¿Cómo te va la vida? Hace tiempo que sólo recibo tu silencio por respuesta, lo que debería de ser positivo, al fin y al cabo las malas noticias son las primeras en llegar. Estoy segura de que te va bien con tu nueva vida. Siento, en esta distancia tan relativa, que eres feliz, ahora que no hay turbulencias que perturben la calma del mar Pacífico que son tus ojos.
De vez en cuando tu recuerdo vuelve a mi. Algo invisible hace que tu imagen salte, como el piloto de advertencia junto al velocímetro de un coche. Una alerta que asalta mi nueva vida y hace que recupere algunas de las viejas cadencias, que vuelva a recorrer los mismos callejones sin salida.
He tenido ganas de compartir mi vida contigo de nuevo, de contarte las últimas novedades, que no son muchas. Siempre me acuerdo de los viejos amigos con los que he perdido el contacto cuando una nueva historia se cruza en mi trayectoria, sin embargo, el tiempo no perdona y soy consciente de que muchas cosas se han quedado en el camino.
Pero me imagino de nuevo en tu habitación, sentada al borde de tu cama mientras tu madre pasa la aspiradora. Tu sonriendo en el escritorio, con la pantalla del ordenador brillando a tus espaldas, y yo contándote emocionada lo interesante que es el último libro que me he comprado o lo increíblemente bueno que es el último disco de mi nueva banda favorita.
Recuerdo hace años una visita tuya cuando estaba con gripe en cama. Tres amigos animando mi convalecencia mientras la fiebre me hacía delirar. El que era mi compañero de piso ponía música, una antigua compañera de residencia no paraba de hablar y tú no decías nada. Con tu silencio transmitiste más de lo que ninguno de los otros pudo, sabías que yo necesitaba silencio. Silenciosamente repasaba la letra de la canción que sonaba mientras nos mirábamos. Ahora también necesito silencio. Tengo amigos que me rodean y miman, mi amiga eterna sigue estando a mi lado y eso es todo lo que necesito, pero me he vuelto a acordar de ti y he vuelto a escuchar la misma canción.
Un abrazo,
Alguien
servido por amigaeterna
24 comentarios
compártelo
favorito
Vero Felton dijo
Oh me has envuelto en una sonrisa al imaginarte acostada en una cama mientras dos par de parlanchines hablan y tu solo miras al que esta recargado en la pared devolviendote la mirada.. es triste recordar a aquellos amigos que conforme pasan los años se van quedando en el pasado. Un abrazo
22 Junio 2007 | 08:29 PM