1 Diciembre 2008
La impávida marioneta enajenada
sus aromas, su perturbación diaria y escandalosa
la sigilosa morada utópica
y todo, todo el descontento. La opresión, la ira,
la soledad empedernida y automática
marca como los relojes y el sol
como las arrugas argénticas y los cabellos secos
marcan, como el agua que rueda sin patas
que marcha, entre callejones sucios, la desgracia.
La marioneta clandestina
la pequeña incomprendida
¿Dónde posan los pájaros ciegos su nido?
¿Dónde avanza tu ciudad de humo?
Rehuye. Ya no. No tienes dónde ahogarte.
Yo tengo suficiente con mis armarios y los hilos.
Yo tengo tanto en mi ebrio vacío,
tras los barrotes de este andamiaje perverso,
de esta cárcel abstracta: las cadenas como espejos.
Y en mis ojos o los tuyos, ¿dónde trepo?
Dónde escondo o abro mis marionetas
¿dónde escribo sin regreso?

servido por Anyrka
1 comentario
compártelo
favorito
19 Agosto 2008
Un fantasma que se aposenta sobre la cabellera.
Suelto la lucha deliberada entre varios espacios.
Y de a poco vas resbalando por los callejones mojados,
bajo las posas profundas de las flores estrellas.
.
Como una sombra vacía que susurra a mis pasos
y una marea añeja y bravía sazonando los sueños.
Y de a poco voy soltando para que vuelen tus manos:
se encuentren, en la curva del tiempo, dos perdidos momentos.
.
No te dejes caer lejos de mis párpados.
No me dejes perder tu bandada de pájaros
ni olvides el breve instante en que nos mirábamos.
servido por Anyrka
4 comentarios
compártelo
favorito
26 Julio 2008
Estos gusanos
y su absurda perezosa sociedad
cobran los cristales suaves
de mis tiernos sutiles humanos
aún no tan agusanados.
.
Hiende mis párpados,
los jala hasta arrancarlos,
hasta hacer temblar el santuario
por mi creencia solitaria perturbado.
.
Estos humanos gusanos
comen tierra y sangre de mi aurora.
La primavera amanece. Ahora
tengo las manos cansadas
y el acordeón en la garganta.
.
En lo oscuro la niebla me traga
y me vuelvo, tal vez, gusana.
servido por Anyrka
3 comentarios
compártelo
favorito
16 Julio 2008
Un día en que todo era claro, alguien apagó la luz. Alguien vehemente y cianótico apagó la luz porque sentía frío y quería dormir bajo las fundas acolchadas. Alguien enfermo y desnutrido que no tenía ganas de abrir los ojos cansinos y ojerosos.
.
Esa silueta escuálida apagó la luz con sus maltrechos dedos solferinos y no quiso volverse ni incorporarse. No había caminos enmarcados ni azúcares en sus bolsillos. No había ya estrellas que observar, como cuando todo era claro.
Ahora sólo estaba allí, con su desnudez trepidante y su tremenda insatisfacción. Y su aspecto deleznable de noche acaecida en los inviernos desérticos (casi como una camanchaca)
.
Los espacios le corroían la piel. Qué importaba ya su piel, qué importaban sus manos bravas, sus ojos mansos, su boca seca. Nada. En la oscuridad no se notaban tanto los nudos del cuerpo. No se veía tan nítido el abandono. Por eso, cuando todo era claro, alguien apagó la luz y no se quedó dormido.
Tal vez soñó.
servido por Anyrka
5 comentarios
compártelo
favorito
13 Julio 2008
Cuando te vas
se acumula la lluvia en acuarelas
para después pintarse
sobre los recuerdos.
Cuando te vas
el frío se esconde en las maderas
y encuentra asilo luego
lejos del tiempo.
El mundo se cae en pedazos.
Mi mente se vuelve estrecha
y el palpitar, amargo.
Los ojos se tornan como
dos luciérnagas hambrientas.
La boca se agota y todo
el rostro se tiñe de humo.
Cuando te vas
y los ríos se deshojan uno a uno,
cambia todo, amor. Mis versos
se vuelven crudos.
Mientras tanto, yo que tiemblo
enredada con lo oscuro.
servido por Anyrka
3 comentarios
compártelo
favorito
15 Junio 2008
Se difuminan las flores brillantes
¿Dónde van a parar mis enredaderas?
Te busca esta mal acostumbrada sutileza;
se nublan mis lentos lentes azules.
Y se difuminan las flores más brillantes.
Y se caen como cascadas vacías:
son mis manos recipientes inconclusos
para ti, niebla desahuciada,
irrealidad patética de la abstracción;
brillo incandecente, refringente, apagado.
Voz mate a mis oídos díscolos.
¿Dónde se escondió la belleza?
¿y mi profunda insensatez?
¿y tu profunda, honda mirada?
Se difumina el brillo de las flores
(discontinuo) El corazón flotante,
el río rojo y aplastado,
mis pies cansados de nadar,
mis cejas quebradas, los ojos grises,
la nada, las cosas, todo, tú.
Vienes con las cuerdas, las curvas,
las cinturas, las esmeraldas.
Vienes con el frío y con la calma
y la desesperanza y con el mar.
Vas con la noche. Suenas con la lluvia.
Te armas con mis estupefacientes.
Te desarmas con mis torpederas
consideraciones defectuosas.
Se difumina, también, tu rostro,
tus ojos fijos, tu boca intrusa.
No hay cadencia ni armonía,
sólo mi implacable abecedario.
No me enseñes la nuca.
No me cierres los párpados.
servido por Anyrka
7 comentarios
compártelo
favorito
31 Mayo 2008
Yo me dispongo a la ingenuidad de alcanzar esa flor brillante que flota en el pozo. Esa experiencia lenta, yo me propongo.
En el abismo magnético donde caen los misterios universales; en una maraña inconmensurable. Caigo atemporalmente en una flor que tiene los pétalos estrellados, me embriago en ese pozo a quemarropas; y quiero tocar la flor desnuda que flota puerilmente, inconsciente de que es el enigma más suave y delicado que he podido contemplar.
Entonces te miro otra vez, quedando absorta.
servido por Anyrka
5 comentarios
compártelo
favorito
15 Mayo 2008
Me excita profanar los muertos.
Itinerantemente, desenterrar la humanidad y sus gusanos.
Tierra húmeda, manos carrasposas como voces
como eventos en lo oscuro desahuciados.
Revolver cruentamente tus recuerdos:
me excita profanar los muertos.
.
Y derramar el polvo de los huesos,
tragarme el sabor a humanidad y sus gusanos.
Tierra seca, manos quebradas como llantos
como el duelo en lo claro socavado.
La enfermedad de incienso y cementerio:
me excita profanar los muertos.

.
* Lamento no haber escrito en tanto tiempo, y.. lo seguiré lamentando
servido por Anyrka
13 comentarios
compártelo
favorito