PYRAMIDIACS
Formados a principios de los noventa en la pequeña ciudad de Alexandria, Pyramidiacs nació con una clara vocación de grupo de alta energía pop. Nada extraño teniendo a mano maestros de la talla de Stems, DM3, Chevelles o Someloves. Tras algunos singles y miniálbumes repartidos por pequeños sellos, por fin en 1996 Pyramidiacs debutó en formato largo con Teeter totter. Ahí comenzó a nacer una estrecha relación con el público español, sin duda gracias a las frecuentes visitas de Pyramidiacs a nuestros escenarios, ampliada tras la publicación del fenomenal Teenage complications (Rock Indiana, 1998), un trabajo que les aupó hasta la primera división del powerpop, al menos en el corazón de los fanáticos de las armonías vocales, los estribillos arrebatadores y la energía guitarrera. Teenage complications supuso un importante paso adelante en la trayectoria del grupo, si bien reitero que más en lo referente a su número de fans en España que a la repercusión, escasa, que tienen en su país. Ellos se lo pierden, créanme. Con nueva sección rítmica formada por Bill Gibson y el que es su productor y ahora también batería, Michael Carpenter, Nobody’s fools ratifica la jerarquía del grupo, además de incidir en lo ya conocido: que en un género en el que no caben grandes innovaciones, es el talento, el saber hacer y la capacidad para construir clásicos inmediatos lo que manda.
Y es ahí precisamente donde Pyramidiacs demuestran ser unos maestros. Algo más cercanos a la orilla del rock setentero de grupos como Badfinger en su último trabajo, algo más gruesos en el sonido de sus guitarras, pero siempre cabalgando al servicio de la reina melodía.
Teenage compilations es a mi gusto y, reconocido por mucha más gente de este mundo mundial, uno de los mejores discos de power-pop de los últimos tiempos. Con un tremebundo ritmo guitarrero, unas voces que suenan perfectas y unos coros que pa que te via contá... IPB Image[IMG]



