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Lo importante sois vosotros, no él

10 Septiembre 2008

lo siento.... lo necesitaba.....

Hay veces que a uno le apetece gritar, hay veces que a uno le gustaría estar al filo de un acantilado.... mirar al frente.... notar el viento en la cara.... oír el rugido del mar.... ver la espuma blanca....

Hay veces que.... uno.... aunque parezca que tiene alforjas sin fondo.... llega un momento que.... se.... se siente uno sobrepasado..... esas alforjas se desbordan.... el agua se derrama....

Hay veces que cualquier tontería se vuelve un mundo.

Hay veces que necesitas gritar...estar junto al acantilado... estar en el filo.... poder mirar al frente.... ver en la distancia.... notar ese viento en la cara.... oír el rugido del mar.... despejarse.... pensar..... y gritar, gritar al mundo, gritar con todo el alma, con todas las ganas.... gritar con el corazón.

Darte la vuelta y caminar.... caminar hacia los tuyos.... abrazarlos.... y... decidles que los quieres, que son lo mas importante en tu vida.... pedir perdón con la mirada y un “no pasa nada” con una caricia...

Ya me he asomado a este acantilado, ya he gritado.... me toca volver....

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21 Agosto 2008

Zona de contaminación biologica

Buenos días.
El tema es inevitable, reformas en la vivienda.
Como algunos sabéis estamos de obras. Pero no, no es una reforma total de la vivienda, es la cocina, solo la cocina. Las baldosas de las paredes se habían caído, el suelo se había levantado.... algunas baldosas estaban rotas.... bueno, la cocina es lo que mas se puede asemejar en un domicilio a una zona de guerra.

Empezamos con la búsqueda de un albañil... joder, eso es mas difícil que ser agraciado con el gordo y el bote del euromillón, pero gracias a unos vecinos que se habían encontrado en la misma situación que nosotros unas semanas antes el problema quedo resuelto.

Luego llegó el tema del presupuesto, la verdad es que se ajusto bastante y no hubo problemas, pero luego.... joder luego.... luego llego el huracán.... una buenas mañana se presentan en casa, empiezan a desmontar tus muebles de cocina.... esos muebles que a fuerza de abrirlos y cerrarlos diariamente son casi de la familia, sabes que puerta esta descolgada, cual tiene un piquetazo, la bisagra que chirría.... pues esos elementos desaparecen, todos fuera. La cocina esta vacía... solo paredes y suelo.

Segunda parte demolición y retirada de escombros. Esta parte ya no es tan sentimental como la anterior, la anterior me refiero a la del parentesco con los mueble. Se quitan las baldosas de la pared, levantan el suelo, se llevan capazos de escombros.... es una locura....
Ahora tienes la habitación como cuando el dios de las cocinas las crea, en bruto, sin civilizar, paredes y suelo a lo bestia.... han salido kilos y kilos de escombros, de baldosas.... y se han quedado kilos y kilos de arena y polvo en la casa. Están repartido por el resto de habitaciones, vas andando y notas el “crigggg” “crigggg”.... pasas un dedo por cualquier mueble y desearías no haberlo hecho, por lo menos antes parecía que el color se lo había comido el sol.... ahora se ve que tiene polvo.

La casa es “zona biológica”..... en la entrada al pasillo hay un plastico enorme que, pretende, que el polvo y la arena no pase para el resto de la casa.... digo pretende.... porque a los hechos me remito, hay arena por todos lados. Cuando entras y ves el plástico, esperas ver un tío pasar por detrás con un mono blanco y una mascarilla, parece que hubo un escape y la casa esta en cuarentena.

Todo esto ya ha terminado, ahora estamos en la segunda parte, es la parte de la reconstrucción. Después de todos los desastres naturales, terremotos, huracanes, etc... hay que ponerse manos a la obra y poner en funcionamiento lo que el desastre ha arrasado.... en esas estamos.
La pared se ha alicatado, el suelo se esta poniendo, la cocina esta lista para montar.... poco a poco se va viendo la reconstrucción de todo lo arrasado, las ayudas humanitarias han llegado en forma de cocina de ikea, electrodomésticos de bhk.... la diferencia es que las ayudas primeras son sin remunerar y las segundas nos están costando una pasta.... pero bueno, todo sea con la finalidad de que todo quede mejor que antes....
Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.... y lo puedo demostrar.... muy posiblemente cuando terminemos con la cocina empecemos con el cuarto de baño. Empezaremos convirtiendo el cuarto de baño en zona de guerra y luego procederemos con el mismo protocolo de actuación que con el desastre anterior.

Las cosas como son, la organización humanitaria que esta reconstruyendo el territorio devastado se llama “daniel arbañil´s”, y la verdad es que es un tío supercompetente. Dice que la mejor publicidad para su trabajo es la satisfacción de sus clientes.... y la verdad es que trabajo no le falta. Ha dado ideas, ha hecho cosas que no entraban en el presupuesto, te explica todo paso a paso.... y eso en un gremio donde te empiezan una obra y tienes ni idea de cuando te la van a terminar es de agradecer. Trabaja con el adrian. Adrian es la demostración que en esta perra vida hay que currárselo, que hay que trabajar, que si el trabajo no viene hay que ir a por el y aun así no tenemos la seguridad de que lo encontraremos.... pero sin no lo busco seguro que el no viene.
Nació en Bolivia, sus padres se lo curraron para darle estudios.... le licencio en topografía... y lo dicho.... un día se encontró con un titulo y sin trabajo. Otros se quedan en casa y a comer de la sopa boba.... pero el no, el se lió la manta a la cabeza y tiro para España. Esta currando como un loco, ahorra todo y mas. Ha dejado atrás a la familia y a un hijo.... tiene que ser duro de cojones….lo entiendo, si para alimentar a mi familia tengo que cruzar el mundo lo haría, ni lo dudaría.

