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TSAVO reloaded

Hacer el amor implica una conexión con el amor que no se da todo el tiempo, ni siquiera entre dos pers

Categoría: AMOR

15 Febrero 2008

AMOR Y SEXO... UN BUEN ARTÍCULO

Aunque tengamos una fecha para celebrar el amor y la amistad, no es suficiente quedarnos con un día para recordar esa realidad tan profunda en el ser humano. Cada día hemos de tener conciencia de que el amor es el motor que impulsa todas nuestras actividades. Está en lo más íntimo de nosotros. Por eso, todos los días han de convertirse en una auténtica fiesta de amor y amistad.

De todos modos, las celebraciones nos ayudan a profundizar en los respectivos temas. En este caso, aprovecharemos para hacer algunas reflexiones sobre el amor. Tema complejo, pluriforme y, desgraciadamente en la actualidad, confuso y deformado.

El amor tiene muchas caras, aunque podemos hablar de dos grandes aspectos: uno subraya el espiritual, el otro el corpóreo. Con gran profundidad y precisión, Benedicto XVI los expone en la Encíclica Dios es amor. Los llama agapé y eros respectivamente. Dos dimensiones profundamente unidas donde ha de existir un equilibrio. Cuando se rompe la armonía, uno de los dos asfixia al otro, y entonces la persona sufre y queda expuesta a un sin número de confusiones tanto en los enfoques como en la conducta.

Como una de las características del ser humano es procesar, ir poco a poco, de lo más fácil y cercano a lo más difícil y profundo, también en la maduración del amor sucede lo mismo. Por eso, cuando una persona encuentra afinidad y atractivo por otra, al principio parte de lo externo y centrada en sí busca el placer, sentirse bien, encontrar un estímulo agradable. La pregunta es ¿qué me puede ofrecer? En estos aspectos predomina el eros, aunque nunca deja de separarse del ágape, de la espiritualidad. Poco a poco, la persona madura en su amor y entonces empieza a pesar mucho más el afán de agradar al otro, se preocupa más de lo que puede necesitar y trata de darlo. En definitiva, el amor auténtico es una adecuada combinación de dar y recibir, tanto en el aspecto corporal como en el espiritual. Es poseer al otro, pero correspondiendo con la entrega incondicional.

Cuando en el amor humano entre un hombre y una mujer hay armonía entre lo corpóreo-anímico, entre lo sexual-espiritual, la consecuencia que fluye espontánea es el deseo de prolongarse mutuamente en un nuevo ser, es contribuir ambos y encontrar en alguien más parecidos consigo y con el otro. Esa es la maravilla de la procreación: reconocer algo de sí en el engendrado y encontrar también al amado en esa nueva criatura.

Sólo en esta unidad corpóreo-espiritual, cada persona en su concreción individual como varón o como mujer, manifiesta en su conformación corpórea, puede comprender al sexo como un constitutivo de lo humano. Entonces queda claro que el sexo no puede separarse del modo como se conduce una persona, del psiquismo y de lo específicamente espiritual. Con estas premisas, el ejercicio de la sexualidad, el acto de unión físico entre un hombre y una mujer, es un acto de intercomunicación personal porque también es un acto psíquico, y ambos actos están dirigidos por el acto espiritual de donación y recepción.

El problema contemporáneo consiste en una reducción del amor a la relación erótica-sexual, en el nivel de lo corpóreo y de lo psíquico, separándolo de la dimensión espiritual. Entonces, ese amor queda deshumanizado. Se exaltan las técnicas de seducción, el afán de encontrar nuevas sensaciones y, por lo tanto, la fidelidad pierde sentido. La relación es una pseudo relación porque cada uno está centrado en sí, pide pero no da. Mucho menos cabe la posibilidad de pensar en la prole. Como no hay donación, ese nuevo ser no ofrece más que molestias.

En el mundo actual, el amor que se promueve es un amor infantil, como el del niño que quiere a los demás por el alimento que le dan. En estas condiciones, cuando alguien cansa, porque ya no existe la novedad, se cambia por otro, y así sucesivamente. Se instrumentaliza la relación, se subordina a la incursión en nuevos placeres. Así, al separar de la sexualidad la comunión con el otro, tampoco se incluye la ayuda mutua estable, y mucho menos la procreación. En este estado, la respuesta al título de este artículo es negativa, el amor no es lo mismo que sexo.

En cambio, cuando la relación comprende todas las dimensiones del ser humano, es integral y, paradójicamente, podemos decir que amor y sexo sí se pueden identificar. Sin embargo, para no equivocarse con esta afirmación, hace falta contestar afirmativamente las siguientes preguntas: ¿comprendo al otro?, ¿busco desinteresadamente su bienestar?, ¿lo perdono o lo disculpo cuando no corresponde a mis aspiraciones?

El auténtico amor es casto porque no inicia la dependencia de las relaciones sexuales antes de ofrecer una estabilidad de vida propia del hogar común. Es casto porque no asfixia la vida de un nuevo ser con medios artificiales y argumentos artificiosos. Es casto porque realiza el acto unitivo con quien se ha formado una familia. Es casto porque en la familia se cultiva la calidez propia del hogar y la apertura a nuevos seres. Es casto porque evita cualquier ocasión de infidelidad. Es casto porque fortalece la entrega con el cuidado mutuo. Es casto porque con el atractivo sexual no se busca promover pasiones degradantes, sino realzar los impulsos de nobleza. Es casto porque hay armonía entre el mundo familiar y el mundo extradoméstico. Sólo así, amor y sexo pueden identificarse.

