alma_de_vagabundo » Ultima actividad de sus amigos | La Coctelera

El tendero de Lamira

Un paréntesis (Sin punto final)

Pido perdón a los lectores de este blog (escasos pero valiosísimos y a los que quiero mucho más de lo que ellos puedan suponer) por tantas semanas de silencio. Afortunadamente no han sido problemas de salud, sino (afortunadamente también) exceso de trabajo que no me ha permitido postear con la asiduidad que a mí me hubiera gustado. Quiero cree...

El tendero de Lamira

Entre la rutina y los fantasmas.

Los días van transcurriendo con la rutinaria parsimonia que anida en Lamira cuando llega el buen tiempo. Afortunadamente, el negocio va cada día mejor. El trabajo es enorme y se me va acumulando poco a poco hasta dejarme casi sin fuerzas incluso para escribir en el blog. Espero que los amigos que me leen sepan perdonarme. Después de lo último ...

El tendero de Lamira

Voces en la noche.

Le he preguntado a Doña Alberta qué dicen exactamente esas voces que oye por las noches. Doña Alberta se ha quejado de que la sopa estaba fría, y Salma se ha levantado para calentarla en el microondas mientras me miraba con una mezcla de reproche y resignación. - Pues qué van a decir, tendero. Bobadas. Habla tan deprisa que casi no la entiendo...

El tendero de Lamira

Los sonidos de la noche.

Los primeros diez días de Doña Alberta en Lamira han sido de locura, dicho con todos los respetos. Al principio se mostraba muy nerviosa, sobre todo por las noches, y nos mantuvo en vela varias seguidas, unas veces sólo quejándose y otras llorando como una niña pequeña. Le daba miedo el silencio. Toda la vida escuchando el ir y venir de las ol...

El tendero de Lamira

El regreso de Salma.

El pasado martes, por fin, llegaron Salma y su madre en el tren del este. Esta vez sí me atreví a pedirle a Melinda que se hiciera cargo de la tienda mientras yo iba a la estación para traerlas a casa. El tren del este tiene su hora de llegada a las 19.30, pero siempre lo hace con veinte minutos exactos de retraso. Mientras aguardaba mirando l...

El tendero de Lamira

De la razón a las razones.

Salma ha preferido no aceptar el ofrecimiento de la señorita Salomon de irnos a vivir los tres (Salma, su madre y yo) a dos habitaciones contiguas del hotel Górtimer. Me ha pedido que le diga que se lo agradece muchísimo y que está de acuerdo en que hay que dejarse ayudar en los momentos difíciles, pero que también es cierto que cada uno tiene q...

El tendero de Lamira

Por qué queremos tanto a Gertru.

La señorita Salomon me ha dicho que no entiende que pretenda alojar a la madre de Salma en el pequeño apartamento que está sobre la tienda. Yo le he respondido que mi suegra ocupará nuestro dormitorio y que Salma y yo dormiremos en el sofá-cama del diminuto saloncito que hace las veces de oficina. Mientras Salma y yo estemos en la tienda, podre...

El tendero de Lamira

Un poco de tiempo.

El reverendo Sincler y su señora atendieron el colmado con gran interés durante los tres días que estuve ausente. A mis clientes no les faltó ni el pan diario ni la prensa ni nada de primera necesidad, salvo que consideremos como tal a los condones. Efectivamente, lo primero que hicieron el sábado por la mañana fue retirar todos los preservativ...

El tendero de Lamira

Escuchando al corazón.

Cuenta Lucas en su blog que su abuelo decía esta frase: "Tengo una idea: que la gallina caga, pero no mea!". Tal vez yo sea una gallina, pero intento ponerle remedio. El jueves pasado le dije al reverendo Matías Sincler que me iba a buscar a Salma y que el sábado y domingo pensaba cerrar la tienda, pero que no quería dejar a mis clientes sin el...

El tendero de Lamira

Y aunque nadie es imprescindible.

No he podido ir al entierro del padre de Salma. No sé si ella lo ha comprendido o, simplemente, estaba muy agotada para reprochármelo. No es que me considere imprescindible, nadie en el mundo lo es. Mis convecinos de Lamira han sobrevivido perfectamente durante mis meses de ausencia. Ni Lamira ni el colmado son ya lo que fueron. Por entonces, ...

