UN ENCUENTRO CERCANO CON LA DESGRACIA
Una semana peculiar ha pasado, empecé con el animo arriba el lunes y martes, con mucho trabajo pero todo bien, el miércoles vi a mi doctor y me dio muy buenas noticias, después de una larga sesión me dijo que estoy reaccionando muy bien y que los factores físicos de mi enfermedad han mejorado muchísimo, me refiero al sueño, al apetito y a mi digestión que por fin han vuelto a ser normales. Ahora me queda el trabajo psicológico, a través de ese trabajo tengo que reconstruir mi vida social y afectiva, él doc leyó los comentarios de mi psicóloga en las dos últimas sesiones y me confirmó que las cosas van bien. La verdad salí muy pero muy contento y optimista de la consulta ese día, tenía nuevamente ilusión.
Pero la tragedia vino muy cerquita a mi, terminando la semana me llega la noticia de que un compañero de trabajo se había suicidado la noche anterior, no tenía ni idea que él padecía lo mismo que yo y la noticia me dejó en shock, me toco en el alma; él era bastante cercano a mi y una gran persona, la verdad él era muy apreciado y quedamos la mayoría muy conmocionados.
Me invadió una tristeza enorme y los sentimientos encontrados me tenían muy confundido, los comentarios estúpidos de la gente que no tienen ni idea de lo que puede sufrir una persona con depresión y que llega al suicidio me estaban molestando muchísimo y me dolía al mismo tiempo, con qué derecho se atreven a juzgarlo les reclamaba… pero definitivamente esto es algo que solamente se entiende cuando se sufre, yo si lo sabía perfectamente y por eso me dolía que una persona con la que compartía todos los días estaba en las mismas que yo. Ayer estuve en el sepelio y lo que vi y sentí es difícil de describir, para no alargarme tanto, les puedo decir que entre esa avalancha de sentimientos y la tristeza puede finalmente relajarme y sacar conclusiones para mí de lo sucedido:
En primer lugar pude ver el dolor y daño que puede ocasionar a los seres queridos un suicidio, la mamá de mi compañero estaba en un estado lamentable.
Segundo, él lo hizo en un momento de desesperación, de esos cuando la mente se nubla y no puedes ver nada, o sea que muy seguramente él murió sin saber a conciencia lo que estaba haciendo, por eso no permitiré nunca mas que la desesperación tome el control de mis actos.
Tercero, yo soy muy orgulloso y nunca me ha gustado que hablen de mi a mis espaldas, si me mato ya no podré defenderme y estaré en boca de todo el mundo como está pasando con mi compañero.
Esta ha sido una prueba dura, pero creo que haber podido sacar algo positivo para mí, en medio de la tragedia y el dolor es algo valioso, me sigo sintiendo triste pero no deprimido, entonces seguro que seguiré recuperándome. Si llegaron hasta acá muchas gracias por leer mis pensamientos, ya sé que mi alma no llora en el silencio, hay unas personitas muy especiales escuchándola.
A mi compañero en la eternidad:
Estimado Navik, fuiste un ser valioso y apreciado aunque no lo sintieras así, no todo mundo puede saludar siempre con una sonrisa como lo hacías tu. Ya no puedo hacer nada por ti más que sentir que tu muerte ha ayudado a que yo valore mi vida, por eso el mejor homenaje que puedo hacerte es cuidar mi vida como un tesoro. Muchas personas y sobre todo yo, nunca te olvidaremos, has dejado una marca imborrable en muchos corazones y por eso seguirás vivo dentro de todos nosotros, por eso ten la seguridad que tu vida si tuvo un sentido.
Hasta siempre amigo


Rosely dijo
Siento mucho lo de tu amigo, de veras. Por que perder a un amigo es perderse a uno mismo, ten valor y ya veras que las cosas iran mejor....
no te digo que sonrias, se que en estos momentos es imposible, pero intenta almenos ver mas seguido al cielo y pensar que habra un mañana...
17 Diciembre 2006 | 04:12 AM