Tags: amor, sexo

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10 Junio 2007

Sobre la virginidad y sus prejuicios... pero por sobre todo... por el AMOR

Una tarde en la plaza, un joven le regaló a una muchacha una flor, y al regresar al grupo, algunos le dijeron:" Antonio, sí que eres estúpido".

Las condiscípulas de la estudiante, por el contrario, manifestaron de diversa forma su complacencia por la deferencia de Antonio. "Creía que ya no existían jóvenes tan galantes", expresó una. "Es cierto, porque a veces se dirigen a nosotras de una manera que deja mucho que desear", reafirmó otra.

Actitudes tan contrastantes me hicieron reflexionar acerca de las relaciones entre los jóvenes de uno y otro sexo, no sólo en el aspecto amoroso sino también en la convivencia cotidiana en la escuela, en el barrio...

Es verdad que vivimos en el siglo XXI, época de conmociones y agitación, Pero eso no debe conllevar a la pérdida de la cortesía, del respeto, la amabilidad en las relaciones entre muchachos y muchachas, y sobre todo, a la falta de la galantería a la hora del varón expresar su atracción por una chica.

Los que calificaron a Antonio de "boludo" son seguramente quienes creen: "Hay que ser prácticos, decirle a la muchacha: Quiero hacer el amor contigo, y no estar en eso de la luna, las estrellas, los poemitas ridículos y todas esas boberías", según ellos, pasadas de moda.

Afortunadamente, muchos son respetuosos, ayudan a sus compañeras, se preocupan por ellas y se comportan caballerosamente, lo cual resulta aún más importante que el propio gesto de la flor, porque ésta es efímera.

Mientras, mantener siempre una actitud galante, tierna, gentil, le hace ganar al joven prestigio ante su colectivo, en especial el femenino.

En ocasiones, las mismas muchachas tienen la culpa del trato incorrecto de los varones hacia ellas, al permitirles utilizar expresiones inadecuadas, descortesías y hasta palabrotas, sin llamarles la atención.

Otras veces, ni siquiera agradecen cuando le ceden el asiento en el ómnibus, le acercan la silla o le llevan la bandeja en el comedor. Tampoco es raro que se burlen cuando el joven la invita a ir a un cine o a tomar un helado con el solo propósito de conocerse mejor y no de entablar relaciones más íntimas.

Estudios realizados por instituciones especializadas en el trabajo con los adolescentes y jóvenes revelan que a la mayoría de las muchachas les satisface ser objeto de halagos , de cortejos, conocer previamente a sus enamorados antes de establecer una relación sexual.

Iguales ideas tienen muchos de ellos; pero el machismo, la superficialidad, el falso concepto de "modernidad" que compulsa a su grupo, les hacen actuar en sentido contrario.

Corren tiempos en que la doble moral, los prejuicios sobre la virginidad y ciertas prácticas como los largos noviazgos con visitas en días convenidos de la semana quedaron atrás; pero esto no significa eliminar en la relación entre las personas de uno y otro sexo, llámese amor o simplemente amistad, ese romanticismo tan necesario que constituye también una manifestación de cultura.

Como dijo Félix Pita Rodríguez: "Sucede que en estos tiempos ciertos adolescentes andan un tanto extraviados: empiezan sus relaciones amorosas no por el principio - en busca de la estimulante y necesaria comunicación- sino por el final: la unión íntima(...) restándole al amor parte de su belleza, de su encanto. Los sueños alrededor del amor, son una de las mayores riquezas del ser humano. Constituyen la herencia interior del hombre."

Al igual que ese inolvidable poeta, defendámoslos.

Tags: amor, sexo

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7 Junio 2007

Algunas cositas sobre la diferencia de edad en la pareja

Analizando los patrones de ambos sexos de acuerdo a la edad, para que entiendas los desafíos que tienes cuando hay una gran diferencia de edad con tu pareja, y puedas superar tus retos en el amor con éxito, te dejo esto:

Yo superaba en 7 años a una novia. Fui muy feliz. Su locura adolescente, su descaro ante la vida, su mirada de fuego ¡me encantaba!

Era muy activa. No me gustaba mucho la música que a ella le agradaba. Le encantaba el rock de moda: Juanes, Elefante, la canción de “tres lunares”… y yo me había quedado en la época de Miguel Mateos y Los Hombres G ¡imagínate!

Me sentía un tonto cuando íbamos a bailar, tocaban ese rock y yo para complacerla también bailaba. Yo le entro a todo pero… ¡que ridículo me sentía!

Este puede ser una barrera: los gustos musicales. Yo soy complaciente con mi pareja… pero no todos los hombres son igual. Y esta puede ser una importante diferencia que cause problemas en una relación de dos personas con diferencia de edad.

La mujer joven que les encanta bailar cumbia y salsa, y el hombre maduro que nació con dos pies izquierdos… parece un asunto pequeño, pero que se puede agravar con el tiempo.

El hombre celoso que no permite que su pareja baile con otros… ella hirviendo en deseos de bailar. Es una pequeña chispa que, con el tiempo, puede hacer estallar la relación.

No es exagerado afirmar que muchas causas de divorcios son porque el hombre o la mujer no comparten los mismos gustos musicales.

Los círculos sociales son distintos también. Imagíname yendo a una reunión en la que prevalecía esa música de rock, y todos los amigos de mi chica gritando y bailando como poseídos… y yo sintiéndome como un oasis en el desierto.

