Keops
Segundo faraón de la IV dinastía (h. 2589-2566 a.C.). Hijo y sucesor de Snefrú, gobernó, a menudo con crueldad, un estado estructurado en diferentes nomos o distritos administrativos, dirigidos por miembros de la familia real y de la clase alta egipcia, que también desempeñaban diversas tareas de la administración. Amante del lujo, envió una expedición al Sinaí a la búsqueda de turquesas y explotó las canteras de diorita situadas en el noroeste de Abu Simbel.
De acuerdo con el rito funerario egipcio, el faraón ordenó construir la mayor de las tres grandes pirámides de Gizeh, símbolo de su poder más allá del tiempo. La pirámide de Keops, cuyos planos fueron modificados en tres ocasiones, mide 147 m de altura y 230 m de lado, y está edificada con bloques de piedra local, de calidad mediocre, cuidadosamente unidos y recubiertos en su origen por piezas de piedra caliza blanca y pulida, hoy desaparecidas, que la hacían brillar en el desierto. Sus cuatro caras están orientadas a los cuatro puntos cardinales.
En su interior, al que se llega tras recorrer un complicado sistema de corredores y pasillos que quedaron clausurados sepultado el faraón, se encuentra la cámara mortuoria con el sarcófago. Al este de la pirámide se levantaba un templo funerario al que se llegaba por una calzada de piedra que desembocaba, abajo en el valle, en un templo que acogía la barca con el cuerpo del soberano en el momento de los funerales. Tras la muerte de Keops, acaecida en el año 2566 a.C., el destino de Egipto quedó en manos de sus hijos Dudufra, primero, y Kefrén, después.

Davichof dijo
Holas, Meritatón, no sabía que la Pirámide de Keops estaba cubierta con piezas de caliza blanca pulida para brillar, que cosa más epectacular tenía que ser al verla desde el desierto. A propósito de esta pirámide, en el colégio hicimos una vez un esperimento muy curioso: En marquetería, construímos una pirámide de madera con las dimensiones de la de Keops, pero a escala, la pusimos en un folio orientada, igual que indicaba un libro (no me acuerdo el título, haber si lo busco), cerca de la ventana, que le diera el sol, en fin se seguía una serie instrucciones ,las cuales no recuerdo todas. Al final pusimos un trozo de carne en el centro de la pirámide, y otro trozo lo colocamos en un bote de cristal cerrado y justo al lado. Al cabo de unas semanas, durante las cuales, el profesor no dejó que nos acercaramos ningún alumno, vimos los dos trozos de carne....
El de la pirámide se estaba secando, y el del bote mostraba signos de podredumbre...¿Fue una broma del profesor?, teníamos 12 o 13 años, y después de haber estudiado una carrera de ciencias, no se que pasó. Ahí dejo mi duda. Estupendo artículo, un abrazo.
15 Abril 2006 | 05:34 AM