cerrar
Entra aquí



¿Mi contraseña?

Logo de La Coctelera


Polvo acumulado

suscríbete

contacto

4 Septiembre 2006

El invitado

Hace poco me llamó un amigo agobiado porque su mujer le había echado de casa. En esos días me acababa de mudar a un sitio más grande, así que tenía espacio para él, y para que entre su vida y la mía hubiera una distancia suficiente.
Los primeros días coincidimos muy poco, pero me alegraba encontrarme con los restos que iba dejando a su paso: una chaqueta tirada sobre una silla, un libro abierto en la cocina, una cuchilla de afeitar en el baño... La verdad es que, después de tanto tiempo viviendo sola, reconozco que las primeras semanas trataba de evitarle porque su presencia me inquietaba. Mi amigo es escritor, así que se pasaba los días encerrado en su cuarto trabajando.
La primera noche que coincidimos, nos tomamos una cerveza en la cocina y comenzamos a charlar como si tuviéramos mil cosas que contarnos. Terminamos borrachos medio viendo en la tele un concierto de Dylan, y yo después me quedé dormida.
Recuerdo que al día siguiente era sábado, y cuando me desperté podía escuchar sus movimientos, parecía que estaba trabajando. Movía papeles, urgaba en su estantería. A veces oía cómo se levantaba para ir al baño. Con el tiempo me aficioné a observarle de lejos, a espiarle. Me gustaba saber cuánto tiempo tardaba en arreglarse, y si tardaba lo mismo para salir con una chica o para bajar a comprar tabaco.
Cuando salía a la calle a pasear al perro me distraía imaginándome qué estaría haciendo él en ese momento, y al llegar a casa quería saber qué libro se estaba leyendo, y qué otro dejaba de lado de puro aburrimiento.
Sus columnas salían publicadas todos los jueves en un periódico nacional, y lo leía a toda prisa buscando entre sus líneas alguna pista más sobre su vida.
Entonces yo dejé de leer. Abría un libro, pero sólo pensaba en él, en qué estaría haciendo. Trabajaba muy poco, paseaba al perro lo justo, y me enganché a él. Mi vida giraba en torno a mi amigo, al que cuanto más espiaba, más se convertía en un desconocido. Hablábamos poco, cada vez menos, ya que yo no buscaba un diálogo con él, sino saber qué ocurría dentro de su cerebro.
Hasta que se fue. Me dijo que había encontrado una casa, y me pidió que fuera a estrenarla con él, que yo sería su primera invitada.
Cuando llegué, me dio un paseo enseñándome todos sus nuevos rincones. Fuimos cuarto por cuarto, me contaba todos sus planes, lo que iba a poner aquí, lo que tenía que comprar allí... y me mareé. De pronto sentí vértigo. Y me acordé de una noche, en un viaje que hice a Argentina hace muchos años, en la que sentí algo parecido al mirar al cielo. Entonces también me asusté. No reconocía lo que veía, no estaba la osa mayor, ni casiopea. El cielo no era el mismo porque aquello no era el hemisferio norte. Aquel no era mi mundo, era otro, nuevo, e igual de grande.

servido por amqs 20 comentarios compártelo favorito

20 comentarios · Escribe aquí tu comentario

coco

coco dijo

Siempre se dice que cada persona es un mundo, pero se habla muy poco de sus casas, y es cierto que también lo son. Pequeños universos que van acumulando recuerdos de una vida, como el alma o el corazón.
En fin, toma comentario cursi, pero por ser el primero espero que no haya represalias...

4 Septiembre 2006 | 05:08 PM

Pedro

Pedro dijo

es cuando tienes vétigo cuando te tienes que poner el mundo por montera. A mi me asustan las alturas, mirar abajo.

4 Septiembre 2006 | 05:30 PM

polidori

polidori dijo

Jamás nos imaginamos lo que la vida puede depararnos. Tu amigo se convirtió en una parte de ti misma inquietante, pero de igual modo fascinante. Y cuando la ausencia y la distancia se hicieron patentes, apareció lo que tenía que aparecer: el vértigo.

Perdona por aventurar lo que no sé, pero es lo que intuyo de tus palabras. En cualquier caso, emociones muy intensas... ¿no es cierto?