Es como cuando veo a gente que arriesga su vida, que la pierden….que diariamente ven la sociedad en la que vivimos, gente que no tiene para comer, gente que no tiene para vivir….esa gente se montan en una rueda de camión hinchada, se ponen unas aletas y se tirar al estrecho… esta cerca.. esta ahí… lo veo….casi puedo tocarlo…
Si no lo habéis visto no lo entenderéis, el estrecho de Gibraltar tiene unos catorce kilómetros… en un dia de poniente (eso días son días claros, se ver perfectamente en la distancia), se pueden distinguir perfectamente las casas al otro lado del mar….pues eso para una persona que esta desesperada, una persona que necesita alimentar a su familia es….

No, me niego, lo dejo, este tema se merece algo mas que un simple comentario. Lo dejo y otro día le dedico la actualización.

Un abrazo a todos.

pd.- hoy ha ocurrido un accidente aéreo en Madrid…. lo he pasado fatal….si habéis leído este blog en profundidad (hay una actualización llamada “mi miedo a volar” o algo así), entenderéis lo que siento…

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25 Julio 2008

Era una semana muy dura...

Buenos días.
Termino la feria, ya hace días que se ha vuelto a la normalidad.
Pero, esta feria no es como la de antes, no es como cuando yo era un chaval.
Recuerdo que sobre las nueve o diez de la noche nos subíamos al coche. Recuerdo los enfados de mi padre buscando aparcamiento, el caso es que íbamos en coche y al final aparcábamos en el quinto carajo, no había sitio, todos los aparcamientos estaban llenos. Cuando conseguíamos aparcar nos quedaba la caminata.... pero luego.... estaba el premio... la caseta.
La caseta era el punto de reunión, de estancia y de partida. Los mayores no se movían de ella en toda la noche. Era algo parecido a cuando conté lo de la playa. El primero en llegar tenia que marcar territorio, así que a poner mesas en fila y cuatro sillas en cada mesa. Una vez terminada esta operación la siguiente era poner los bolso, los jerséis, todo lo que se pudiese en las sillas para que el posible rival se diese cuenta que estaba ocupado. Aun así había veces en las que había disputas territoriales, en las cuales los machos dominantes se enzarzaban en ballet de movimientos agresivos, gesticulaciones y bravuconeria.... normalmente todo terminaba en un hermanamiento en la barra, consistente en “vamos a tomar un fino y le pedimos al de la barra que saque unas mesas y unas sillas mas”.
Mientras los chavales ya andábamos corriendo entre las mesas, jugábamos en la pista de baile o mirábamos el cuadro eléctrico de la orquesta para ver que había que tocar para dejar sin electricidad y volver locos a los de la orquesta.
Cuando todo estaba organizado, se acercaba un señor a las mesa y con una libreta empezaba a apuntar una serie de raciones que para cualquier mortal seria imposible terminar.... pero en feria todo es posible. Raciones de jamón, raciones de queso, pescado, pimientos, tortillas, lomo con patatas, pinchitos, calamares, pulpo.... de todo esto como mínimo tres raciones de cada cosa, osea una verdadera pasada. Luego la bebida, ahora se va de rebujito y bebidas novedosas, antes no, antes o bebías cerveza, o fino, o se pegaban unos cubatazos de caerse de espaldas.
Nosotros estábamos corriendo y saltando, pero por algún sexto sentido.... algo que hay en la mente de los chavales... un sentido que nos ayuda a sobrevivir... en el momento que el camarero salia por la puerta de la cocina con la bandeja repleta de raciones, en ese momento, alguno de nosotros daba la voz de alarma “YAAAAAAAAAAAAA”, todos corríamos en la misma dirección. El pobre camarero no se atrevía a poner nada, estábamos acelerados, los padres nos gritaban “ESTAROS QUIETOS, ESTE HOMBRE NO PONE NADA SI NO OS PORTAIS BIEN.....”, y este hombre, al que le quedaba por delante una noche de ordago, lo que estaba deseando era soltar la bandeja porque estaba apunto de caerse todo al suelo. Se estaría acordando de nuestros puñeteros padres, presentes en aquel momento, y desando dar una torta a mas de uno. Pero como buen profesional aguantaba el tipo con una sonrisa y un “no se preocupe señora que yo espero lo que haga falta”.... eso si que eran profesionales, aunque por dentro se estuviese acordando de toda tu puñetera familia.... por fuera... por fuera estaba que daba alegría verlo.... de un solicito.... de una amabilidad... con esa camisa blanca, parado con la bandeja.... vamos ¡un profesional!.
Pues cuando esta buen hombre dejaba las raciones en la mesa aquello era.... pues... la ley de la selva, el mas fuerte come, a los débiles le tenían que ayudar los padres. Le ponían en un plato un poquito de cada cosa... a nosotros no nos hacia falta, nos valíamos por nosotros mismos para alimentarnos. Los primeros días era mas difícil... pero después de pasar el tercer día... eramos unas maquinas perfectamente entrenadas para devorar, no dejábamos nada en los platos, eramos pirañas. Nuestros padres preocupados “niño no comas mas que te va a dar algo” “que te vas a poner malo” “como vomites luego te doy la grande”.... pero nosotros mientras había comida... comíamos.