Oh imagíname hablándole a mi novia de cosas más intelectuales, y ella no mostrando mayor interés…

En tal caso, una chica joven y culta es la respuesta.

Otra: las adolescentes son como niñas caprichosas de tres años. Se enojan por tonterías, quieren que las mimes y consientas… como a una niña de tres años.

Te hacen berrinches por cosas sin importancia… y uno como hombre quiere a una pareja… no a una niña chiquita, a la que hay que cuidar como si fuera tu hijita.

Eso puede llevar al borde de la desesperación a un hombre que le lleva años de ventaja a su pareja. Y puede ser causa de conflictos.

A las mujeres, me lo han dicho, les gustan los hombres que sean “hombres”. No les gusta ser mamás de un “niño”.

Por eso, se sienten inclinadas hacia un hombre varios años mayor que ellas.

Cuando hay diferencias de edad… hay diferencia de madurez emocional.

Uno se trata de enfocar en el problema… la otra parte, la de menor edad, suele ser egoísta y caprichosa. Se enfoca en sus deseos egoístas, y no ve las cosas objetivamente.

Esa puede ser la causa de mayores problemas entre dos personas con muchos años de diferencia: la madurez emocional de uno y otro. Dos personas que ven un mismo problema con puntos de vista irreconciliables.

El no poder ver un problema desde el mismo punto de vista, puede llevar a la ruptura.

De acuerdo a la edad, las prioridades de ambos sexos van cambiando. Vamos a analizar algunos aspectos, para que comprendas mejor una relación de este tipo.

Las mujeres maduran más pronto que los hombres. Una chica de alrededor de 15 años puede ser más inteligente e intuitiva que un hombre de la misma edad.

La adolescencia, es la edad en que se van desarrollando las opiniones acerca de la vida.

Pero en el inter, antes de llegar al punto de la madurez intelectual y emocional, están en el limbo.

Cuando escucho conversaciones entre adolescentes, honestamente me parecen tan vacías… basta que te des una vuelta por una comunidad en internet para jóvenes o un foro, para que te des cuenta de la falta de calidad y profundidad de sus diálogos.

Esto es normal, y es un paso necesario hacia la madurez.

Las mujeres, por su sensibilidad, maduran antes. Y llegan a hacérseles aburridas y poco interesantes las conversaciones con los hombres de su misma edad.

Y es cuando la figura de un hombre mayor, con inteligencia –al fin, dirían las mujeres- comienza a resultarles atractivo.

En la adolescencia, el descubrir las sensaciones eróticas que despierta el sexo opuesto puede hacerte adicto a las sensaciones físicas.

En esa época, las mujeres prefieren a un chico guapo o musculoso. Los hombres, a una mujer bonita y con buen cuerpo.

Para los hombres, descubrir la sensación del sexo puede convertirse en una adicción.

Para las mujeres, gradualmente cambian su necesidad del hombre guapo, por el del hombre comprensivo y romántico.

Los hombres duran un tiempo mayor en su deseo físico por la mujer.

La mujer, hasta los 20 años aproximadamente, lo hace todo movida por el amor. No piensa con la lógica… piensa con el corazón.

Al pasar la edad, comienza a pensar en la situación económica del “candidato”.

Un par de amigas, de alrededor de 22 años, me platicaban de sus pretendientes.

Y aparte de los pros y contras de las características personales de cada pretendiente, ambas me mencionaban: “ah, pero el es ingeniero y también hay que ver eso. El otro no”, o “es que no estudia, y uno como mujer también lo piensa, que le voy a dar a mis hijos”.

No hay que pensar en que las mujeres son interesadas. Atrás de su búsqueda de alguien proveedor de dinero, está la seguridad del sustento que da saber que su pareja tiene dinero.

Pero las mujeres, cuando se pasan de los 30 años… su prioridad hacia el dinero, más que en el amor, crece drásticamente. Conocí a dos mujeres que pasaban esa edad, y que con toda franqueza me preguntaban “¿Cuánto ganas?”.

Otros amigos me compartían con decepción, que cuando andaban cortejando mujeres maduras, les hacían esas preguntas. Mujer, tienes que saber que esa pregunta nos decepciona a los hombres. Nos gusta sentir que nos valoran por lo que somos… no por cuanto ganamos.

Otras preguntan “¿Tienes coche?”. En lo personal, de ese tipo de mujeres… huyo a la velocidad del sonido.

Para los hombres, después de la excesiva complacencia en la emoción del sexo, este ya no llega a saciarlos. Los deja vacíos, y buscan algo emocional. Ahora si.

Generalmente, al mismo tiempo que los hombres buscan algo emocional… es porque las mujeres ya están pensando más en el dinero.

Sabes? Pienso que el momento ideal, es cuando un hombre ha superado su necesidad de sexo, y tiene ahora una necesidad de algo emocional. Y la mujer, está en su momento emocional como prioridad todavía… aunque también comienza a pensar en el dinero.

En tal caso, se sincroniza la necesidad emocional del hombre maduro y de la adolescente al mismo tiempo. Y al ser un hombre maduro que probablemente ya tiene una estabilidad económica, llena esa necesidad de la mujer adolescente también.

Es por eso que son tan atractivas esas parejas de, por ejemplo, la mujer de 22 años y el hombre de 32.

Si ambos tienen 19 años, por ejemplo, el hombre está hambriento de sexo. La mujer… de mucho amor. Sus necesidades no son las mismas y no se sincronizan.

