SANCHEZ LIHON, Danilo (Santiago de Chuco-La Libertad,1944). Poeta e investigador literario. Obras: Lenguaje y expresión, estudio pionero de la creatividad literaria de los niños en el Perú (1974). El libro y la lectura en el Perú (1978). Literatura infantil magia y realidad (1986). La guerra de los animales, cuentos (Venezuela,1986). Preside el Instituto del libro y la lectura.Premios: Mención honrosa en el Premio Francisco Izquierdo Ríos. Segundo premio en el Concurso Casa de la Américas de Cuba (1983).
El espantapájaros que habita en el paraíso de los pájaros (cuento)
– Eres realmente feo, tal y como yo quería que fueras para que ningún animal que vuela se acerque y coma de mis sembríos.
– Pero, amo, yo me siento triste con este aspecto. Mejórame un poco, papá.
– No, no, no. Quiero un espantapájaros horrendo, que ahuyente a las aves y a la gente que ronda por estor lugares.
– Papá, no te pido que me hagas hermoso, pero por lo menos hazme común y corriente.
– Ya estás hecho y si pudiera hacerte más feo no dudes que lo haría. Y ya sabes, ni los cuervos más atrevidos, ni las alimañas más insolentes del bosque pueden acercarse, ni coger de mis cultivos.
– Papacito, todo es bello a mi alrededor, todo florece y es precioso. ¿Por qué yo he de ser deforme y malo?
– Porque ése es tu destino. Para eso has sido hecho. Como el mío es ser rico y poderoso.
– Entonces, ¿cuál será mi suerte?
– Ahuyentar a las aves. Hacer que cunda el miedo con el movimiento de tus brazos, que pájaros de toda clase se vayan a otro lado. Que se larguen a comer de otras haciendas.
Y, así, se despidió el amo, Y estaba en lo cierto.
Al ver al espantapájaros las aves huyeron hacia otros parajes.
Sin embargo, el espantapájaros batía sus brazos diciéndoles:
– No se vayan, amigos, no se vayan, acérquense, no soy malo.
Al verlo comportarse así, más huían las aves pensando que los amenazaba con los gestos de sus inmensos brazos.
El espantapájaros se sentía solo y triste.
Un día pasó el amo en su caballo y se rió de buena gana:
– Verdaderamente eres feo –le dijo mirándole de arriba para abajo.
– Pero, amo... yo estoy triste.
– No, no, no. Yo estoy contento y satisfecho de tu trabajo. Siendo tú así, nadie se acerca ya a mis campos.
– Yo no me siento bien siendo de este modo.
– Así como eres estás bien de lo contrario... te mataría.
A esto el espantapájaros no respondió nada, prefirió callar. Ni siquiera quiso que viera las lágrimas que se empozaron en sus pupilas y calladamente se deslizaron por sus andrajos.
Pero llegó un día en que un cernícalo pasó por lo alto del cielo llevando entre sus garras a un pichoncito.
Lo había atrapado en las ramas de un árbol para devorarlo en lo alto de la peña en donde vivía.
– ¡Hey, suelta al pajarillo! –gritó el espantapájaros con su voz tronante, agitando sus brazos.
El cernícalo se asustó y soltó al pajarillo.
Este, cayó y cayó como dando tumbos.
El espantapájaros se estiró cuanto pudo y en sus dedos de viejo trapo amparó al avecilla y rápidamente lo escondió dentro de su pecho.
El cernícalo, furioso, empezó a atacarle, destrozándole la camisa en busca de su presa. Esparció la paja y los trapos de los que el espantapájaros estaba hecho. A picotazos le destrozó la barriga.
La furia del cernícalo le producía dolores horribles. Aquel parecía un loco, pero cada vez que este arremetía con más cólera, escondía más al pichoncito.
El cernícalo ya cansado, se fue.
A partir de entonces, el espantapájaros se dedicó a cuidar al pichoncito, y no pasaron muchos días en que ya revoloteaba a su lado. Así fue creciendo.
Pronto el pichón ya saltaba por la hierba, feliz y lozano.
Y cada vez voló más lejos, pero siempre volvía a guarecerse en el pecho del espantapájaros que lo acogía con cariño.
Y cada vez que volvía el pajarillo venían con él otras avecillas. Después de retozar aquí y allá se iban. Cuando emprendían el regreso, el espantapájaros les decía:
– Coged y llevar cuanto les plazca. Aquí los frutos se pudren sin ser cogidos de los árboles ni de las espigas. Aliméntense cuanto puedan y sean fuertes y sanos. Llevad, llevad.
Las aves pronto volvieron a poblar estos predios.
Un día, pasó el patrón y vio con espanto lo que ocurría ante sus ojos: bandadas de gorriones, jilgueros y torcazas sobrevolaban en sus sementeras.
Deteniendo bruscamente su caballo ante el espantapájaros le increpó:
– Dime, ¿qué espectáculo es éste? ¿Por qué han invadido mis campos otra vez las aves?
– Es que yo...
– ¿Qué ocurre con tu trabajo? ¿Para qué yo te he puesto en este sitio? ¿Acaso para que haraganees y te complazcas?
Dos fuetazos que nublaron su visión por un rato cruzaron el rostro del espantapájaros.
– Mañana volveré y cuidado que encuentre a uno solo de estos bichos y alimañas. Entonces verás lo que te pasa.
El Espantapájaros no contestó. No dijo nada a su amo. Ni tampoco a los pájaros.
El dueño volvió al otro día y vio que nada había cambiado, que todo estaba como el día anterior.
Cogió una vara larga y empezó a golpearlo en el pecho y la espalda.
Fue en ese instante que salió volando el pichoncito que se cobijaba en el corazón del espantapájaros.
