Me preguntaba recientemente un cariñoso amig@ que si ya no estaba “alegre”, preocupad@ por mí, el pobre.
En primer lugar le agradezco su preocupación... pero lo que me extraña es que, conociéndome como me conoce, no sepa ya todo, todito, todo de mi vida. Y es que es un gran seguidor de mi trayectoria profesional, que se la sabe de “pe” a “pa”, y lee todos mis artículos, cosa que me honra, me enrojece y me llena de orgullo. Gracias...
Pues bien, para que este preocupado amig@ no sufra más por mi estado amoroso actual le diré que sí estoy ALEGRE. Y con una alegría muuuy especial. Porque tengo el privilegio de haberme sentido muy amada. Y haber amado. Y me quedan unos recuerdos inolvidables. Y una amistad preciosa, que es otra forma de seguir amando. De todas maneras, para que se quede tranquil@, como el refranero es muy sabio.... La mancha de la mora... con otra verde se quita, como bien debe de saber mi estimado y admirador amig@ después de los múltiples reveses que ha sufrido su corazoncito. Pero que no tenga prisa, que todo se pasa. Así que.... no te preocupes, amig@, porque no seas feliz... Ya llegará alguien que te comprenda... y que sea tan maravillosa persona como tú.
También hubo tiempo en El Puerto para ser testigos de una "miajita" de "petardeo" En el bar Notte, en el que reinaba, por votación popular y por derecho propio, el hermoso hermano de El Guitarra, llegó a hacer un bolo la Gran Hermana y gran polémica Aída Nizar.
Juro que llevaba dos guardaespaldas que velaron por su espaldaza. Porque hay que ver lo bajita, y lo gordita que está esta buena mujer a la que, perjuro, no la hizo nadie ni repajolero caso. Bueno sí. Cuando empezó a repartir camisetas desde la barra.
Ella se limitaba a sonreír, a intentar ser simpática y a irse después muy digna bajo la ignorancia de la gente.
Ahí lo tienen. A ese pedazo de descubrimiento que fue Javi Vallinas. Jamás olvidaré tu mirada clavada en la mía. Ni tampoco, cómo no, ese momento "churros"....
Eres genial, torero.... ¡Nos debéis un trocito de membrillo!
Hoy me me has buscado las vueltas. Y, entre susurros, quisiste sonsacarme si te añoraba. Si te buscaba en la noche. Te pensaba en secreto. Te soñaba despierta. O si todavía olía el sabor de tu cuerpo sobre mi piel.
Y he callado.
Hoy.... He sentido el tacto de las sábanas. Y te he buscado. Pero sin buscarte. Te he imaginado, pero sin desearte. Te he intuido, pero sin pensarte.
Y me he dado cuenta que hoy.... Hoy no extraño tus besos. Aunque sí extraño los besos.
No echo de menos el tacto de tu piel. Pero si el tacto de la piel.
No necesito tus abrazos, pero sí necesito los abrazos.
No quiero tus sonrisas. Quiero sonrisas.
No añoro tus palabras dulces, pero sí añoro las palabras dulces en mi oído.
No deseo tus caricias. Deseo las caricias.
No preciso tu compañía. Ni tus palabras que lograban hacerme sentir culpable.
Amigos mios que estais en la blogosfera, santificados sean vuestros nombres.
Vengan a mí vuestros reinos. Hágase, o no, vuestra voluntad, en la tierra, como en el suelo. Que siempre tengamos el pan de cada día. Perdonad mis ofensas como quizá yo perdone a los que me ofenden. Y ¡dejadme caer en la tentación! Porque del mal.... no nos va a librar ni Dios.