Nuestra vida, y esto es triste decirlo, suele estar plagada de gente que hace su chamba así nomás. Como sin querer queriendo. De seres humanos que salen a trabajar, marcan tarjeta, calientan asiento de ocho a diez horas y luego regresan a su casa sin que nada excepcional haya pasado en sus vidas, y en la de los demás. Son personas prescindibles,...
Nuestra vida, y esto es triste decirlo, suele estar plagada de gente que hace su chamba así nomás. Como sin querer queriendo. De seres humanos que salen a trabajar, marcan tarjeta, calientan asiento de ocho a diez horas y luego regresan a su casa sin que nada excepcional haya pasado en sus vidas, y en la de los demás. Son personas prescindibles,...