. ¿SERÁ FELIZ? Queda concluida la historia del vago e indeterminado Dámaso con el presente relato. Y al igual que la historia, queda cerrado el blog. A Dámaso se le acabaron las andanzas de ir a “salto de mata”, vuelve a una vida ordenada (¿seguro?) y este personaje, así, no tiene ningún interés. Para mí. De manera que demos a su personaje ...
- No fue esa tarde, ni otra, ni la siguiente a la otra, pues ni corté orejas ni me dio un revolcón que me dejara sin esperanzas. Estrechaba mi mano con un gesto elegante y cómplice que me daba paso a creer que mi presencia le era agradable, pero nada más. Después conseguí acceder al piso que compartía con su compañera y conversar con ellas o...
. - ¡Virgen santa, si es virgen esta noruega! ¿Cómo puede ser que a estas alturas una chica con esos años pueda ser virgen? No entiendo cómo una mujer con esa cara de ángel, ese cuerpo esbelto y esa dulzura que va derramando por doquier, ni siquiera la haya poseído contra su voluntad algún fauno despreciable. Nunca entenderé que esos labios ...
- Dentro de la cafetería y acomodados, esta señorita y yo balbuceamos, somos como dos niños aprendiendo a hablar. Nos movemos por la espuma del lenguaje en un vaivén, en un tuyo y mío tenístico que nos va acercando el uno al otro y al que le vamos sacando partido con tesón. Ella conoce cuatro palabras del español, yo ninguna del suyo. Pero...
. Dámaso, ya de vuelta de Egipto, zangolotea por la ciudad, a ver qué cae. Es temprano, no es costumbre que tan de mañana esté en la calle, pero el contraste entre el silencio de las pirámides y el ruido atronador de Madrid no lo dejan dormir bien y hoy lo han echado de la cama antes de tiempo. Y también porque ya añoraba el asfalto calien...
ERNA, LA NORUEGA
13 comentarios