vida de alquiler.
La mayoría de la gente sólo cree que sabe lo que desea. (...) Muchos creen que desean de verdad que a todos los seres humanos del mundo les vaya bien, que todos puedan ser felices y vivir contentos, que todos sean amables con los demás, que triunfe la verdad y reine la paz…
Muchos de ellos se asombrarían si conociesen sus verdaderos deseos. Sólo creen que desean todo eso porque les gustaría verse a sí mismos como personas virtuosas o buenas. Pero el que les guste no significa obligatoriamente que lo deseen de verdad. Sus deseos reales se orientan a menudo hacia otras cosas completamente distintas; incluso a veces justamente hacia lo contrario.
Por eso jamás están real y completamente de acuerdo consigo mismos. Y como los deseos ajenos son de historias ajenas, ellos jamás viven su propia historia.
Y por eso parece que estamos de prestado, como inquilinos de otras vidas temiendo que cualquier día llamen a la puerta y vengan los propietarios a reclamarnos su legítimo lugar, que retornemos de una vez el envase a su sitio.
Despersonalización le llaman en los libros a lo que ocurre cuando te vuelves extraño de ti mismo, cuando no tienes clara la razón por la que actúas como lo haces, cuando comes y duermes como un autómata, cuando simplemente sobrevives arrastrando los pies (o las ojeras, en este caso).








kaimpo dijo
Es muy interesante lo que dices. Creo que para comenzar a vivir nuestra propia historia lo primero es apagar el televisor.
15 Diciembre 2007 | 04:08