De trabajo y oscuridades
Semana dura de trabajo, plagada de pequeños detalles enojosos y necesarios, de etapas imprescindibles antes del regreso; esenciales para la configuración final de lo que tan lejos me trajo. Un parpadeo veloz y ya sólo quedan cuatro semanas para el regreso, ¿no es increíble? Apenas me siento alejado del comienzo de la travesía, y ya encaro su final; repleto de dudas, en una fase hermosa y cruel, capaz de enseñarme más sobre el oficio de la escritura que todo el tiempo anterior; tan intensa es la experiencia. Camino a tientas por la oscuridad y no me resulta tenebrosa, aunque en ocasiones su densidad, el calor sofocante de lo intuido y el hedor de los recodos siempre acechantes -tan densamente poblados de recuerdos y miserias como de estremecimientos de un futuro luminoso y fragante-, me provocan escalofríos de miedo e ilusión. Mantengo ritmo, horizonte, trabajo incansable y metódico; algo de fe y un puñado de locuras de repuesto; el resto será azar, quizás suerte; tal vez otras cosas...
V
PS: Un local maravilloso, hallazgo en Harlem; jazz africano, jam sessions y un ambiente eléctrico, alegre, intensamente vivo... http://stnicksjazzpub.net/