Si la mujer tiene 30 años, y el hombre 20… un hombre hambriento de sexo, y una mujer hambrienta de dinero...

La mujer puede manejar a ese chico por medio del sexo… si a cambio, el le da regalos costosos y la lleva a lugares caros.

En todo caso, cuando la mujer es llenada en el aspecto amoroso… su deseo sexual puede crecer por su pareja también. Y cuando el hombre recibe el sexo que necesita… también puede comenzar a amar a su pareja.

Por eso, el que el hombre no se mayor que la mujer no significa que vayan a fracasar. Simplemente comprende las necesidades de cada sexo de acuerdo a su edad, para satisfacerlas.

Y no estoy afirmando que lo que digo sea una regla. Son patrones.

Por ejemplo, he conocido a chicas de 17 años muy interesadas en el dinero. También, mujeres que superan los 30 años cuya prioridad es el amor.

He conocido hombres que, a los 40 años, aún no maduran emocionalmente y todavía siguen en la excesiva complacencia del sexo…

Estos patrones que te doy, son solo una guía. Escucha con todo tu ser a tu “candidato”. Ve sus reacciones físicas, como se desenvuelve, lo que dice, cómo lo dice, para que sepas en que momento está de los que describo, y sepas satisfacer sus necesidades… o mejor huir a la velocidad del sonido, antes de que sea tarde, si sientes que no te conviene.

El amor no sabe de diferencia de edad. Es impredecible y, como ladrón en la noche, llega sin previo aviso.

No puedes controlar cuando llega… pero si decides que no es para ti, puedes cerrar la llavecita de tu corazón. Eso sí está bajo tu control.

Como decía un tema de ELEFANTE... Así es la vída... de caprichosa... a veces blanca, a veces rosa....

Tags: amor, sexo, familia

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3 Junio 2007

VIOLENCIA INFANTIL (Nada de sexo)

Este posteo, diferente a todos los de sexo que hice anteriormente se debe a un escrito que he recibido... y entendiendo que también es un problema de pareja... lo dejo aquí... para vuestro análisis.

Debo ser estúpida,
Debo ser muy mala,
Sino ¿Porqué otro motivo mamá está siempre enojada conmigo?
Quisiera ser mejor,
Quisiera ser fea, no estar,
Entonces tal vez mami
Me quiera abrazar...

Cuando mami regrese
Trataré de ser Buena
aunque ella no me quiera
ni abraze de pena...
No hagas ni un ruido,
La puerta acabo de escuchar;

Mi papi ha llegado Borracho de un bar...

Lo escucho enojado
Mi nombre gritar
Y contra una pared
Me trato de lanzar...

Trato de esconderme
De su horrible Mirada,
No aguanto el llanto
Me siento espantada...

Me encuentra llorando
Me grita, me insulta
Me dice que sus problemas
Todos son por mi culpa...
Me empieza a golpear
Me sigue gritando,
Me logro soltar
Y corro llorando...

Caigo al suelo
Mis huesos doliendo
Papá me dice palabras
Que ni las entiendo...

"Perdoname" le grito
Pero ya es muy tarde,
Su rostro enojado
parece que arde...

Los golpes y las palabras
Me duelen de verdad,
Le pido a papá Dios
Misericordia y piedad...
Por fin el termina,
Y camina a la puerta,
Mientras yo en el suelo
Quedo casi muerta....

Esta noche mi padre...

Me mato sin piedad

.

MI NOMBRE YA NO IMPORTA... ESTOY MUERTA

pero...Existen millones de niños en el mundo abusados por padres golpeadores.
Tu puedes ayudar... DENUNCIANDOLOS...

Tags: amor, familia

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2 Junio 2007

Infidelidad

¿Es el amor un contrato de exclusividad? ¿Podemos amar a más de una persona a la vez? Estas preguntas a menudo deben responderse sobre la marcha de una relación de pareja, no sin consecuencias para los involucrados. En general, se supone que el amor de pareja es sinónimo de propiedad exclusiva. Es muy raro el caso de una pareja que acepte que uno de sus miembros mantenga otras relaciones. Sin embargo, hay casos de relaciones fuera de la pareja estable que no constituyen sólo una aventura sexual, sino un vínculo que comienza a comprometer profundamente a esa persona. Esta, sin embargo, se siente además muy unida a su pareja “principal”, con lo cual se plantea el dilema de si podemos amar a dos personas al mismo tiempo.

La infidelidad es una de las razones principales por las que una pareja rompe su relación. Los "cuernos o guampas" (llamados así vulgarmente) destruyen la confianza de los enamorados y los pilares sobre los que se cimienta una relación. En la mayoría de los casos las personas son infieles cuando la relación no alcanza sus expectativas, están buscando algo en la pareja que ésta no es capaz de ofrecerles. La solución, en vez de basarse en el diálogo, es una salida aparentemente más fácil o cómoda: la infidelidad.

Los hombres también traicionan, para demostrar su masculinidad porque la sociedad espera que él actúe así. La pregunta que muchas personas se hacen es cómo descubrir y asegurarse de que la pareja les está siendo infiel. Si vives con tu novio, observa su comportamiento, si no vuelve a casa a la hora de costumbre, si ya no existe diálogo entre vosotros, si se irrita contigo por cualquier motivo. Estas actitudes NO son síntomas de una traición, pero sí indican que algo no funciona en vuestra relación y que por lo tanto existe peligro de infidelidad.