Al terminarse los alimentos reposábamos un rato.... unos dos o tres minutos.... y salíamos en estampida a buscar las atracciones, no sin antes haber sableado el bolsillo de los padres.
Las atracciones eran diferentes a las de ahora. Antes la noria estaba en todas las ferias, ahora hace unos años que ni viene.... y que noria la de antes. Ahora la noria es un cajetin cerrado, con una ventanita. La de antes no, en la de antes había que tener narices para subir. Era un cascaron de

huevo con una cadenita “para no caerse”.... y aquello giraba y giraba... cuando terminabas siempre llegaba el que te preguntaba ¿las vistan son bonitas?, la respuesta, si tienen que ser muy bonitas. Y es que subir a la noria no subíamos para ver las vistas, eso era lo de menos, el subir era una prueba de valentía. Aunque fuese con los ojos cerrados había que subir, y aunque te hubieses cagado de miedo no podías decirlo.... vamos, creo que nadie admitió nunca haberse asustado... y las caras con las que bajábamos eran no de estar asustados, era de habernos cagado vivos.

El látigo nos tocaba el estomago con sus curvas y frenazos... pero lo que nos destrozaba era el barco vikingo... eso era para unos pocos elegidos... lo aguantábamos pocos... era para profesionales de las atracciones.
El barco era como.... era como un columpio pero a lo bestia. Había gente que se sentaba y estaban los que se metian en unas jaulas que había en los extremos. Y aquello empezaba a columpiarse.... cada vez mas fuerte... y mas... los que estaban en los bancos chillaban, estaban sujetos. Los que estábamos en las jaulas no chillábamos, berreábamos.... parecía que en cualquier momento salias despedido, no estabas sujeto. Cada vez que aquello se detenía en el aire para volver por donde había llegado... ese momento era demoledor.... parecía que caías directo al suelo. Cuando terminaba tenias un mareo de la leche, parecía que habías estado embarcado en medio de una tormenta.... pero no lo admitías.... eramos depredadores....

Cuando te reponías, aunque parezca mentira, teníamos hambre. Así que tocaba un bocata... y “el bocata” de aquellas ferias era el de salchicha. Nos cobraban por un bocata y la coca-cola, veinte duros... y un par de ellos caían durante la noche.

Cada cierto tiempo dábamos una vuelta por la caseta, para tranquilidad de los padres.... aunque la verdad.... muy intranquilos, lo que se dice muy muy intranquilos no estaban. Cantaban, bailaban y sobre todo bebían.... así que.... como... que...un... “sinviví” por nosotros no tenían, pero bueno, ellos decían que nos diésemos una vueltecita por la caseta para estar tranquilos, así que cada cierto tiempo decíamos “estamos bien”, y salíamos corriendo.

A ultima hora cuando ya no podíamos mas, podían ser las cinco o las seis de la mañana, nos dirigíamos a la caseta. Nos estaban esperando.... era tarde.... tocaba el chocolate con churros... eso era la puntilla. Si el estomago había aguantado la noche.... esto podía desencadenar algo de consecuencias desastrosas... y mas de una vez lo hizo. Era tomar el primer sorbo y.... grugggarrrrrggggg.... el estomago avisando.... segundo sorbo.....GRUGGGARRRRHGGGG...... te decía que no.....y primer bocado de churros....RUAGGGGGGRRRRUUUUUGGGGBBBBBB.....desde ese momento hasta la llegada a casa era un suplicio, sudor, retortijones, diosssss que mal se pasaba.... el que alguna vez le ha pasado entenderá lo que quiero decir y lo mal que se pasa (venga, no me vais a decir que no, que no os ha pasado.... vengaaaaa....).
La llegada a casa era el descanso.... el reposo. Nos acostábamos y nos levantábamos a eso de las seis o las siete de la tarde dispuestos a repetir. Mientras mi padre había ido a trabajar y dormido la siesta. Así que a las ocho y media o nueve empezábamos a prepararnos para empezar otra vez. Los depredadores estaban preparados, listos para otra dura jornada en la que tendríamos que demostrar que nos podíamos alimentar sin ayuda, que eramos valientes, y que nuestros estómagos podían aguantar mas que ninguno.
Eran siete días de feria, siete días de trasnochar, siete días de diversión, siete días en los que jugábamos a ser mayores, siete días en los que nos independizábamos y nos dejaban solos durante horas.
La feria ha cambiado. Ahora la feria se hace, mayoritariamente, de día..... pero a mi personalmente me gustaba mas la de antes.... sera que soy un nostálgico... sera que la tengo idealizada.... será que soy muy antiguo....pero me gustaba la feria que he contado.

Tags: feria, comida

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4 Julio 2008

Y fundidos de rabia, impotentes, miramos al cielo queriendo entender por que este brutal aguacero, porque los dos rayo, algo no va bien.

Buenos días.

Hace un par de días que pienso de vez en cuando sobre el tema de esta actualización. Pero ayer hubo algo que me tocó.
Empecemos.
Hay días que no se olvidan en toda tu puñetera vida. Hay idas que por un motivo u otro no conseguiremos borrar de la memoria. Hay días que no deberían borrarse nunca de nuestras cabezas.

Yo, lo admito, soy un puñetero desastre. No me acuerdo ni del día en que nací. Hay veces que pienso que he comido al medio día… ¡joder que no lo recuerdo!... dicen que si memoria selectiva, que si las cosas que no nos interesan nuestro subconsciente lo borra para dejar hueco para cosas mas importantes…no se, no se.

Pues, supongo que como a todo el país, y a pesar de mi mala memoria, se lo que estaba haciendo el día 12 de julio de 1997.
Hacia dos días que vivíamos pegados a los televisores, a las radios… se me saltaban las lágrimas cada vez que veía las manifestaciones, cada vez que escuchaba la voz de su hermana.
Teníamos una ilusión… queríamos verlo volver… necesitábamos verlo volver… no podía ser. No podían ser tan ciegos, tan crueles.

En todos los puntos del país la gente salía a la calle. Parecía que habían secuestrado a una persona de cada familia… era como si hubieran secuestrado a mi hermano y al hermano de mi vecino y al hermano de mi amigo… cada padre tenia un hijo secuestrado.

En esos días no había ni derechas ni izquierdas, ni españoles ni extranjeros, ni jóvenes ni viejos. Había un sentimiento común, había una petición común… una misma ilusión en los corazones de los millones de personas que vivimos en esta país… esa ilusión era ver a Miguel Ángel libre.

Esos millones de personas no durmieron, no descansaron, permanecieron en plazas, en calles, a las puertas de los ayuntamientos… era asombroso ver a chavales con veinte años, chavales que no haber sucedido nada estarían con sus amigos en el cine… o tomando unas cañas… pues esos mismos chavales estaban haciendo vigilias nocturna en las plazas de los pueblos. Esos mismos chavales se pasaron horas de rodilla con sus manos blancas al aire. Vi a señoras que les cuesta un mundo dar dos pasos, echarse a la calle y recorrer cientos de metros con las manos al aire.

Todo el país era un mismos ser… era un mismo cuerpo… era un todo. No había nacionalidades, no había idiomas, no había ideologías… todos éramos uno…

Cuando digo todo el país, era todo el país, en euskadi las manifestaciones eran las mismas que en el resto del estado. La diferencia era que allí sabían donde ir a manifestarse. La gente salio a la calle, la gente perdió el miedo, la gente se atrevió a dar un paso que nunca se había atrevido a dar, la gente se plantó delante de las herriko tabernas y gritó, gritó pidiendo la libertad de Miguel Ángel… esa misma gente lleno la plaza de Ermua de velas, esa misma gente hizo vigilias pidiendo… pidiendo lo mismo que todo el resto de españoles…
Llego la hora…se termino el plazo… habían pasado dos días… no podía ser… tenían que entender… tenían que razonar… tenían que oír el grito de todo el país… todo un pueblo en la calle… joder, tenían que oír a sus propios paisanos que habían salido a la calle a miles… millones en toda España…

Pero no… no escucharon… no oyeron a sus paisanos… no oyeron a millones de españoles que con sus manos al aire pedian su libertad.

Era sábado 12 de julio de 1997… eran las cinco menos diez de la tarde… íbamos en el coche a Tarifa… escuchábamos la radio…oímos lo que nadie quería oír… mataron un parte de nosotros, mataron una parte de cada uno de los ciudadanos de este país… mataron una parte de cada unos de sus vecinos que habían salido a la calle pidiendo el final de la sinrazón.
Recuerdo que lloré, recuerdo que Luisa lloró… recuerdo que España entera lloró… España entera cerró los puños… España entera apretó los dientes…

Dicen que una persona no muere mientras alguien se acuerde de el, mientras alguien, en algún lugar, tenga un buen pensamiento sobre el.
Miguel Ángel no morirá nunca. Todos y cada uno de los que aquellos días salimos a las calles nunca lo olvidaremos. Eso es algo que nunca nos podrán quitar y nunca podrán matar. Miguel Ángel siempre vivirá en nosotros, en nuestros corazones, en nuestros recuerdos.

Quien no quiere razonar es un fanático; quien no sabe razonar es un tonto; quien no se atreve a razonar es un esclavo.
Ellos ese día, al hacerse los sordos ante el clamor de todo un país, demostraron su fanatismo, demostraron su imbecilidad, demostraron que son esclavos de la sinrazón.

Habían matado a nuestro hermano, habían matado a nuestro vecino, a nuestro hijo… ese día todos lloramos… ese día todos cerramos los puños…

Ahora os pongo la letra de una canción de Carlos Goñi. La compuso la noche en que mataron a Miguel Angel... se la dedicó a el...

Aquel día amenazaba más tormenta y la tormenta no se hizo de rogar;
aunque más de uno creyera en los milagros,
el que más y el que menos no sabía que apostar.
Porque el tiempo es el tiempo y él decide
cómo, dónde y cuándo quiere descargar;
y a las cuatro cayeron dos rayos segando de cuajo otro arbol más.

Y cayó hasta calarnos los huesos,
y cayó fría y sin compasión,
una lluvia violenta y salvaje hasta hacernos dudar de si existe Dios.
Y cayó hasta calarnos los huesos,
como pernos de vía de tren,
una lluvia violenta y salvaje hiriendo la carne, abollando la piel.

Y fundidos de rabia, impotentes,
miramos al cielo queriendo entender,
por qué este brutal aguacero, porqué los dos rayos,
algo no va bien.
Y si no hay nadie que pueda detener
la tormenta que nos moja sin parar,
usaremos nuestra fuerza, tanto si está mal o bien,
para estar secos por siempre de una vez.

Estribillo

Cometimos el error de imaginar
que algún día todo esto tendrá fin,
pero aquí nunca es domingo, siempre cae más de lo mismo,
porque el tiempo es dueño de la tempestad.
Y es posible que mañana sea igual,
ya veremos quién deja de existir,
porque un árbol vale tanto como el precio de su hacha.
Hoy es lunes, mes de octubre, en mi país,
hoy es lunes, mes de octubre, en mi país.

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23 Junio 2008

... ya no es como antes....

Buenos días.
Pues comentaros que el otro día escuchaba una tertulia en la radio sobre la amistad. Hablaban, peleaban, discutían... pero no decían nada sobre la nueva modalidad de amistad de hoy en día.

Antes el amigo era amigo de toda la vida. Nos conocíamos desde pequeños, habíamos rotos nuestras primeras ventanas a balonazos, habíamos realizado nuestras primeras experiencias con las niñas, habíamos preparado la llegada a casa y las explicaciones que teníamos que dar para justificar ese suspendo de ultima hora.

