Espero que hayas cerrado con tanta fuerza los ojos y hayas apretado tan estrechamente tu corazón con sus abrazos, que ni una gota de esa hermosísima prueba de amor bien ganado se pierda ni se desperdicie. Que todo tu encuentro permanezca íntegro y completo en tu memoria para siempre; eso es lo que te deseo.
Me ha emocionado mucho que me permitieses volver a comprobar cómo el amor siempre será el mejor de los objetivos. Gracias.
Un abrazo muy fuerte y mi deseo de que tu semana sea amable y alegre.
Muy bueno tu artículo.
La única ocasión en la que me sentí laboralmente hostigada, terminamos en magistratura y gané yo, así que no puedo quejarme. Sin embargo, sí he sufrido y sufro la tensión del terrorismo laboral al que la “flexibilidad” de contratación y despido a la que hemos llegado en este país nos somete a la mayoría.
Hay muchos estados de tensión, tan corrosivos moral y sicológicamente como el mobbing, que no podrán ser evitados mientras un puesto de trabajo sea algo tan inestable y escaso, por mucho que avancen y maduren los conocimientos en cuestión de Recursos Humanos.
Me hace gracia lo sofisticados que se han vuelto los términos para definir lo de siempre. ¿A que parece que avanzamos mucho en cuanto a la consideración de los trabajadores? Pues son puras apariencias. Un ejemplo de lo poco que afecta lo mucho que se sepa de algo, si no se aplica es el que vivo en primera persona. Yo trabajo en una muy buena escuela de negocios y, por las valoraciones externas, nuestro máster en dirección de recursos humanos es uno de los mejores de Europa. Pues bien, no sólo no se nota en absoluto en el desarrollo de la política de la escuela con respecto a sus empleados, sino que hay bajas por estrés y adioses sonrientes de poder irse de allí con sospechosa frecuencia, incluidas las dos directoras de personal que han ido hablando pestes de la escuela en los dos últimos años.
Perdón por el rollazo, pero es que precisamente ayer firmé mi tercer contrato temporal en un año y estoy un pelín susceptible con el tema.
Un saludo sin tensiones. :-)
Buen fin de semana.
Estoy pensando... que si ves que te va a dar mucho corte, te escribo yo algo. ¿No?
Canción, no estoy muy segura de que querer aprender a compartir miserias sea un tipo de solidaridad plausible ni un buen propósito para los demás, pero me quedo con la idea. :-)
Bienvenida y gracias por la música que siempre es una visita muy agradable.
Un besazo.
Qué prevención puede haber ante lo inexorable... ¿Qué es realmente inexorable, Guardián? ¿En qué punto exacto de una historia es en la que se gesta el final? Tú deberías saber contestar sin titubeos, ya que eres un maestro tejedor de tramas.
Una gota compacta y desgraciadamente hermosa de tu mar de palabras. Esperamos más, muchas más.
¿Te he dado ya la bienvenida, mi querido Gorjvnix? Entonces dejaré mis saludos llenos de alegría para tus criaturas.
Creo de verdad que la prueba de que un pasado además de ser hermoso, fue correcto es cuando de algún modo sigue cabiendo en el presente y se desea conservar en el futuro. Ésa es mi medida para entender si lo hice bien o no.
Está clarísimo que tú lo has hecho y lo sigues haciendo muy muy bien. Felicidades, maestra, puedes estar orgullosa de tu trabajo y de tu calidad humana.
:-)
Un besazo y, como viene siendo mi costumbre, feliz resto de semana.
Prometo venir a hacer un comentario más cervantino, pero permíteme que en éste me limite a dejarte mis mejores deseos para estos días, el nuevo año y todo el tiempo que te reste:
Bienestar y Alegría para ti y los tuyos.
Un abrazo.
Me he quedado con el poso algo amargo de ese silencio de la abuela. Me la he imaginado confusa, perdida, a mitad de camino entre dos mundos, como si se parase en medio de su pasillo largo a oscuras.
Bonito y triste. Quizá debo ser yo, que no tengo ojos de luz para leer otra lectura. Vuelvo mañana a comprobar qué leo si cambio de vista. :-)
Un beso y un abrazo.
Confío en que tengas a un grupo de adivinos por amigos y sus vaticinios acerca de una semana mejor se hayan cumplido.
Me sumo al comentario general. No le des más importancia de la que tiene. Es posible que sí estés irascible, pero eso no es un delito, lo único que demuestra es que eres humana y tienes límites y puedes cansarte como todo el mundo.
Estoy segurísima de que cuando alguien a quien quieres se pone un poco "insoportable", no le das esta importancia. Mírate desde fuera, como si vieses a otra personay ya verás lo benévola que te vuelves.
Un abrazo exprime-penas.
PD:
Yo sí estoy irascible desde hace un tiempo. Malhumorada y triste. Espero que los míos sigan siendo esos encantadores seres tan, tan comprensivos. :-)
Debería estar prohibido tener que elegir entre una locura inapropiada y llena de vida o una cordura que cerrará la puerta de una ordenada y conveniente cárcel para muertos. Odio esas situaciones. Ojalá me obligasen a vivir loca y absurda, sin que yo pudiese medir ni calibrar nada.
Magnífica forma de describir una de las peores encrucijadas.
Un abrazo.
PD:
Si no hay lastres ni cargas de por medio... la locura, siempre la locura.