Para los hombres es más difícil saber si les están siendo infieles, puesto que ellos son menos observadores y se fijan menos en cambios sutiles que sin embargo las mujeres descubren a la primera. Los hombres en general temen o sospechan que su pareja les está siendo infiel, cuando ésta se niega a mantener relaciones sexuales como de costumbre. Existen mujeres que jamás perdonarían una infidelidad y otras que sin embargo deciden auto engañarse para no tener que enfrentarse a la realidad. Descubrir que hemos sido traicionados por la persona amada siempre es una experiencia dolorosa y hasta humillante, puesto que se ponen en juego los valores que fundamentan una relación de pareja, como son la confianza, la sinceridad y el respeto.

Perdonar o no una traición depende de la persona y del tipo de relación que existe, ya sea por motivos religiosos o porque no quieren hacer sufrir a sus hijos. En el caso de las mujeres que deciden perdonar (pero no olvidar), la infidelidad suele ser un arma arrojadiza muy frecuente en las discusiones, que puede desgastar más todavía la relación. No recuerdes constantemente la infidelidad de tu pareja, si no eres capaz de superar y olvidar, quizá sea necesario plantearse una solución tajante. Muchas mujeres que han sido infieles se torturan porque no saben si contárselo a su pareja, se sienten mal, pero lo primero y más importante es descubrir el porqué de la traición. Si has sentido esa necesidad es porque tu pareja no te da algo que tú necesitas y no tiene por qué estar relacionado con el sexo.

Debes evaluar los pros y los contras antes de decidirte a contárselo a tu pareja, puede que sólo fuera para ti una aventura que te haya hecho ver que no quieres abandonar a tu novio; en este caso puedes volver a reconstruir tu relación. Si decides ser sincera es posible que tu pareja no pueda perdonarte y eso dependerá de lo importante que seas para él. Muchas veces ellos deciden perdonar, pero la infidelidad estará presente durante mucho tiempo en su memoria y será difícil que vuelva a confiar en ti, por ello es aconsejable buscar ayuda profesional y no depender de los consejos bien intencionados de las amistades.

Tags: amor, sexo

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2 Abril 2007

Sobre el Amor y el Sexo

El amor es una complicada realidad que hace referencia a múltiples objetos o aspectos de la vida. Podrían quedar ordenados del siguiente modo:

  1. Relación de amistad o simpatía que se produce hacia otra persona; ésta ha de ser de cierta intensidad, lo que supone un determinado nivel de entendimiento ideológico y funcional. El amor de amistad es uno de los mejores regalos de la vida, gracias a él podemos percibir la relación humana como próxima, cercana, llena de comprensión. Laín Entralgo la ha definido “como una peculiar relación amorosa que implica la donación de sí mismo y la confidencia: la amistad queda psicológicamente constituida por la sucesión de los actos de benevolencia, beneficencia y confidencia que dan su materia propia a la comunicación”. Vázquez de Prada en su Estudio sobre la amistad nos trae algunos ejemplos históricos: David y Jonatán, Cicerón y Atico, Goethe y Schiller; en todos ellos hay intimidad, confidencia, franqueza: porque la amistad es siempre vinculación amorosa.
  1. Amplísima gama de relaciones interpersonales: amor de los padres a los hijos y viceversa; amor a los familiares, a los vecinos, a los compañeros de trabajo, etc. En cada una de ellas la vibración amorosa será de intensidad distinta, según la cercanía o alejamiento que exista de la misma.

Referido a cosas u objetos inanimados: amor a los muebles antiguos, al arte medieval, al Renacimiento, a la literatura del Romanticismo, etc

  1. El amor puede hacer mención también a temas ideales: amor a la justicia, al derecho, al bien, a la verdad, al orden, al rigor metodológico, etc. Aquí la palabra amor es más que nada una forma de hablar, aunque implica inclinación.
  1. También puede referirse a actividades o formas de vida: amor a la tradición, a la vida en contacto con la naturaleza, al trabajo bien hecho, amor a la riqueza, a las formas y estilos de vida clásicos, etc. Sobre gustos hay muchas cosas escritas: cada una refleja una forma preferente de instalación en la realidad.
  1. Un apartado fundamental es el dedicado al amor al prójimo, entendido éste en su sentido etimológico y literal: a las personas que están cerca de nosotros y por tanto, al hecho de ser hombre, con todo lo que ello trae consigo.
  1. Un apartado con luz propia es el que se refiere al amor entre dos personas.

    El análisis del mismo nos ayuda a comprender y a clarificar el resto de usos amorosos. Es tal la grandeza, la riqueza de matices y la profundidad del amor humano, que nos revela las cualidades de cualquier otro tipo de amor.

Es ésta una vía de conocimiento primordial, ya que vibra toda la temática personal, que va desde lo físico a lo psicológico, pasando por lo espiritual y cultural. Sus entresijos y recovecos suelen ser interminables.

El enamoramiento tiene que ser el obligado punto de partida. El centro de la rueda desde donde parten los radios que harán que el carro funcione. Luego vendrán las dificultades de la travesía, pero ésa es ya la historia normal de cualquier recorrido.

Pretender apostar por un vínculo exclusivo y duradero es hacer y convertir ese amor en algo culto y consistente. Dicho de otro modo: es poner orden en ese sinnúmero de palabras que se arremolinan en torno al término amor: sentirse atraído, desear, querer, gustar, no poder olvidar, etc.

El mundo del amor forma un complejo sistema de referentes, remitentes y preferentes que es menester que cada uno desvele a su leal saber y entender: pero buscando la verdad sobre el hombre. Lo auténtico sobre lo que son, significan y conducen los sentimientos. Porque los mercaderes del templo venden el amor rebajado y cambiando su género. El amor afecta a toda mi ubicación: física, psicológica, profesional, social y cultural. Se cuela por sus entresijos y da vida o la quita.

Extender el yo hacia el , para formar un nosotros. Queda
asimilada la otra persona. Por eso enamorarse es enajenarse, hacerse ajeno, ampliarse, formar una unidad más espaciosa y profunda. El amor auténtico hace a la persona más completa.

Por último está el amor a Dios. Para el creyente esta es una razón de ser primordial. Estamos viviendo en la sociedad actual un neopaganismo, con la aparición de dioses viejos mezclados con otros nuevos: el sexo, el dinero, el poder, el placer... tomados todos ellos en sentido radical; además: el relativismo, la permisividad, la ética indolora, el llamado new age, las normas morales a la carta, etc.

La sexualidad debe ser un lenguaje de amor

Amor y sexualidad deben formar un binomio irrenunciable. La vida sexual tiene mucha importancia en la armonía de la pareja.

Desconocer esto sería ignorar una de sus principales dimensiones. El amor humano, para que sea auténtico, debe hospedar en su seno tres ingredientes: el físico, el psicológico y el espiritual. El amor es el principal argumento.
Alrededor de él giran y se mueven una serie de elementos decisivos de la vida, pero él constituye el auténtico goce, eje diamantino y centro de operaciones desde el que las demás realidades cobran y reciben su sentido.

Es el modo de entender lo que es el amor lo que perfila nuestra vida. Por eso es básico tener ideas claras en este
campo. El amor es el mejor compañero de viaje. Poner amor en las cosas pequeñas de cada día y en las personas con las que nos tropezamos a diario, es una forma sabia y poderosa de actuar. Pero siendo capaces de utilizar la palabra sin degradarla, llamándole al sexo, sexo; al encuentro epidérmico con el cuerpo de otro, instrumentalización sexual de esa persona; y nombrando al verdadero amor, como entrega y donación que procura la felicidad y un mayor grado de libertad.

El amor entre dos personas emerge de la atracción física en un principio. Del plano físico, va transitando al psicológico y de éste al espiritual. Travesía habitual que va descubriendo la personalidad del otro. El anzuelo del principio suele ser casi siempre físico - el hombre se enamora más por lo que ve, mientras que la mujer se enamora más por lo que oye.

A mi entender estos dos sentidos son los que llevan la delantera a
todos los demás en esta operación de encantamiento. La vista y el oído actúan de árbitros para dictaminar el rumbo personal de los sentimientos, en la decisiva tarea de elegir y comprometerse.

Las relaciones entre amor y sexualidad no es que sean estrechas, sino que la una se entronca directamente en la otra. Y a su vez, en su seno vibran con fuerza todos y cada uno de los ingredientes que nutren lo mejor del ser humano: lo físico, lo psicológico, lo espiritual y lo cultural. Aquí, en el encuentro sexual, en ese momento lo que se destaca y toma el mando es la emoción placentera del goce del acto sexual, quedando algo relegadas las otras tres dimensiones, pero envolviéndolo todo. Por eso hay que volver a subrayar que la relación sexual es un acto íntimo de persona a persona, nunca de cuerpo a cuerpo. ¿Qué quiere decir esto? Sencillamente que cuando al otro se le trata sólo como ser físico, portador de un cuerpo, se ha escamoteado la grandeza y profundidad del mismo. Esto es lo que pasa hoy en algunas ocasiones.

Por una parte estamos anegados de sexo mediante una propaganda erótica continua. Es difícil si uno se deja llevar por esos derroteros ver la sexualidad con unos ojos limpios, sanos, normales. Permanentemente somos invitados al sexo por los medios de comunicación social. Y esta convocatoria se hace de forma divertida, epidérmica, como una liberación que planifica y conduce a la maduración de la personalidad. Todo ese mensaje, apretado, sintético, englobado y envuelto en sus mejores aderezos, lleva al que no tiene las ideas claras a pensar que ésa es la condición humana. Y nada más.
Y eso es sustancialmente falso: reducir la sexualidad a un medio para utilizar al otro, sin más, la rebaja de rango, la envilece. La sexualidad desconectada del amor y de los sentimientos conduce a lo neurótico.
Falsifica su verdadero sentido y, hablando y pregonando de libertad, se termina en una de las peores esclavitudes que puede padecer un sujeto: vivir con un tirano dentro que empuja y obliga al contacto sexual preindividual y anónimo.

El cuerpo es algo personal, particular, propio. Éste debe ser integrado en el conjunto de la personalidad. La sexualidad es un lenguaje cuyo idioma es el amor: por eso la relación sexual debe estar presidida por el amor a la otra persona, que es una entrega rica y diversa, que no sólo se produce en el terreno de la sexualidad. Amor personal comprometido, estable, que vincula a lo corporal, a lo psicológico y a lo espiritual. Dicho en términos más rotundos: el acto sexual auténtico, verdadero, es simultáneamente físico, psicológico y espiritual.

Los tres participan directamente en esa sinfonía íntima, misteriosa, delicada y que culmina con la pasión de dos seres que se funden en un abrazo.