Por la mañana quedábamos para ir juntos al colegio, la marcha era tranquila, íbamos sobrados de tiempo, entonces se entraba a las nueve y media. El patio era el lugar donde tramábamos las trastadas que pensábamos hacer. La vuelta a casa era mas de lo mismo, hablábamos de don fulanito que era un tal y de don menganito que era un cual. Era la una del medio día y a las dos y media volviamos para clase, entonces la jornada estaba partida. La salida era a las cinco y marchabamos a clase particular.

Esta era la rutina.... y esa rutina forjaba amistades, forjaba odios y rencores... y esas amistades, odios y rencores a esas edades eran para toda la vida, toda la vida para nosotros eran unos dos o tres días...

Luego pasaron los años, ya eramos mayores, teníamos quince o dieciséis años... joder que mayores eramos. Seguíamos con amigos “para toda la vida”, teníamos nuestras primeras salidas nocturnas, nuestras primeras citas, nuestras primeras broncas serias. En esta edad perdíamos el contacto diario, había caminos que se separaban, uno se encaminaba en una dirección y otras en otra.
Pero lo que entiendo que era fundamental es estas amistades era el contacto, el contacto físico. A mi amigo tenia que verlo, tenia que sentir su presencia, nos teníamos que ir a su casa a oír música, teníamos que ir a jugar a las maquinitas al bar (antes no existía la play ni la xbox ni la wi), teníamos que hablar de chicas, las chicas hablar de chicos. Con mis amigos hacia planes para toda la vida... planes que no sabíamos si se realizarían o no, pero para nosotros en aquellos momentos eran los planes mas seguros del mundo. Esa amistad se forjaba con el contacto diario, con el roce, viendo a la persona, unos días me tocaba aguantar y otros que me aguantasen.... eso era la amistad.

Ahora ha cambiado... ya no es así, al menos en muchisimos casos. Hoy en día la amistad no necesita del contacto diario, de ver a la persona, de quedar para salir. Ya la amistad no se entiende como hace años.

Ahora es diferente, ahora los amigos están tras la pantalla de un ordenador. Por casualidad, porque los buscas, porque ellos te encuentran... es diferente.... en unos casos no los has visto nunca, en otros los has llegado a conocer en persona después de horas y horas de charlas, charlas normalmente nocturnas. Charlas en las que cuentas cosas que igual si la persona estuviese delante no te atreverías a contar.
Parece que el no tener a la persona delante invita a relajarte, te hace bajar las defensas con las que a diario nos movemos en la jungla del trato humano diario. Terminas conociendo a personas que viven a cientos, a miles de kilómetros de tu hogar. Cuando tienen problemas se desahogan y las comparten buscando consejo. Cuando tienen alegrías las cuentan para compartirla con nosotros.
Hay noches en las que te pones delante de una pantalla de ordenador y entras en la vida de esa personas... entras porque ellos te invitan... quieren compartir sus problemas diarios, quieren hablarlo con su amigo... y ese amigo eres tu.

Luego llega el momento de dar un paso mas y por gustos comunes, afinidades por ... yo que se que razones puede encontrar cada uno, supongo que tantas como personas nos encontramos en este jodido mundo... pues das ese paso y te encuentras en persona.

Yo personalmente puedo hablar de mi experiencia. Ha sido magnifica, he conocido a gente que merece la pena. Hemos compartido gustos, hemos compartido comidas, hemos compartido casa. Hemos cruzado España, unos en avión, otros haciendo horas y horas de carretera... ¿la excusa?, el gusto común, ¿la realidad?, el conocer a esas personas con las que has compartido noches de sueño y horas de confesiones.

Has deseado que ese fin de semana no terminase, has deseado que existiesen fines de semana de siete días. Has sentido un pellizco en el estomago cuando ha llegado el momento de la despedida.

Hay casos en los que la amistad llega mas lejos... se va haciendo cada día mas fuerte... estas deseando hablar con esa persona... deseas que llegue la noche y compartir lo ocurrido durante el día, hablar de las cosas que nos han pasado.... hay casos que son una verdadera pasada. Casos que cuando los conoces te das cuenta que el destino lo escribimos nosotros. Casos como el de mi compañero Pedro... que tras once años de chateo... se apostaron por dar el paso... y jugaron. Podía haber salido mal... pero también podía salir bien... tenían el cincuenta por ciento de posibilidades, apostaron, jugaron... hoy, hoy día 20 de junio, Mari esta aquí... es de Teruel y esta aquí, ha cruzado España, y esta aquí con Pedro. Esta apostando por lo que quiere y yo espero que esa apuesta que han hecho los dos les salga con el premio gordo.

Hay gente que te aporta inquietudes, valores, conocimientos.... o simplemente un rato de distracción. Hay gente que no aporta. Hay gente con la que hay que tener cuidado. Hay gente que entra en “tu casa” y lee tus comentarios... hay gente que comenta.... hay gente que no deja huella... tu entras en casa de otros y dejas tus comentarios... tus opiniones....

Es otra forma de ver al amistad... ¿buena?, ¿mala?... eso esta en cada uno... esta en cada persona.

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14 Junio 2008

¿La mejor?.... tres horas.

Buenos días.
Ayer leyendo un articulo del periódico. Acerca de las playas recordaba... pues eso los días de playa de hace un montón de años...

El día empezaba temprano, los preparativos, las carreras, la comida, no aparecían las gafas de bucear, el tubo la ultima vez lo deje en....