4 Septiembre 2006 | 05:32 PM

gerina

gerina dijo

Despues de compartir tu vida durante 20 años, y por circunstancias laborales y/o familiares se produce una separacion de un mes o dos, cuando se regresa a la vida "parejil", la sensacion que tienes es la misma. Durante un tiempo prescioso has vuelto a disfrutar de tu tiempo sola, no hay que preparar comidas ni cenas pantacruelicas, tienes toda la cama para ti, y entonces vuelven, él y los bástagos y tu sientes eso VERTIGOOOOO¡¡¡¡

5 Septiembre 2006 | 09:17 AM

amelia

amelia dijo

Estás muy sola, como yo.
Las casas vacías son historias sin escribir y la vida de otros una evasión para no ver la propia
Saludos

5 Septiembre 2006 | 10:59 AM

Beauséant

Beauséant dijo

es curioso, algo parecido me pasó hace unos meses, por suerte duro poco... creo que cuando llevas mucho tiempo viviendo sólo te vuelves incapaz de volver al redil de la vidas compartidas...

5 Septiembre 2006 | 12:32 PM

Canty

Canty dijo

el vértigo comienza cuando después de todas las cervezas; despiertas en tu cama y a tu lado yace el amigo, y sigue borracho, la magia ya nunca se recupera.

5 Septiembre 2006 | 01:53 PM

juanba

juanba dijo

¡Fantástico! Muy tuyo.

Aqui debajo de estos cielos te espera un trabajo en el vivero; ah y yo y el agua que gira al revés.

:)

Salutes

6 Septiembre 2006 | 02:56 AM

jesus

jesus dijo

Este post ha sido como aire fresco para mí.
El otro día leí un post en un blog y pensé que lo habías escrito tu. Que estabas camuflada bajo otro seudónimo. Luego resulta que el post estaba escrito con trozos de una novela de un famoso escritor.
Besos.

6 Septiembre 2006 | 07:49 AM

almu

almu dijo

jesus! ¿qué tal todo? qué alegría saber algo de ti...

6 Septiembre 2006 | 10:48 AM

luis

luis dijo

hostias, este post es mi regalo de cumpleaños????

6 Septiembre 2006 | 03:35 PM

mortimer

mortimer dijo

A lo mejor lo que pasó fue que su mundo siguió girando mientras el tuyo se detuvo. Así que, cuando recobraste la consciencia, estabas en sus antípodas.

6 Septiembre 2006 | 11:09 PM

Carolina

Carolina dijo

Me gustò mucho lo que escribiste, creo que lo que contàs tiene que ver con la soledad, que eso de prenderse a alguien, de dejar....de hacer....tiene mucho que ver con la soledad, y con el de golpe "estar" con alguien.
Deberìas de preguntarte que es lo que realmente sientes por el otro, y por tì.
Muy bueno.

8 Septiembre 2006 | 01:55 PM

Señora Nostalgia

Señora Nostalgia dijo

Sin duda has estado mucho tiempo sola, y tu huésped logro inquietarte y despertar emociones dormidas en ti. Y luego de tanta intriga, cuando por fin él te abre las puertas de su mundo, te causa vértigo porque te das cuenta que al fin y al cabo el mundo de él es diferente al tuyo. Me encantó la historia. Madeleine

8 Septiembre 2006 | 09:24 PM

Toña.

Toña. dijo

No sabia que te habias mudado. Te recuerdo que tenemos una cena pendiente. Besos.

11 Septiembre 2006 | 02:49 PM

almu

almu dijo

Toña... no me he mudado.

11 Septiembre 2006 | 05:01 PM

almu

almu dijo

luis, todo tuyo.

11 Septiembre 2006 | 05:02 PM

Toña

Toña dijo

Entonces sé donde encontrarte. Besos

13 Septiembre 2006 | 09:13 PM

almu

almu dijo

¡claro! besos

13 Septiembre 2006 | 09:44 PM

Escribe tu comentario

La Coctelera · Showroom · Artilugios · El Pingüe Gourmet · Pepsounds · Lector Ileso · AMQS · Dispersión Total · Miénteme