Pues sí. Nuestros políticos nos desprecian.
Si primero fue Zapatero y sus trágicos accidentes mortales, ahora es Rajoy y el milagro de la efectividad de las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Los políticos nos desprecian, y mucho.
Y creo que nos subestiman también. O al menos, subestiman nuestra capacidad mental.
Y no me valen excusas de "Es que Zapatero quería decir X" o "Es que Rajoy quería decir Y". Que rectificar es de sabios, sí; pero lo dicho, queda dicho.
Y dudo mucho que ninguno de los dos quisiera decir otra cosa que la que dijeron por primera vez.





Sveret
12 jul 2007 | 08:35 PM
Aunque la vida es una mierda, tus tags me alegran por un rato.
Un besote enorme, tita.