La verdad sobre el hombre existe. A pesar del relativismo y la permisividad. También esto vale para lo sexual. Muchas encuesta nos hablan de las relaciones sexuales de los jóvenes y nos ofrecen matices, ángulos y perspectivas diferentes. Pero no olvidemos lo siguiente: la sociología nos descubre comportamientos mayoritarios, qué está pasando en la sociedad en esos momentos y sobre ese tema concreto. La moral es el arte de vivir con dignidad y nos enseña cómo debemos actuar, que es lo mejor par el hombre a la larga. La sociología observa hechos y los ofrece estadísticamente. La moral fija ideales y conductas que hacen al ser humano más libre. La verdad no depende del consenso, ni de lo que diga la mayoría. Eso son opiniones. Las opiniones son como las estatuas de Dédalo, que están en permanente actitud de huida. Hoy se asoman con vigor y mañana se desvanecen. Cuando uno se apunta a las modas, en cuestiones esenciales, está perdido a la vuelta de la esquina.

Tres observaciones:

  1. Hoy estamos asistiendo a una verdadera idolatría del sexo. Se ha instalado en el corazón de nuestra sociedad el sexo a todas horas, a impulsos de la pornografía y sus derivados. Cosificación degradante del sexo. Con una nota sui generis: trivializa el sexo y a la vez, lo convierte en religión.
    El hombre banalizado, encanallado, trivial, insignificante para lo más grande, que reduce la sexualidad al placer genital de usar y dejar. Y nada más. Nos sumergimos, así, en la sexual performance: las marcas o retos sexuales.
  2. En el tema sexual bien se puede decir que vivimos en una sociedad neurótica. Es la ceremonia de la confusión. Una sociedad que busca lo que escandaliza fomenta lo que luego condena. Un botón de muestra: los anuncios en la prensa sobre sexo e incluso sobre sexo adolescente... y cuando éste salta a los medios de comunicación, éstos dan su voz de alarma, vociferando alborotados sobre lo que está sucediendo. Apoteosis de la disolución de los referentes. En el amor inteligente se usa la cabeza y el corazón a la vez, en conformidad con la realidad de lo que son las cosas humanas.
  3. ¿Dónde debe ubicarse la sexualidad?¿En qué zona hay que situarla dentro de la geografía de lo humano? ¿Es una pieza suelta que debe ir y venir según su antojo y apetencias? Estas preguntas remiten a una respuesta: hay que trabajar una educación sexual en la que se integren todas las variables antes apuntadas. La sexualidad no es algo puramente biológico, un placer ligado al cuerpo, sino que mira a lo más íntimo de la persona. Por tanto hay que concluir con esta primera conclusión: la sexualidad es una pieza integradora de los planos físicos, psicológicos, espiritual y cultural. Visión del hombre completo. Si la vocación principal del hombre es el amor, toda la vida sexual debe vertebrarse en torno a él. Ahí debe situarse la sexualidad. La sexualidad es un componente fundamental de la persona. La madurez de la personalidad consiste, entre otras cosas, en conocerla, saber para qué sirve y gobernarla, ser dueño de ella y no a la inversa. La sexualidad conyugal es la expresión directa de la donación de uno a otro, de una persona a otra. Relación singular personal e íntima.

La vida sexual en la pareja debe buscar su mejor acoplamiento a medida que pasa el tiempo. Cuando ésta funciona bien en general, también lo hace en esta parcela, en lo particular. La sexualidad del hombre es bastante más que sexo.

Vehículo privado de acercamiento y comprensión, de goce compartido y de donación total. La visión de ella como un simple juguete para divertirse empobrece su sello. Es indudable que tiene en el orgasmo el placer del cuerpo en sus niveles más altos. Pero no debe quedarse ahí. ¿Por qué? Porque la sexualidad no es un objeto.

Tags: amor, sexo

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26 Marzo 2007

Los tres pilares--- para una relación perfecta

Quizás te preguntes los ingredientes de una relación
ideal y estés confundido entre el grado de atracción física
y las cualidades de la persona.

En realidad los tres pilares de una relación perfecta son: amor,
sexo y romanticismo

El amor es conocer a tu pareja. Sabes porqué actúa como
actúa y la quieres como es. Sin querer cambiarla. Es aprender a
tenerle cariño a su vida. El amor es más espiritual.

Pero cuando no existe sexo satisfactorio o atracción sexual, llega
el aburrimiento y la falta de emoción. Y se origina la ruptura
amorosa.

¿Y si no he tenido relaciones? Un buen indicador es la atracción
física que sientes por tu pareja. Lo que disfrutes besarla y acariciarla.
He escuchado amigas que me dicen “No me gusta mi novio, pero me
cae bien”. Es el caso típico, en que hay un poco de amor,
pero no existe la emoción de las caricias y los besos.

Esa relación está destinada a fracasar tarde o temprano,
por la necesidad de sentir la emoción del sexo. Esa vocecita va
a gritar molesta por esa necesidad, hasta que acabe por incomodarte y
gritarte. Vas a tener que dejar a tu pareja si no te emociona sexualmente.

Existen matrimonios que sobreviven sin él. Alguna vez le preguntaron
a la cantante Paquita la del Barrio como era la intimidad con su pareja
que murió, y que había sido inspiración de algunas
de sus canciones: “Ya no había intimidad –respondió
con tristeza – pero con el amor que yo sentía por él,
con eso me bastaba”.

Sin la emoción del sexo, ninguna pareja puede sentirse plena.
Pero puede sobrevivir. El ingrediente más importante en una relación
de pareja es el amor.

