Prevaricación, urbanización, campos de golf
La crisis del ladrillo está obligando a los constructores, y a los cargos públicos que invierten en dichas empresas constructoras (que como todos sabemos, son muchos y muy variados), a agudizar el ingenio para construir cositas nuevas que no sean casitas. Así, en los últimos años han empezado a surgir, como setas tras un día lluvioso, proyectos de urbanización relacionados con ocio y deporte de todo tipo: construcción de parques de golf, marinas, centros deportivos multitemáticos, parques temáticos de ocio, etc., por toda la geografía española.
Como complutense, la verdad es que no me hizo nunca mucha gracia el proyecto de transformación de El Encín, una de las fincas públicas naturales de investigación agropecuaria más extensas de mi ciudad, en un complejo hotelero-turístico-deportivo (o lo que es lo mismo, la urbanización parcial de la finca para construir hoteles, un parque temático y un campo de golf) a cargo de la empresa Alcalá Natura 21.
Recuerdo que el proyecto, que fue finalmente aprobado, despertó cierta controversia al ocultarse la aparición de restos arqueológicos durante las primeras obras. Además del rechazo de parte de los ciudadanos de Alcalá, acostumbrados como estamos a que el cuidado por el medio ambiente en nuestra ciudad brille por su ausencia: talas de árboles, podas despiadadas y brutales, sustitución de árboles por matorrales o arbolitos ornamentales, etc. Y ojo, una advertencia a los fanáticos de los dos partidos mayoritarios del país: tanto los gobiernos municipales del PP como los del PSOE han tomado medidas de este tipo en su pasado electoral. Por poner un ejemplo: aquellos famosos más de 1.500 árboles que se iban a plantar en la Isla del Colegio hoy no están allí, ¿qué fue de ellos? Porque a día de hoy brillan por su ausencia... Eso sí, lo que sí se ha construido es el Recinto Ferial allí mismo; se retiraron los viejos árboles de las orillas del canal y se ha plantado una bonita superficie de cemento, sin más que unos pocos cipreses mustios como "vías arboladas". Y cuando digo unos pocos cipreses mustios quiero decir no más de una docena.
Pero bueno, volviendo al tema de El Encín, el caso es que, al final, la cosa se ha revelado peliaguda. Como siempre, la sombra de la prevaricación ronda cerca de todos aquellos proyectos promovidos por los políticos de turno. En este caso, el grupo Ecologistas en Acción, que ha venido desde hace tiempo denunciando las actuaciones en esta finca, ha acusado al alcalde de Alcalá y a varios altos cargos de la Comunidad de Madrid de un presunto delito de prevaricación en el proyecto de semiurbanización de la finca El Encín. La verdad es que la cosa pinta mal: la empresa pública Alcalá Natura 21, encargada del proyecto, tiene como socio único al sr. Fernando Merry del Val, quien también ostenta el cargo de Consejero de Economía y Consumo. Éste ha designado como consejeros de la empresa Alcalá Natura 21 a tres cargos públicos, que son: el alcalde de Alcalá, sr. Bartolomé González; el Director General de Agricultura, sr. Luis Sánchez; y el Director General de Medio Natural, sr. Miguel Allué-Andrade. Por estas circunstancias, la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común obliga a estos cargos públicos a abstenerse de intervenir en los procedimientos públicos relativos a la promoción llevada a cabo por Alcalá Natura 21. Sin embargo, los tres caballeros citados anteriormente han utilizado sus cargos públicos para emitir informes favorables al proyecto que permitieron la autorización del mismo, a pesar de la existencia de informes técnicos y jurídicos contrarios a la Modificación Puntual del Plan General de Alcalá de Henares y a la autorización del golf en la finca El Encín. De todas formas, es posible que la demanda no prospere, por tratarse la empresa Alcalá Natura 21 de una empresa pública y no privada. Aunque todos sepamos en realidad por qué se ha hecho esta empresa y qué fines persigue...
La noticia no ha tardado en saltar a la prensa; por poner un par de ejemplos, ya ha sido publicada en El Mundo y en Madrid Diario (con asombroso parecido entre ambas redacciones, a todo esto).
No obstante, mucho me temo que el proyecto no se paralizará si se presentan acciones legales. Y el daño que han hecho las obras ya en curso en la finca probablemente sea irreparable, de todas formas.
Aunque a estas alturas no sé de qué me sorprendo.









Alf dijo
Es algo viejo, y es una pena, yo lo del Encin lo sabía porque conozco gente trabajando allí. Lo más gracioso es que cierran unos de los centros de I+D, para abrir otro supuesto I+D, en que van a poner nuevos trabajadores.
8 Abril 2008 | 02:40 PM