El tendero de Lamira

La muerte del dragón.

Me han llamado por teléfono hace apenas una hora. El dragón ha muerto esta tarde. Todos esperábamos el suceso. Nunca supe ni quise enfrentarme a él, a mi suegro. Sé que yo no le caía bien. Él a mí tampoco. En realidad, jamás llegamos a conocernos. Ni a intentarlo siquiera. Yo fui el pusilánime e inútil tendero que había llevado a su hija por lo...

El tendero de Lamira

Héroes.

El otro día le pregunté a Gertru Salomon si creía ella que mi amistad con Melinda, la florista, podría ser malinterpretada por nuestros vecinos y clientes. Me ha mirado con esa mirada suya que alcanza lo más profundo de mis pensamientos y los analiza. Después ha soltado su carcajada característica que demuestra el perfecto estado de su salud. ...

El tendero de Lamira

La fidelidad.

Hay personas que están siempre al lado de uno, fielmente, sin preguntar, sin dudar, sin apenas hacerse notar. Melinda es una de ellas. Melinda siempre tuvo su floristería a las puertas de mi colmado. Todas las mañanas vendía flores frescas: rosas, tulipanes, orquídeas, liliums rojos... Regalaba su sonrisa dulce y su mirada limpia, transparente....

Luz

Carnaval.

Durante el largo y crudo invierno del Pirineo aragonés, los difuntos se hallan vagando por los bosques y los valles, y el momento idóneo para ayudarlos a dirigirse hacia el Más Allá y concedan la fertilidad necesaria para el resto del año, es el carnaval. Fertilidad para la tierra, para los animales y para las personas. Para que los difuntos ha...

El tendero de Lamira

Hablando del amor.

Soy un tendero. Las hermanas Delacroix dirían que soy un estúpido tendero. Llevo toda la vida vendiendo frutas y verduras, carnes y pescados, huevos, lácteos, productos frescos y congelados, hilos y botones de colores, cremalleras, condones de sabores... Cosas tangibles. He intentado regalar simpatía, comprensión, afecto, rigor... Profesional...

El tendero de Lamira

Conversaciones pendientes.

A raíz de la terrible tragedia de Eluana Englaro (esa muchacha italiana que, tras diecisiete años en coma irreversible, ha podido por fin descansar en paz), he recordado que tenía una conversación pendiente con el boticario de Lamira. Quien haya ido leyendo este blog, sabrá que somos dos personas -el boticario y yo- que no congeniamos. Ha habid...

El tendero de Lamira

¿Hamburguesas en el sótano de la vieja funeraria?

Esta semana pasada he estado muy ocupado y no he tenido tiempo para escribir un par de líneas en el blog. Es buena señal, porque eso quiere decir que el negocio funciona. La nueva tienda ha recuperado a la totalidad de los antiguos clientes del viejo colmado que están felices porque ya no tienen que desplazarse al pueblo más próximo -treinta ki...

El tendero de Lamira

De la vida y de la muerte. De santos y de santas. De las lluvias de abril.

Las hermanas Delacroix -lo reconoceré- no son santo de mi devoción. Tienen esa capacidad, innata en algunas personas como ellas, de ver siempre el lado negativo de todo lo que acontece en la vida. Y lo peor es que siempre lo hacen con una sonrisa. Esta misma mañana me han acusado, con ese tono amargo e inquisitivo que las caracteriza, de desnud...

El tendero de Lamira

Mirando por los costados.

Por fin abrió el nuevo Colmado de Lamira, ese lugar donde se pueden adquirir comestibles y bebidas de colores, hilos de colores, globos de colores, estropajos de colores y condones de sabores. A la fiesta de inauguración han acudido muchos amigos, algunos venidos de lejos. Gertru estaba feliz porque por fin ha conocido a Marta, esa mitómana q...

El tendero de Lamira

Condones con sabor a sandía.

En mi pequeña tienda vendo de todo: comestibles, bebidas, lapiceros, cuadernos, hilos, botones, condones, revistas... Está teniendo mucha aceptación la sección de alquiler de cómics, pues en Lamira son grandes aficionados a este género. Funciona igual que un videoclub, salvo que para devolverlo no tienen que rebobinar nada. Otro producto que ...