– ¡Ah! ¡Traidor! Yo te puse en este lugar para que cumplieras bien tu trabajo y mira cuál es el pago y la recompensa que me das.
– Es que amo...
– Yo te mandé que ahuyentaras a las aves, no que las criaras.
– Patrón...
– Si no sirves para nada, acabaré contigo.
Y se fue galopando furioso hasta desaparecer.
Al rato regresó con varios peones de su hacienda a quienes ordenó que desclavaran las patas de madera del espantapájaros, enterradas entre las piedras.
Puesto ya fuera y tendido en el campo verde, cuan largo era, ordenó que lo cargaran y fueran tras de él, que iba adelante montado en lustroso caballo.
Lo llevaron primero por un camino serpenteante, pero luego empezaron a subir hacia una alta montaña. El espantapájaros aún respiraba.
Llegaron hasta la cima del monte. El amo ordenó:
– Arrójenlo.
Y lo impulsaron al abismo.
Mientras caía, todas las aves que se habían reunido en la altura salieron presurosas y lo sostuvieron con sus picos y sus alas.
Y entre todas juntas lo llevaron rumbo al cielo, en donde mora como el único espantapájaros que hasta ahora ha entrado al paraíso de los pájaros.
Revisar otros textos en el blog:
www.danilosanchezlihon. blogspot.com
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Hola amigos, yo soy Jobita, una rana con alitas y varita mágica.
Gusto de jugar con los niños, al "no me atrapas" y que ustedes papis, les lean mis cuentos, y si ya saben leer, que lindo, así estaremos
juntos para entrar al
mundo maravilloso de los niños y su fantasía.
No es que sea una rana de esas antiguas,
que todo le parece mal, no, no, mi preocupación es el contenido de muchos programas de dibujos animados,
donde la violencia, las armas y los malos, ocupan la pantalla y eso asimilan nuestros hijos.
Es diferente los dibujos animados con animalitos, niños jugando,
flores hablando con los pájaros, el sol con la luna, hadas y programas con lindas canciones que los chicos participan, aprenden y cantan.
Considero que todo tiene su tiempo, los más chiquitos deben prepararse para la vida.
Quizá mis relatos dejen ese granito de arena, cúmulo de mensajes que dan los cuentos infantiles. 
Papitos, mamitas, abuelitos,
tíos, tías, amistades, no dejen de regalar los tantos cuentos
infantiles escritos para sus
niños, los hay muy hermosos.

y si les sobra unos poquitos
soles, pueden llevarme con
ustedes, solo diga
¿Tiene los cuentos de Jobita?
y de un salto estaré lista para ir con los chicos.
Un abrazo y un cantito ranero... croa croa croa.
jobita
*
*
*
Con mi eterna gratitud a Talleres Gráficos Metrocolor S.A
que auspiciaron la publicación de Los cuentos de Jobita
con tanta dedicación y cariño.
Lily Cuadra.
Bibliotecas de:
Escuelas Inicial - AA.HH.
Instituciones de ayuda a niños ( se les entregará libre de costo)
Comunicarse al correo lilyhjp@yahoo.com
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NOTA DE PRENSA
CONTINUARÁN TALLERES DE LECTURA GRATUITOS
PARA NIÑOS Y DOCENTES 
"El Mundo de la Lectura III" seguirá con sus puertas abiertas hasta marzo, gracias a la excelente acogida del público.
«El Mundo de la Lectura III» (Estación Cultural Desamparados, Jr. Ancash 251, costado de Palacio de Gobierno), evento cultural impulsado por Promolibro para acercar a la gente de todas las edades al fascinante mundo de las letras, extenderá sus actividades hasta el próximo mes de marzo en virtud a la excelente acogida que ha tenido desde su apertura en el mes de noviembre, habiendo sido visitada hasta la fecha por 119,784 personas, de las cuales 39,826 fueron niños.
Ahí todo lo que se le presenta al público es completamente gratuito, como el nuevo curso a ofrecer: "Inmersión Total a la Lectura", en el que se capacita a los docentes con las todas técnicas teóricas y prácticas que los convertirá en modernos promotores de lectura. En otros cursos, como el de "Promoción y Comprensión de Lectura", se han capacitado exitosamente a más de 500 maestros provenientes de centros educativos de todo el país.
Los talleres para niños son el alma de la fiesta de esta feria de la cultura. Ahí los menores participan gratuitamente de un sinnúmero de cursos como el de música-lectura, en el cual mediante instrumentos de percusión (maracas, tablitas de madera y tambores) le ponen música a la lectura para hacerla ésta más amena e interesante. También se presentan espectáculos de títeres, que son representaciones de obras escritas, y cuentacuentos donde especialistas relatan historias de la costa, sierra y selva.
En la sala bilingüe, los niños, jóvenes y adultos, aprenden palabras básicas como el nombre de los colores en idiomas como el quechua, el aymara y el ashaninka. En el taller de origami-lectura, a partir de la lectura de un cuento, los niños fabrican animales de papel y relatan historias. En el de pintura-lectura, a partir de un poema declamado por un profesor especialista, el niño crea un dibujo alusivo al tema, lo pinta con témpera y, finalmente, escribe un pensamiento relacionado a su obra.
Todos estos talleres han sido preparados con técnicas especiales para despertar en los participantes de una manera amena el hábito por la lectura. Para participar en estas actividades, los participantes no necesitan inscripción alguna. Sólo tienen que acercarse a Desamparados, entre las 9.00 am. y 7.00. pm, de martes a domingo, ingresar a las aulas y cuando haya el quórum necesario, empezar a entretenerse aprendiendo. Cualquier información al teléfono 4282120.
Jorge Arias Montoya
Consultor Promolibro
930-57411/ 215-5873
Gracias por informe
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