A ningún sitio
Tengo una amiga que vive en una casa muy antigua, cruzada por un estrecho y largo pasillo que desemboca en una escalera que no llega a ningún sitio. Siempre que voy, me escabullo y cruzo. Entonces subo y respiro. A veces, no tener que llegar a ningún sitio me produce una enorme sensación de alivio.

Gabriel dijo
ah... esto era lo que precisaba leer.
Saludos desde Montevideo
15 Septiembre 2006 | 02:43 PM