La cuidad que nunca duerme!
Esa mañana de Abril hacia más frio que todos los días, eran las 5 de la mañana y esa cama como si fuera un castigo para los monjes era fenomenalmente cómoda, yo era consciente que debía salir a meditar al igual que todos, me preguntaba una y otra vez que clase de idi...

catherina
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