Luego tocaba meternos en el coche. Eso era una labor de ingeniería. Entre los bolsos, la sombrilla, la mesa de playa, las sillas de playa, las aletas, los cubos y palas, los rastrillos, la colchoneta...pues parecía que nos marchábamos en labores humanitarias a cualquier país victima de una catástrofe. Mi padre con un mosqueo de esos que los padres agarraban antes, de esos que siempre decían lo mismo “es la ultima vez que llevamos las sillas”, “la próxima vez la mesa se queda en casa, comemos en las toallas”, “no se para que queréis tantas cosas”... pero al fin de semana siguiente cargábamos con lo mismo.

Luego sucedía algo inexplicable, algo que con el paso de los años aun no he conseguido resolver. “El dilema del aparcamiento”. Uno se levanta temprano. Prepara todas las cosas. Piensa que hay que llegar pronto para no tener problemas a la hora de aparcar. Llega al lugar planeado.... ¡coño!”, siempre hay gente y siempre los sitios están ocupados. Parecen que duermen en el coche para guardar el sitio. Así que toca aparcar lejos y cuando te has cargado con todo, has cerrado el coche, has empezado a caminar y se te han caído varias cosas.... entonces... ves a alguien que mueve el coche y deja el sitio libre, entonces se creaba el dilema de.... dejo el coche donde esta o voy lo quito, doy la vuelta y lo aparco aquí, con el riesgo de perder los dos sitios. ¿Solución?. Pues... la de mi padre era... Mari (nombre de mi madre), ponte aquí y que no aparque nadie. Así que ya nos podíais ver a mi madre, mi hermana, mi hermano y yo, con todos los trastos de la playa (nevera, sombrilla, mesa, sillas, gafas de bucear, aletas, toallas...), en el hueco que había dejado el coche, mientras que mi padre corría a buscar el nuestro que estaba en el quinto carajo. Mientras mi padre corría con el corazón en un puño... mas que nada porque ese era el único ejercicio semanal que hacia, siempre solía pasar algún coche buscando sitio para aparcar, entonces el dialogo era digno de chiste. Miradita interrogativa y gesto con la cabeza... como preguntando ¿esta libre?. La respuesta era un movimiento del dedo indice de derecha a izquierda. El conductor sonreía y hacia un gesto con la cara como diciendo “ahhhhhhhh”, y proseguía su búsqueda. A esto oías un coche a toda pastilla por el aparcamiento, ese era mi padre, parecía Carlos Sainz haciendo un tramo del mundial de rallys... nos teníamos que quitar porque corríamos el riesgo de ser atropellados, aparcaba y preguntaba ¿algún problema?, respuesta “ninguno”.

Ahora venia el tema de la instalación. Había que marcar terreno. Ponían la sombrilla en un sitio, la nevera en otro, las toallas todas en el suelo, las sillas y la mesa en aquel lado. La cuestión era ocupar el máximo espacio posible, esa era la misión del primero en llegar, pillar sitio para el resto de miembros del grupo y que ninguna familia rival se acercara a nuestros dominios.

Poco a poco iban llegando, mientras los padres terminaban de ponerlo todo a punto.... nosotros ya estábamos en el agua... joder no salíamos del agua... era tremendo, eran horas de tiritera, de dedos arrugados.... pero el que se salia del agua era un miedica... y que te llamaran miedica.... eso no, no se podía permitir.

Cuando nos llamaban a comer ya todo estaba organizado, mesas con las tortillas, las ensaladas, patatas fritas y agua fresquita. Los padres ya le pegaban hacia un buen rato a la litrona o al vino (entonces no era rioja, rivera, priorato...) el vino era de los peleones, de los de antes, vino “chon”, botella de cristal y tapón de plástico, pero era lo que había y tenia que saber a gloria porque se lo bebían con unas ganas que daba gusto verlo... eso si, rebajado con un poquito de gaseosa. El aguantar el “chon” en estado puro estaba solo al alcance de unos pocos elegidos.

Luego venia la parte mas dura del día. Me explico, eran las dos y media o tres de la tarde. Terminamos de comer. Cuarenta grados. Gente en el agua. Y nosotros teníamos que aguantar la digestión... pero es que mi madre decía que una buena digestión eran “tres horas”, joder, y tan buena... con tres horas era imposible que se nos cortara... pero ni un corte chiquitito chiquitito... joder que pedazo de digestión. Cuando los que guardaban hora y media se bañaban a nosotros nos quedaba hora y media... pero cuando los que guardaban dos horas se bañaban a nosotros nos quedaba ¡una hora!. Así que imaginaros eramos una bomba, quejas, peleas, broncas....

Pero... un día dijimos “vamos a dar una vuelta” y nos fuimos playa adelante. Es un paseo de aproximadamente unos cuarenta minutos. Al final hay un rio. Pues.... ese se convirtió en nuestro lugar donde guardábamos las tres horas de digestión.
Llegábamos y lo primero que hacíamos era bañarnos, ¡toma la primera en la frente!. Organizábamos campeonatos de saltos desde la orilla, en todas sus modalidades, caída de cabeza, a la bomba, aunque la mas celebrada era el modo “plancha”, celebrada por los demás porque a ti el pecho se te ponía de un “colorao” que te duraba un buen rato. Eso si no ponías cara de nada, disimulabas como si nada hubiese pasado, aunque por dentro estabas rabiando... como picaba...
Luego, un poco mas arriba de la desembocadura del rió, se formaba una zona pantanosa. Pues nos poníamos a cogen almejas, eran grandes y oscuras... y estaban buenísimas al ajillo.... estaban buenísimas hasta el día que me puse ciego de ellas... no se cuantas me pude comer... estaban buenísimas y no paraba.... estaban buenísimas y.... me pase la noche vomitando. Yo no sabia que el cuerpo humano era capaz de expulsar tantos líquidos a la vez y durante tanto tiempo... joder que noche mas mala... pues desde ese día cada vez que huelo algo parecido al olor de esas almejas.... me pongo malisimo.

