Un pinchazo
He ido a cenar a casa la mama.
Croquetas, lechuga y raviolis.
Al bajar a abrirme la puerta de abajo me ha arreado el achuchón de turno
-te quiero mucho
-y yo a ti... ... ... ... mamá...
-¿qué?
-me estás clavando las tetas.
Al llegar a casa me he encontrado una perdida de la jovencita lesbiana. Nos hemos encontrado en el bar de siempre. Hemos reido juntos por la noche pasada, con aquellos vómitos y tal. Luego me ha llevado a un sitio de ambiente gay. Pero el billar estaba tapado.
Hemos ido a otro, mucho peor. Y le he rogado por los astros, o por lo que ella quiera, que nos fuéramos de una vez de ahí.
Lo mejor ha sido terminar en su casa jugando al guitar hero. Y haber cargado hasta ahí un disco de una señal de prohibido aparcar, que hemos encontrado en el suelo, en una calle de camino.
Y volver ahora a casa caminando por la calle con mi música, y llegar y escribir aquí, muerto de hambre, que no sé ni qué comerme de lo que hay en la nevera.
Hay una cebolla... pero no es para comerla. Quería hablar de ella mejor, otro día, con la mente más clara.
Ahora estoy...

sarah dijo
vomitando?
comiendo?
cagando?
masturbándote?
22 Agosto 2008 | 06:01 AM