Pues sí. Nuestros políticos nos desprecian.

Si primero fue Zapatero y sus trágicos accidentes mortales, ahora es Rajoy y el milagro de la efectividad de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Los políticos nos desprecian, y mucho.

Y creo que nos subestiman también. O al menos, subestiman nuestra capacidad mental.

Y no me valen excusas de "Es que Zapatero quería decir X" o "Es que Rajoy quería decir Y". Que rectificar es de sabios, sí; pero lo dicho, queda dicho.

Y dudo mucho que ninguno de los dos quisiera decir otra cosa que la que dijeron por primera vez.