Todos lo buscamos en cada rincón de cada tugurio donde creemos que puede haber consuelo. En el fondo, casi todos lo anhelamos con fuerza aunque la gran mayoría no lo reconocerán nunca. Su última esencia se conserva aún, pero apenas puede advertirse, ni de lejos, ni de coña. Han pasado demasiadas cosas. Todos huimos de él. He oído mil y un ...