Mi flujo de trabajo para fotografía
Últimamente, cada vez que hablo con alguien sobre la ingente cantidad de fotografías que saco, siempre sale a la palestra la forma en la que trato las fotos, desde que estoy aprentando el disparador hasta que hago el revelado en el ordenador. Eso es lo que se conoce como flujo de trabajo (workflow, si se sienten internacionales). He pensado que estaría bien poner por aquí cuál es el flujo de trabajo que utilizo yo normalmente, para mejor proveer ![]()
Ahí va, pasito a pasito.
- Saco un montón de fotos, siempre en RAW. Tengo una tarjeta de 4 GB, en la que caben unas 700 y pico fotos de 6 megapíxeles. Repitan conmito: «siempre debo tirar mis fotos en RAW». Eso es un mantra para mí

- Al final del día puedo tener fotos de diferentes sesiones en la tarjeta. Como primer paso, las copio al ordenador, a un disco duro externo dedicado (que tengo replicado en un disco duro interno; luego explico cómo). Cada sesión va en una carpeta diferente, y el nombre de cada carpeta tiene el formato «yyyymmdd Nombre de la sesión» (por ejemplo, «20071025 Día de spotting en el fondo del mar»).
- Ahora viene una cosa que hará que más de uno quiera asesinarme: convierto todas las fotos a formato de negativo digital de Adobe (DNG), y me cargo las fotos originales en formato .NEF de Nikon. Otro día les hablaré del problema de la falta de existencia de un formato RAW abierto, y de por qué he escogido el menor de los males. Para hacer la conversión utilizo un programa simplón que he desarrollado yo mismo en C#, y que no es más que un envoltorio cómodo para el Adobe DNG Converter.
- Tras finalizar la conversión (tarda un ratito) y eliminar los .NEF originales, renombro las fotos. No me gusta que se queden con el nombre original que viene por defecto en la cámara, así que utilizo Ant Renamer para renombrarlas en lote, poniéndoles el mismo nombre que la carpeta (sin la fecha) y un número de secuencia entre paréntesis (en el ejemplo que nos ocupa sería «Día de spotting en el fondo del mar (1).dng»).
- Ahora paso las diferentes carpetas que he tratado a Adobe Lightroom, que es el programa que uso para catalogar y tratar mis RAW en primera instancia. Mediante la opción de importación paso las fotos, añadiendo en el proceso las etiquetas más inmediatas, comunes a cada carpeta de fotos (por ejemplo, «Spotting»).
- Ahora viene otra de esas cosas por las que la gente me mira de forma rara: pongo etiquetas individuales y específicas para las fotos que así lo requieran. Por ejemplo, si en una foto aparece Noli, le pongo la etiqueta «Noli». Esto, que parece un coñazo, lo es. Por eso intento ser disciplinado y añadir las etiquetas en cuanto hago la importación. Encontrar una foto sobre una temática determinada es muy fácil después.
- Siguiente paso: preclasificación. De todas las fotos que he sacado, y antes de procesarlas, decido cuáles podrían ser publicables. A esas les pongo una etiqueta de color azul que me permita encontrarlas posteriormente en el maremágnum de fotos que tengo.
- Ahora proceso las fotos. Cada foto lleva su procesamiento particular: a unas les sienta mejor el blanco y negro, otras quedan mejor con tonos metálicos... Nunca decido de antemano qué es lo que voy a aplicar, sino que lo decido sobre la marcha. Y ojo, que todavía no hemos salido de Lightroom.
- Hay algunas fotos que por sus características requieren procesamiento en Adobe Photoshop. Para poder procesarlas, exporto el DNG, con los ajustes previos que haya hecho, en formato TIFF (siempre trabajo en 16 bits), y la llevo a Photoshop para hacerle perrerías (típicamente ajuste de niveles, capas de mezcla de canales y cosas así). Cuando he acabado de procesar la foto en Photoshop, la exporto a JPEG, y me cargo el TIFF. Sé que debería conservarlo, pero por si hiciera eso, me quedaba sin disco duro en un santiamén. No puedo andar comprándome discos de 1 TB a cada momento
Ah, también copio el JPEG en la carpeta correspondiente y la importo en Lightroom para que aparezca junto al resto de fotos del álbum. - La mayoría de las fotos se quedan en Lightroom sin pasar por el Photoshop. Para aquellas marcadas de azul (publicables), realizo una exportación a JPEG después de haber hecho los ajustes, y reimporto las fotos a Lightroom, para que estén integradas en el álbum. Todas las fotos finales publicables en JPEG tienen otra etiqueta de color: violeta.
- Como añadido, aquellas fotos que me parezcan especialmente buenas (siempre en JPEG), llevan una marca de cinco estrellas.
- Para finalizar, aquellas fotos en JPEG que publico pasan de tener una etiqueta violeta a tener una etiqueta verde. De esta forma puedo saber con facilidad qué fotos me quedan por publicar y cuáles he publicado ya.








A pesar de lo jodido que parece, el método no es tan complicado, y me permite tener todas las fotos bajo control. Puedo encontrar fácilmente una foto sobre un tema determinado, y sé exactamente qué fotos me quedan por publicar (violeta), qué fotos me quedan por procesar (azul), qué fotos he publicado (verde) y qué fotos son «pata negra» (cinco estrellas).
Por supuesto, eso no es más que un método como cualquier otro. Cada cual utiliza lo de las etiquetas, estrellitas y banderitas como mejor le parece para adaptarse a sus necesidades ![]()
Y dejo ya la parrafada, que me duele la cabeza ![]()





Moi dijo
Muy buen post.
No estaría de más que nos deleitaras con una historia explicándonos tus técnicas de revelado. :D
27 Octubre 2007 | 06:12 PM