Bueno prosigo.
Cuando ya nos faltaba unos cuarenta y cinco minutos para finalizar la digestión (la oficial), pues emprendíamos el camino de vuelta, en esos casi tres cuartos de hora de paseo por la orilla se nos secaban los bañadores, el pelo (entonces tenia pelo)... y llegábamos como si nada. Lo primero que hacíamos al llegar era bañarnos... había que disimular, no se podía notar que llegábamos cansados de agua, no se podía notar que hacia dos horas que estábamos en el agua... y no se notaba lo mas mínimo.

El final del día era una pelea para nuestros padres. Nos tenían que sacar del agua... y eso era... duro, muy duro. Mi hermano y yo salíamos pronto del agua, pero mi hermana.... sacar a mi hermana del agua era una tarea de una.... media hora. Veías a mis padres en la orilla llamando a voces y ella nadando paralela a la playa con la cabeza debajo del agua, la sacaba respiraba y otra vez bajo agua... pues así una media hora... era un espectáculo.

Luego era las mismas operaciones que por la mañana con la diferencia que ahora todo venia lleno de arena, las gafas, las aletas, las sillas, la mesa, todo estaba lleno de arena húmeda.
Al finalizar el verano en el maletero del coche había casi tanta arena como en la playa... se habría podido utilizar para alguna obra si la vivienda no era muy grande, la sacábamos a puñados, mi padre no paraba de protestar... que si como tengo el coche... que si es una vergüenza... que si es la ultima vez.... lo normal de todos los padres.

Y la ultima parte del día era la ducha para quitar el salitre y la cena. Caíamos en la cama rotos y en unos minutos estábamos dormidos. Ya quedaba menos para el próximo fin de semana... ya quedaba menos para el próximo día de playa... ya quedaba menos para la próxima digestión...

pd.- la foto pertenece al rio del que os he hablado, es un atardecer precioso. En esa orilla es donde hace tropecientos años haciamos los campenatos de los que he hablado.

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16 Mayo 2008

... un dia normal era levantarse a eso de las seis...

.... un día normal era levantarse a eso de las seis y media, nadie me llamaba, nadie me tocaba la cabeza y me decía un “arriba que es por la mañana”. Un frío de la leche... el agua de los baños helada.... caras de sueño por los pasillos... fuera llovía.
Nos poníamos en marcha, nos costaba un mundo... “en quince minutos en el comedor”... todos los sabíamos... y en quince minutos estábamos en el comedor... un desayuno, café, pan, zumo...

Tocaba esperar al autobús, los días que nevaba, pues lo esperábamos en la entrada del edificio y cuando lo veíamos aparecer en la distancia corríamos a la parada. Los días de lluvia la operación era la misma. Los días despejados eran los peores... hacia un frío de cojones... los dedos de los pies dolían... muchas veces la carrera a la parada era de ida y vuelta, el autobús venia lleno y no paraba, entonces tocaba seguir esperando.
“si el próximo no para nos vamos para dentro y que le den...” , pero el próximo siempre paraba, y siempre venia casi lleno, parecía que lo terminábamos de llenar nosotros... treinta minutos de pié... paradas... apretones... olores...empujones... “quiero llegar”, “que agobio”...

A las ocho estábamos en clase, era diferente al colegio de pueblo. Aquello era un mundo, tenía calles interiores, edificios diferentes, aparcamientos en el interior del recinto. Ahora los profesores no venían a clase, ahora teníamos un cuadrante y me ponían en que edificio y en que aula tenia las clases... joder, hace tres meses me sentaba en clase y los profesores venían... me conocían... conocían a mis padres... ahora era un número.

Tocaba salir corriendo, eran las once y había que entrenar. Tocaba autobús otra vez. No era hora punta. Podía ir sentado. Media hora de trayecto. Repaso de apuntes. Ejercicios pendientes... cabezadas de sueño...

Llegas al pabellón. “corre que llegas tarde” “corre que están en la pista” “¡joder! ¿De donde coño vienes? ¡Llegas tarde!”.
Piensas “¿de donde vengo?, ¿que llego tarde?... maldices... te sienta como una patada...pones buena cara... te cambias en dos minutos...
Sales a la pista con los cordones aún sueltos... “hay que estar en la pista a la hora”, “no se puede llegar tarde”, “la próxima vez no vienes mas”, “hay chavales que pagarían para hacer lo que tu haces”... por dentro te acuerdas de todos y cada uno de sus familiares, los cercanos y los lejanos, de primer y segundo grado...piensas “no es justo”... pones buena cara... y oyes como de tu boca sale un “perdón”... “lo siento”...
Los compañeros, todos ellos varios años mayores que tu, te animan... “no te preocupes”, “no le des importancia, tiene un mal día”, “venga vamos a calentar”... te arropan... te rodean...te animan... hay gente que merece la pena... dos horas y media de trabajo, de carreras, velocidad, tiro, resistencia, sistemas...

Son las tres... estas en la ducha... en diez minutos sale el bus... tienes que estar en la parada...llegas tarde a comer... a las tres y media cierran el comedor... a las tres y diez estas en la parada... sudas mas que entrenando...

Llegas a la residencia, son las cuatro menos veinticinco, el comedor esta cerrado, “hoy no como”, están recogiendo el comedor, lo preparan para la cena, me ven pasar para los ascensores...voy a la habitación... estoy roto, roto de hambre, roto de cansancio, roto de sueño... me ven pasar... ehhhh!!!!!! ¿Donde vas? ¿No comes?.... entras... se acercan... te dicen... “hemos visto que no llegabas y la mesa del fondo esta preparada para ti, aun no la hemos quitado, ahora te llevamos un poco de sopa caliente, la carne esta fría, pero es que el cocinero se fue hace una hora”... das las gracias... pasas y te sientas... comes rápido... si ven que hay gente comiendo a esa hora les cae un broncazo... terminas... vuelves a dar las gracias... vas a la habitación... caes en la cama roto... aun queda la tarde...

