Entre tangos de despechoLa sangre escarchada en el tiempo,hecha película sepia en la pared del sótano;aún en las noches donde un silencio de luna duerme,se escuchan los !ayes¡ de la mujer, asordinados por un tangode despecho:"Gata, como un arañazo.Hieres mi amor inconsciente.No merecés ni el balazo.que un hombre decente te acaba de dar"**T...
Le quedaron debiendo el Nóbel a Carlos Fuentes,como a su paisano Juan Rulfo, al igual que a Borges, a quienes quizá nunca les importó, porque su afán antes que el renombre que da este galardón, estaba el de escribir. Y la literatura es eso, escritura entendida como un ritual integral, que apropie liturgia y rito, no basta la forma señera, por no...
Sé que un día sólo seré un fantasma en su pensamiento y sus tiempos tendrán otros sueños, pero los que vivió conmigo, se repetirán nunca.
Me pierdo en las brumas del pensamiento siento que soy un vacío entonces me aferro a la palabra y ella te pronuncia.
Me pierdo en las brumas del pensamiento siento que soy un vacío entonces me aferro a la palabra y ella te pronuncia.
Cada latido impreciso de la noche, en la montaña donde el rayo zigzaguea entre espesos robledales. En la ciudad espigando entre luces y sombras edificios gigantescos sin luna, un vaho se pega en el pensamiento y atormenta en la imagen de una canción en un bar donde se ahoga en aguardientes el corazón roto por una traición de amor que...
Cuántas lagrimas cayendo sobre la tierra seca, y este dolor que no tiene reparo, cada día que pasa es una grieta profunda que hiende la carne y la muerde con dientes de grillete. Han bajado las lunas que mitigaban el dolor, segadas las fuentes que aliviaban las heridas, y la brisa que era caricia en la piel lacerada, es una borrasca d...
Él la navaja más certera de las islas del Caribe, el puño más bravo de los bares de muerte de las Antillas mayores, el sueño apetecido de sábanas mojadas, de las más briosas putas creolé de las Bahamas, ahora era, menos que un despojo humanjo de barba cana, ojos amanecidos, y un tufo de albañal, por culpa de aquella mujer que le ganó ...
Le gustaba la música que el viejo de la banda del pueblo, le sacaba a un carrizo largo y negro, rodeado de llavecitas plateadas, y una lengüeta con la cual jalaba de adentro las notas musicales. Casi siempre, de ida para la escuela, se paraba en la puerta de la casa del músico, y se quedaba embelesada, escuchándolo tocar el clarinete (supo al ...
Tras la memoria de Gabo, en sus ochenta y cinco años de vida Antes de Cien años de soledad -lo confieso sin pudor alguno - no había leído a Gabriel García Márquez. Andaba encarretado con el viejo Miller, el de los Trópicos, que me asombraba cómo la novela podía ir más allá del rigor aristotélico del principio, nudo y desenlace, en su escritura...
Sé que habrá un instante, en que no seré una luz en sus ojos, habré perdido peso, entidad, volumen, no habrá nada que me sostenga en su mirada, ni siquiera el amor vivido hecho de carbones y tormento: solo vacío de vacíos insomnes no habrá sufrimiento en su horizonte. Los días le serán más luminosos y una ca...
Este costado de mi dolor, su dolor, tu dolor, el dolor de todos tantos dolores juntos por hacer de la esperanza la felicidad de los sueños. Hay una herida que se mueve en cada nervio del cuerpo, que no tiene lugar, la razón de este dolor permanente, sostenido en cada grito del hambre, en cada bala que niega la vida, en las ave...
Amor de puta Cuando se lo contaron, pensó que moriría. Su hijo, enamorado de una de las putas del bar La herradura, lenocinio de mala muerte; eso si muy bonita la condenada, y buen polvo doña Márgara, le confesaba el Pitufo, un moreno diente de oro, que se ganaba la vida pitando partidos de fútbol, y sacándoles la plata a las guarichas, con e...