Ya fue poco casual el lanzamiento mundial el pasado 17 de abril (a 6 días de Sant Jordi, día del libro) de 'El juego del Ángel', la nueva novela de Carlos Ruiz Zafón.
Le avalan 10 millones de ejemplares vendidos, desde 2001, de La sombra del viento, y por ello hemos sido testigos de un despliegue editorial marketiniano sin precedentes.
Ante cientos de periodistas hizo su aparición Carlos Ruiz Zafón, acompañado de su interlocutora en la charla, la periodista Olga Viza. El escenario del Gran Teatro del Liceu, decorado al más puro estilo gótico y rodeado de libros, contrastaba con la obscenidad de cifras que se manejan para esta "bombazo" literario: un millón de ejemplares sólo para España.
Todo muy cuidado. Todo a lo grande. Una puesta en escena propia de la première de la última película de una gran estrella. Un show pensado para los medios audiovisuales. Sobre el escenario y ante un telón de fondo que reproducía una abarrotadísima librería de honda perspectiva, 4.000 libros viejos (la mitad comprados a peso por Planeta), largas mesas, escaleras de caracol y viejas esculturas querían recrear el Cementerio de los Libros Olvidados.
Y llámenme frívola, pero no me he podido resistir. Planeta ha cuidado muy mucho la puesta en escena del universo de ficción de la nueva novela (con espacio propio en la red incluido), pero no ha tenido tanto ojo con el estilismo del huracán Zafón. Me explico.
El hecho no hubiera llamado mi atención si no fuera porque, tres días más tarde, en La 2 Noticias, conectaron con Zafón en directo y el genio volvió a aparecer con su 'Polo' a rayas!!!
Pero es que el día posterior, festividad dedicada al Libro, encontré su foto en prensa. ¿Adivinan de qué guisa?:
A pesar del innegable éxito de los blogs y de la agilidad de los bloggers para reinventar sus espacios día a día, lo cierto es que en general seguimos sintiendo nostalgia por el viejo y analógico papel.
Pero, ¿dónde reside el éxito de su eterno encanto? Dioni Nespral, coordinador del recientemente publicado 'El futuro es tuyo (la revolución social de las personas)' -en el que han participado unos 120 bloggers-, considera que se vuelve a buscar el formato libro para poder llegar a un público distinto del que se mueve por la blogosfera.
Del mismo modo lo entiende José Luis Orihuela, autor de uno de los pocos libros de divulgación del fenómeno blogueril en español (La revolución de los blogs): "El blogger es consciente de que el alcance de su trabajo está delimitado a un target que está relacionado con internet. Si el contenido es interesante, llevarlo al papel tiene mucho sentido".
Porque no todos los bloggers son escritores, pero hay muchos que escriben realmente bien y son quienes están componiendo las lecturas del siglo XXI: la escritura digital está sentando las bases de una Literatura 2.0.
En el prólogo, el periodista y director de la colección de Foca Ediciones, Javier Ortiz (ex jefe de opinión de El Mundo y columnista de Público), define a Zaplana como «un arribista en estado casi químicamente puro (...), un hombre extremadamente ambicioso y carente de escrúpulos (...), sonrisa permanente de perfecto descreído, típica de la gente que le da lo mismo dos que veinte, siempre que los veinte acaben en su bolsillo».
José Luis Coll , con su peculiar humor, creó nuevas palabras de lo más surrealistas y las acomodó a lo que supuestamente deberían significar.
Este es mi particular aplauso al 50% de una pareja cómica que ha fallecido a los 75 años . Con sus respectivas levitas y, la chistera de Tip frente al sombrero hongo de Coll, llenaron de carcajadas los cuartos de estar españoles.
Estas son algunos de los irónicos términos que acuñó en su propio diccionario:
ATIBORRARTE: Desaparecerte.
AUTORRIZACIÓN: Acción de rizarse uno mismo el cabello, por sentir envidia de los negros.
BALTASOR: Rey mago que acabó metiéndose a monja.
BARBARISMO: Colección exagerada de muñecas barbie.
BROMEAR: Mear en broma.
CAMARÓN: Aparato enorme que saca fotos.
CANTALÁN: Joan Manuel Serrat.
CHINCHILLA: Auchenchia de un lugar para chentarche.
CIRCUITO: Lugar donde trabajan payasuitos y enanuitos.
CONCIENZURDA: Persona que, al hacer examen de conciencia, se da cuenta de que es de izquierdas.
COLUMNIA: Falso testimonio en vertical y con capitel.
CULAPSO: Transcurso de tiempo durante el cual el culo no se ha usado para nada.
DECIMAL: Pronunciar equivocadamente.
DIADEMAS: Veintinueve de febrero.
DISIMOLAR: Encubrir con astucia el dolor de muelas.
ENDOSCOPIO: Me preparo para todos los exámenes excepto para dos.
ENVERGADURA: Lugar de la anatomía humana en dónde se colocan los condones.
MENDRUGADOR: El que pide limosna por la mañana temprano.
LUDÓPUTA: Dícese del que gusta jugar de forma exagerada y constante con las putas.
Pero no se trata únicamente de una antología de las mejores frases de House, sino una auténtica guía para convertirse en un modelo de triunfador atípico: maleducado, borde, arrogante, muy solitario, políticamente incorrecto, brutalmente honesto y con una coraza de hierro tras la que esconde sus sentimientos.
Bob Woodward (63 años, casado, dos hijas), el periodista que investigó con su compañero Carl Bernstein el escándalo del Watergate en los años 1972 y 1974 hasta acabar con la presidencia de Richard Nixon, ha publicado su tercer libro -Negar la evidencia, editorial Belacqua- de una trilogía sobre el presidente George W. Bush. Woodward escribió este tomo sobre la guerra de Irak, un tema que ya había abordado.
Este es un extracto de la entrevista realizada por Ernesto Ekaizer al periodista estadounidense y publicada en El País: "Cometí un error al no investigar más sobre las armas de destrucción masiva":
P. En su libro anterior incluyó como personaje a José María Aznar. ¿Por qué?
R. Es interesante. Si yo hubiera decidido incluir un capítulo en Plan de ataque sobre la relación entre Aznar, España y Bush lo hubiera llamado Aliados improbables. Me intriga saber por qué apoyó tanto Aznar a Bush. ¿España mantiene tropas todavía en Irak?
P. No, ni un soldado. El nuevo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ordenó la retirada de tropas.