La constancia es la madre del .....

Después de este parón, ya estoy aquí, ya he terminado, ya tengo algo de tiempo libre. Y digo algo, no todo, pero algo si.
Trabajito ha costado volver a engrasar la maquinaria, pero mucho mucho.
Como muchos chavales, cuando tenia que estudiar pues... hacia lo justito. Que si aprobado por los pelos, que si recupero esto y dejo lo otro, que si el profesor es un tal y un cual y me tiene manía, y que yo soy muuuuu bueno y el muuuuu malo, que el objetivo en la vida de ese tío es hacerme la mía imposible, que si yo estudio mucho pero es que no me cunde... vamos, toda la retaila de excusas que solíamos poner en practica los chavales... y que siguen siendo perfectamente validas hoy en día.
Así que me saque lo normal en aquellos tiempos y a tirar millas. Luego te das cuenta de lo capullo que has sido, del tiempo que has perdido. Te das cuenta que ese profesor lo único que pretendía hacer era que estudiases, que su objetivo no era joderte la vida y... que nadie me tenia manía, que todo eso eran excusas que yo me buscaba.
Luego, te vas actualizando, vas haciendo pequeñas mejoras... pero llega el día en te hace falta mas... llega el día en el que llegas a un tope, no puedes progresar. Ese día te das realmente cuenta de lo imbécil que has sido... pero, bueno! Tienes dos opciones. Primera, te lamentas y dices eso de “aquí me quedo”. Segunda, te lamentas, maldices, y luego le pones remedio. Y en eso hemos estado varios meses.
Meses de ir de puñetero culo, meses en los que te faltan horas en el día. Había días que te daban ganas de tirar la toalla. Los peores momentos eran los que asistía a una clase y luego tenia que salir zumbando para el entreno con los chavales... llovía... autovía, y en la cabeza dando vueltas a los temas que estábamos dando... esos eran días jodidos. Pero eso no fue lo peor, lo peor llegó con las elecciones. Si... con las elecciones. No os podéis imaginar el trabajo que lleva detrás una consulta electoral, es una pasada. Cuando uno va y mete su papeleta en la urna, no tiene ni idea de la cantidad de gente que ha trabajado para que llegado ese momento no falle nada.
Fue un mes y medio de trabajo a tope, unos días trabajo de despacho y otros de llenado de cajas con las papeletas para las votaciones. Si os explico detalladamente el trabajo, desde el primer día al ultimo, una vez se termina el recuento de los colegios electorales... alucináis. Pues... todo esto supuso... clases a las que no pude asistir...días de agobio pensando en lo que estaba perdiendo... favores para que algún compañero entrenase a los chavales... y... perdí el ritmo... me quedé atrás... me falto muy poco para tirar la toalla... se me paso por la cabeza.... pero claro, ya no somos chavales, ya no vale eso de me tienen manía.... va a por mi... ya cuando hacemos una cosa la hacemos porque queremos, nadie nos obliga... Así que me planteé el asunto como una preparación, como un... poner la maquinaria en marcha... y seguí... seguí con las clases, seguí con los entrenos con los grandes y con los peques, seguí con la rutina. Y luego llegó el segundo escollo.
La Federación sacó un curso de entrenadores semipresenciales y como... dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.... pues me apunte... y volvimos a empezar... cada dos semanas hay que ir a Málaga... a los dos días me mandaron diecisiete cuestionarios que se supusieron tres días de trabajo hasta las cuatro de la mañana... los conseguí entregar en plazo y ya me han mandado el segundo grupo... como veis el tema del deporte ya lo tengo controlado.
Los exámenes han terminado. Han sido más fáciles de lo que me imaginaba. Cuando termine me sentía enfadado conmigo mismo, me reprochaba no haber ido mas preparado. Pensaba, “si viniendo como he venido... igual apruebo... si llego a venir preparado seguro que lo saco”... joder que mala leche me entraba... pero bueno... que le vamos a hacer. Toca esperar las notas... parezco un chaval... estoy nervioso... en sueño me las han entregado varias veces... en unas aprobaba y en otras suspendía...
Pero todo esto que os cuento no hubiese sido posible sin ayuda... ¡solo ni de coña!... el merito no esta en mi, el merito esta en las personas que me lo han facilitado, que me ha apoyado, que han estado a mi lado. El merito esta en Luisa que me a apoyado cada vez que me daba un bajón, que se ha echado la casa acuestas y ha tirado de todo para que a mi me quedase tiempo para estudiar, que el trabajo que compartíamos entre los dos lo ha hecho ella sola... que me ha dado una patada en el culo cuando me hacia falta y me ha dicho “espabila y tira” que del resto me encargo yo. El no sacarlo me jodería mas por ella que por mi, os lo aseguro.
El otro lado de la ayuda han sido mis compañeros, se lo han currado, me han ayudado en todo momento, me han pasado apuntes, me han explicado temas enteros, me han tendido la mano cuando estaba caído. Todo esto me ha ayudado a conocer a las personas, a llegar mas lejos, a no quedarme en el compañero de trabajo. Podían haber dicho “que le den, que yo estoy aquí en clase y el se marcha”, “yo tengo cosas que hacer y sigo aquí, que se joda”... pero no, han perdido tiempo explicándome temas, han perdido tiempo pasándome ejercicios... han... han... han dado un paso... se han implicado... ya no son compañeros de trabajo... son parte de este invierno... son parte del esfuerzo... son Manué, Rita, Silvia, Isa, son compañeros que podían haber pasado de mi, pero decidieron ayudarme y yo se lo agradezco, sea cual sea el resultado... son algo mas que compañeros de trabajo.
Así que este ha sido el invierno, esta es la causa por la que me he tirado días y días sin actualizar. Ahora el ritmo baja. Estamos mas tranquilos. Estamos en espera. Me he mentalizado, si lo saco fenomenal, que no... pues el invierno próximo a intentarlo otra vez... si tiro la toalla... tiro no solamente mi esfuerzo y mi tiempo, tiro el trabajo y el esfuerzo de las personas que me han ayudado... eso si que no me lo perdonaría.
La constancia es la madre del éxito y el fracaso no existe si nunca dejamos de intentarlo.
Bueno, pues ya sabéis los motivos de mi “perdida”.
Este ha sido el invierno.







unaovarios dijo
Qué bien me viene leer ésto ahora... Porque de siempre he sido inconstante, dejando empezadas las cosas... Ya no más, nonono, lo terminaré e incluso iré por más... Me alegro de que tengas más tiempo y estoy segura de que aprobarás... Abrazos para todos los que te han ayudado y besos par tí y los tuyos
2 Mayo 2008 | 07:46 PM