Presentamos el nuevo libro de WALTER ESPINOZA
Nació en Lima, Perú. Desde 1995 dirige la revista Ensueño Indescifrable y en el 2000 Ventana de Medusa. Ha publicado Expresión Lúcida de una Pintura triste (1997), Fugacidad de los Verbos (1999) y Voz sin Tiempo (2000). Ha editado libros inhallables de André Coyné como "Darío, Raro" y "César Moro". Actualmente prepara la edición del libro Los anteojos de Azufre, prosa de César Moro recopilación hecha por André Coyné en 1957 Ha participado en distintas paginas de poesía como Palabras Diversas de Argentina, Letras Salvajes de Puerto Rico,
y Sonámbula de Canadá pagina especializada en surrealismo
LatinoAmericano. Ediciones suyas participaron en un Exposición en España , en la Fundación Granel
Crítica sobre obra de Walter Espinoza
Si fuera posible una comparación en el “Tiempo inmemorial “ se diría que Walter Espinoza ha cruzado las distancias del silencio, el Gran Silencio de la Memoria Cósmica y ha llegado por propia inquietud interior a compaginar su visión poética con el mundo invisible. En verdad basta leer “Visiones sobre el tiempo” o “Espejo intemporal” para adentrarnos en la intensidad de su yo interior amalgamado de hecho al pensamiento universal de los grandes poetas enrolados en el misticismo surrealista.
Por momentos pensamos en Daumal si creyéramos en la redención de la palabra o la vivisección carnal de viejas estructuras reencarnadas.
Diríamos así que la poesía , la mística y el ocultismo lo acercan a la certidumbre del “Saber escondido” ¿Quién le otorgó esas cualidades del “Gran Saber” a este joven, muy joven poeta
peruano? Se diría que todo proviene de sus antepasados sabios constructores de una civilización engarzada en los más antiguos secretos.
En lo que hace a la gran poesía todo misterio, todo canto es “subversivo” tal como lo fue para Rimbaud, Bretón.
Aquí, frente a su bellísimo estado anímico titulado “Atmósfera Solar” vemos a Walter Espinoza diagramando su razón poética entre el cielo (o los cielos) intuídos y esas ventanas cósmicas que, lo sabemos, existen conforme a la física cuántica y nos relacionan a los humanos terrestres con seres o entes
desconocidos de un mundo paralelo invisible a nuestros sentidos en la actual tercera dimensión.
Asombra y nos llama a un respeto inimaginado la voz de este poeta que, a partir del surrealismo encarna la mejor visión del mundo civilizado con los elementos de la naturaleza, o sea el gran “Maná” de la visión arcaica.
Por primera vez, desde el romanticismo germano un pensamiento literario acude al ensueño para trascender la condición humana.
No obstante se hace imprescindible una revisión profunda en su talento intuitivo y una mayor intensidad investigativa respecto de su posición poética, esto a causa del mundo dislocado en que actualmente se vive. Su poesía sin esperanza es un cachetazo para los diletantes de toda vanguardia.
Bellos y extraños sus cantos en la tempestad, la lluvia, los silencios, las sombras y los espejos. Adelante Walter
Ruth Fernández
Buenos Aires
EL VIENTO DE SUS OJOS
I
El mar y los días
y lejos
una palabra
una simple palabra
La verdad retrocedía
para separarse
para comprender
y sentir dolor
siempre
respiró lenta y profundamente
simple palabra
que alimentaba mi sangre
y brindaba lentitud a los ciegos
II
La lluvia regresó después de todos los silencios
su lentitud era la muerte de su vida
observó como la violencia perseguía lo desconocido
como el viento azul del cielo verde
transformaba la muerte
en el recinto crepuscular de los sueños
sí
muerto era la palabra que más necesitaba
única verdad
acariciando su voz de música
una noche gritó sin decir palabras
y cerró los ojos
sólo aves de colores fríos
abandonaban su frágil voz




lefigari dijo
Wer siempre Wer, que paso co Ud. maestro que bueno saber de su voz no se calla ante al marasmo de la vida, ojalá nos vemos pronto y con brilo chamánico fumaremos la pipa de la vida en mi tierra norteña ...
Saludos y que los dioses sigan iluminándote viejo..............
La distancia no existe.................
lefigari
21 Julio 2008 | 06:26 AM