Lejos del ruïdo
Escribió Fray Luis de León:
"¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo..."
Ayer escapé del mundanal ruido. Conduje (que no conducí) hasta La Alberca donde me esperaban unos ojos morenos y una ilusión renovada. Caminé las calles empedradas. Y buceé en su pecho.
Ayer escuché el alma viva del río Batuecas. Me miré en el espejo de sus aguas. "Asalmoné" su corriente y alcancé su silencio. Me dejé llevar por la soledad de su monasterio. Escuché su respiración. Y me sentí libre.
Ayer........ sonreí por dentro.


Conduje, conduje... dijo
Vale, perdonado el error.
15 Abril 2008 | 12:45 PM