Seis de la tarde... te has cambiado... chandal y chubasquero... fuera llueve... hay tres cuartos de hora de caminata... cargas la mochila... toalla, jabón, ropa limpia... y sales... sigue lloviendo, en cuarenta y cinco minutos estas en la pista... calentamiento, entreno, velocidad, tiro, resistencia... ¡joder! Que día, aun no he parado.... termino a las siete y media... salgo corriendo... tengo que llegar al pabellón de los equipos de base... eso es fácil... tardo diez minutos corriendo...

Ocho menos cuarto... empiezo el entreno con los de mi edad... ahora son los míos... los de antes eran del primer equipo... así que calentamiento, entreno, velocidad, tiro, resistencia... dos horas de trabajo... aquí voy sobrado... estoy acostumbrado a los mayores, con los de mi edad voy como un avión... ellos van corriendo y yo voy en avión...
Terminamos... son las nueve y cuarto... ducha... risas...bromas... salimos todos juntos... ahora vamos relajados... el bus sale a las diez y nos queda veinticinco minutos... vamos al “Miño”... esta justo enfrente a la parada de autobús... para los demás es un bar, para nosotros es como nuestra casa... el final de la barra es nuestro coto privado... una coca-cola de dos litros para cada dos... lo que sobra nos lo guardan para el día siguiente... son como de la familia... el dinero que tengo para la coca-cola es el del autobús del trayecto anterior, vengo andando tomo coca-cola, vengo en autobús no tomo coca-cola...
El autobús llega... subes... hay asientos libres... arranca... son veinte minutos... sueño... duelen las rodillas... tengo trabajos que hacer... tengo que estudiar...

Son las diez y media... estoy cenando... no tengo ganas de correr... estoy solo... “no hay prisa, nos queda media hora”, “cena tranquilo chiquillo”, “te voy a traer un par de plátanos mas de postre, tienes que alimentarte”, “en el calentador hay un par de filetes mas, te los voy a poner”...
Terminas, das las buenas noches y las gracias... entras en el salón... saludas... chavales viendo la tele... chavales jugando una partida de cartas... hay dos que se han dormido viendo la película... “¿como ha ido el día?”, “¿una partidita?”... son las once y pico... hay que hacer algo... hay trabajos pendientes... hay que estudiar...

Llegas a la habitación.... sueltas la mochila... coges los libros, los apuntes... vas a la sala de estudio, hay una en cada planta... no estoy solo... en una mesa hay un malagueño...en otra dos mallorquines... en la otra uno del país vasco...olímpicos en vela... campeones de Europa en waterpolo... tenistas que estan entre los diez primeros del mundo en su categoría...campeones de España en natación...“buenas noches”, “¡hola!... te sientas... ocupas una mesa... pones los libros y empiezas... ¿ganas? muy pocas... ¿sueño? Mucho...
Hace una hora que se me cierran los ojos, no tengo a nadie que me diga “venga tienes que hacerlo”, “tienes que terminar”... pero se que tengo que hacerlo y tengo que terminarlo...

Es la una... se oye el viento fuera... miras por la ventana... llueve... pasa el autobús... no puedo mas...
Vas a la habitación... mis compañeros duermen... no haces ruido... no enciendes la luz... te tumbas... miras al techo... ¡joder que día!...
En cinco horas y pico vuelvo a empezar... se me cierran los ojos... mañana tengo...no me da tiempo a pensar nada mas... sueño con calentamientos, entrenos, velocidad, tiro, resistencia...

Vivíamos en Espulgues del Llobregat, tenia quince años, la familia a más de mil kilómetros y en invierno hacia un frío de cojones… y esto era un día normal.

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8 Mayo 2008

Felicidades Fiera, eres un Fenomeno.

Buenas noches.
… pues… no se… joder…QUE HE APROBADO…si he aprobado. Pues que llegaba a casa y me han llamado por teléfono.

- oye que han salido las notas
- no
- si
- joder (en este momento me pego un retortijón de estomago y casi me voy por la canilla).
- Corre.
- Coño.
- No no… no corras, dame tu numero de DNI
- Pues… (en este momento ya estaba con el culo contra la pared), venga XXXXXXXX-X (numero raro, eh?)
- (pasan unos segundos) TIOOOOOO. QUE HAS APROBAOOOOOOO…. TIOOOOO (en ese momento solo se oían gritos por el móvil.

Pues así ha sido el momento en el que he recibido la noticia. Cuando llegaba a casa me caían unos lagrimones… y al llegar… abrazo a Luisa y mas lagrimones. Que si te lo mereces mucho….que si te lo has currado… joder una pasada.

Luego me he marchado a entrenar y al volver me he encontrado con un detallito… bueno, para mi un detallazo. Una tarjeta felicitándome. Va dentro de un sobre. ¿Qué pone por fuera?. Pues pone eso, Felicidades Fiera, eres un Fenómeno. Las famosas tres “F”. Otras lagrimillas. Joder que día, no paro.

He aprobado yo… pero no solo… hemos aprobado todos, los cinco, Manué, Rita, Silvia, Isa y yo… pero hay una persona que me ha apoyado, ha currado para que yo pudiese estudiar, que como ya dije se ha puesto la casa en la espalda y ha tirado de todo, es un pedazo de mujer y yo tengo la suerte de que sea mi compañera. Luisa, gracias. El aprobado lo hemos conseguido entre los seis.

Bueno, solo esta pequeña nota para compartir con vosotros mi alegría.

Pd.- SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII….

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