Vendas caladas
Vendas caladas de frío
sobre heridas que apenas se cierran
pues va penetrando el hielo inquisidor
hasta los confines del alma
que por frágil se rompe.
Llega el calor
que deshiela las heridas
y seca las vendas
y de pronto llueve y se mojan,
torna la nieve
y se vuelven a helar.
Mientras a mis pies,
no paran de caer pedazos
encharcados
por la lluvia del alma.
Los tomo en mis manos
Y trato de moldearlos
pero la figura
no vuelve a ser la misma.
Aladiara
No lo haré
No pronunciaré esas dos palabras,
al menos no por ahora,
todavía picotean mis entrañas
horribles aves negras,
aún me castiga el rosal
cuando adviene tu imagen
a mi frágil pensamiento,
aún me acosan las sombras
cuando ansío tu presencia,
todavía no he recompuesto
los 21 gramos de mi que destrozaste,
podría fingir de palabra,
pero no sería de corazón
aún no me hice a la idea
de que lo hubieses hecho tu…
… no haré uso de un acto casi divino
para solventar la maldición
que sobre ti has derramado.
Aladiara


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