Una relación que se basa solo en la emoción del sexo, está
destinada a fracasar también. Tener intimidad sin amor, lleva a
sentir vacío. Es como una droga de efectos embriagantes al momento
del acto o las caricias. Pero después, el efecto secundario es
de vacío. Tu vocecita interior va a seguir diciéndote “basta,
necesito algo emocional” hasta gritarte y que no tengas más
remedio que escucharla. Vas a tener que dejar a tu pareja para sentir
la emoción del amor.

El tercer ingrediente es el romanticismo. Si eres afortunado, y el dúo
dinámico, amor y sexo, llenan tu vida, estás a un paso de
tener una relación ideal. Pero falta el tercer mosquetero: el romanticismo.

¿Qué significa romanticismo para un hombre y para una mujer?
Para las chicas, que un hombre le lleve rosas, se acuerde de los aniversarios,
le abra la puerta del coche, le arrime la silla cuando se vaya a sentar.
Le sirva la bebida cuando están a la mesa. Que le diga lo atractiva
que se ve.

Nunca me ha dejado de impresionar que las mujeres me digan que les sorprende
que les arrime la silla y esté atento a servirles la bebida cuando
la necesitan, aunque solo sean mis amigas “ya no hay hombres así”.

Si eres hombre, aplica estos detalles con las mujeres. Te sorprenderás
como yo de sus comentarios.

También les encanta que las lleves de compras. Puedo ver las caras
de felicidad de las mujeres al escribir esto. También los pucheros
de desagrado de los hombres. Lo se. Pero las chicas me han confesado que
no hay nada que les suba más los ánimos que llevarlas de
compras.

¿Qué considera romántico un hombre? Que lo admires.
Que lo elogies. Que lo apoyes en sus sueños. En el fondo, los hombres
hacemos cosas movidos por el deseo de agradarle a una mujer. Si compramos
un coche, pensamos en la admiración que despertaremos en las chicas.
Si obtenemos un ascenso en nuestro trabajo, pensamos en lo que nos dirá
nuestra pareja.

Por eso mujer, lo más anti-romántico que puedes hacer por
un hombre, es decirle que es un fracasado. Que no gana lo suficiente.
Que tiene que “echarle ganas”. Que lo critiques y señales
sus defectos “por su bien”. No importa que lo hagas porque
te consideres sincera, o para que mejore. Ninguna crítica jamás
ha servido para mejorar a ningún hombre. Pero sí para hacerlo
sentir menos y destruir su deseo de triunfar. Así de simple. ¿O
acaso ha mejorado con tus críticas? Piensalo.

Por eso una mujer tiene el poder de elevar a un hombre o llevarlo al
fracaso. Si elogias las pocas cosas positivas que veas en él, se
va a sentir grande y va a mejorar automáticamente sus aspectos
débiles.

Hay mujeres que compiten con un hombre. Tratan de demostrarle que hacen
mejor las cosas que ellos.

Un hombre que se siente acribillado por críticas o una mujer competidora,
tenderá a sentirse menos y dejará a su pareja por alguien
que sí lo impulse. Punto.

Buscará amantes si ya es casado. O se abandonará así
mismo, convencido que es un fracasado y así actuará el resto
de su vida.

La mayoría de las discusiones en la pareja se deben a la falta
de comprensión del romanticismo. Si una mujer entiende que destruye
a un hombre si lo critica o presiona por que no gana suficiente dinero,
deja de hacerlo. Lo motiva y ve con él que cosas pueden hacer juntos
para obtener dinero. Si el hombre comprende la necesidad de su pareja
de sentirse una dama, con detalles como unas flores rojas y arrimarle
la silla, de decirle lo guapa que está, lo hace.

Cuando comprendas lo importante del romanticismo, la mayoría de
tus discusiones de pareja desaparecerán.

El romanticismo por si solo, sin amor y sexo, no puede lograr mucho.
Es el caso de las mujeres que tienen un pretendiente que es muy atento
con ellas, aunque no les llama la atención. Se preguntan si será
bueno darle una oportunidad. Pero cuando lo aceptan, se dan cuenta que
no les gusta ni a patadas (atracción sexual) y que no sienten cariño
hacia su vida y no lo aceptan como es (amor).

A este hombre, lo dejan más que rápido.

Una relación perfecta es como una mesa con tres patas: amor, sexo
y romanticismo.

No hay nada más hermoso que reúnas estos tres ingredientes
en una relación de pareja. Yo alguna vez lo experimenté,
y en verdad es lo más hermoso que puedes sentir. La energía
y la emoción que dan a tu vida no tienen comparación con
ningún otro placer.

La mesa puede mantenerse de pie tambaleante con una sola pata: la del
amor. Pero en ningún caso con cualquiera de las otras dos, romanticismo
y sexo, si no hay amor.

Y tu relación ¿Cuántas patas tiene?

Tags: amor

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Sobre mí

Todos pensamos que sabemos absolutamente todo o casi todo en cuanto a sexo y masturbación se refiere, y debe ser así, porque en lo referente al sexo propiamente dicho no hay misterios. Sabemos cómo es y de qué forma se realiza el acto sexual y conocemos cómo masturbarnos. ¿O no? Pero si a la palabra sexo, le añadimos el termino sexualidad, todo es diferente, ya que ésta palabra engloba muchos otros conceptos y posee un vocabulario mucho más rico del cual no sabemos los detalles en la mayoría de los casos.









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