La suerte y sus consecuencias...
El viejo candil alumbraba con su ténue luz la cara del abuelo mientras este removia los naipes una y otra vez, concentrado, atento y serio. Hacia frío pero el calor de su mirada mezclado con el silencio de su respirar me guarecia de este, creando así una atmosfera de calma tansolo enturbiada por el crujido de los muebles viejos de la casa. En la mesa una copa junto a una botella de cognac, el candil y las cartas que mi abuelo apartó en las que se veian un par de comodines y un as de oros.
- Da mala suerte barajar el as de oros- dijo con su ronca voz y sin levantar la mirada de la baraja al intuir mi gesto de extrañeza que hice al fruncir el ceño.

No soy supersticioso, no creo en la mala suerte, he lanzado sal a diestro y siniestro, he roto espejos, he pasado miles de veces por debajo de escaleras y mi mascota es un gato negro de unos 15 años el cual se me habrá cruzado mas de 10 veces al dia.
- Abuelo, eso son tonterias...déjame que baraje yo y acércame el as de oros.-
El abuelo sin mediar palabra me cedió los naipes y con gesto de advertencia me comentó algo al cual hice oidos sordos...
Esa misma noche y después de jugar unas partidas junto a él y terminar haciendo esfuerzos para no dormirse entre partida y partida, el abuelo feneció. En mi cabeza tansólo retumbaban sus palabras justo antes de que yo mezclara las cartas, todas, en mis manos...
- Jamás juegues con la suerte.


Maria dijo
Estupenda frase, si señor.
Besets!!
31 Mayo 2008 | 03:13 AM