Logo de La Coctelera

Veo...veo

8 Noviembre 2006

Consumismo insaciable

Anoche escuché en la radio a un señor discapacitado de 44 años que había perdido a su pareja y estaba en manos de un psicoanalista por culpa de su adicción.

El hombre hizo hincapié en que lo que le movió a llamar a la radio no era contar su historia, sino más bien advertir a todos que se cuidaran muy mucho de solicitar créditos rápidos (del tipo Cofidis, Mediatis, etc. dijo).

Este señor se quedó sin trabajo y, como tenía mucho tiempo libre, comenzó a distraerse haciendo regalos a todos sus familiares y amigos. Hasta tal punto que ha llegado a gastar 15 millones de pesetas en dos años sólo en productos innecesarios.

Explicaba que, al igual que un drogadicto o un ludópata, sentía placer comprando compulsivamente y que no sentía arrepentimiento hasta al llegar a casa.

Su afán se volvió incontrolable y le llevó hasta el punto de ir enlazando unos créditos de estos inmediatos con otros.

Finalmente se ha visto con su piso y el coche embargados, sin mujer y teniéndose que volver al pueblo a vivir en casa de sus padres.

La cuestión es ¿cómo lograr que un adicto al consumo deje de seguir endeudándose? ¿Quién le impide que siga solicitando este dinero rápido? ¿La familia, su propio arrepentimiento?

Esto es lo que un experto en consumo explicaba hoy para el diario Metro Directo:

“Si una persona contrata un crédito fácil, llega a casa con los papeles y su pareja la convence de que no ha sido una buena idea, ya no hay vuelta atrás, a no ser que pague una comisión de cancelación”.

Es decir, que nos ponen el caramelo delante para que sea casi imposible resistirse. Y lo que en principio nos parecen todo ventajas, a la larga acaba resultándonos caro.

Además, no hay que olvidar que casi cualquier producto nos ofrece la posibilidad de devolución si no acaba de convencernos. Pero estos créditos rápidos no.

Si uno cae en la tentación y luego quiere echarse atrás, la penalización le puede suponer hasta un 20% de interés por todo lo que la entidad prestataria va a dejar de cobrar.

Pues bien, el señor que habló anoche pidió por favor que nadie le considerara "un tonto o un loco". Y advertía a la gente porque ahora sí era consciente de en dónde se había metido.

servido por alibaimor sin comentarios compártelo favorito

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Sensible a la insensibilidad que la sociedad nos fuerza a sentir. baimoralister@gmail.com
ContactosPensionesTiendasCampingPracticas
Estáis por aquí ahora mismo LinkLift Estoy en Tinta Digital

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera