Categoría: Opino...
19 Octubre 2006

Definitivamente, no veo perspectivas de disponer de tiempo para atender el blog. Cerraré esta interesante experiencia con una cita que me parece adecuada como epílogo a un blog.
Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído
Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.
...toca leer
servido por artedi
sin comentarios
compártelo
favorito
15 Agosto 2006

Pocas veces la lluvia fue tan añorada en Galicia como ahora. Su llegada culminará el trabajo de miles de personas, profesionales, voluntarios, y voluntarios forzosos: aquellos que vieron como el fuego cercaba su casa y su tierra.
No es el fin de esta particular guerra, sino tan sólo una tregua, un “alto el fuego” tras la más dura batalla de todas las acontecidas. Pero puede que sea el momento de parase a echar las primeras cuentas, y que lo impulsivo deje paso a lo sensato.
Se habla ya de indemnizaciones y ayudas, de justicia, de planes de recuperación, de evaluación del impacto ambiental, de repoblación y de regeneración de los montes ahora destruidos.
Y me pregunto: ¿acaso no estaban los montes ya destruidos antes de los incendios?
La atolondrada introducción de especies exóticas
No es necesario salir de Galicia para ver ejemplos sangrantes de cómo la introducción de especies exóticas con fines de recuperación ambiental, y sobre todo de lucro, han derivado en un daño ecológico colosal. El cangrejo de río americano, el black-bass, el sargazo japonés, insectos, parásitos, la plaga de acacias o mimosas, y un largo etcétera, para finalizar, como no, en el verdadero diablo de Tasmania: el eucalipto.
Este árbol atrajo mucho mi curiosidad. Estoy leyendo cosas realmente sorprendentes y que algún día intentaré comentar. A modo de ejemplo, seguro que conoceis la facilidad que tiene el eucalipto para eliminar competidores y convertirse en la especie dominante, pero es probable que muchos no supierais -yo tampoco lo sabía-, que ha evolucionado de modo que sus hojas contienen un aceite inflamable, potenciador de los incendios, precisamente como una herramienta más para erradicar posibles competidores, al ser éste más resistente. Otro día hablaremos de ello.
Planes de recuperación con sentido común

Vaya por delante que soy un desconocedor absoluto de temas forestales, y por ello no seré yo quién diga cómo hay que hacer las cosas. Expertos habrá que sepan como reconducir esta situación. Pero echando la vista atrás, también veo -leo- que de nuevo la historia forestal está plagada de errores: repoblaciones tan salvajes como las talas y, a menudo, de consecuencias peores que muchos incendios. Y a modo de ejemplo volvemos con el eucalipto. Originario de Australia, entró en Galicia vía Portugal a mediados del XIX, pero su expansión tuvo lugar un siglo después, dentro de planes de reforestación tan ambiciosos como nefastos. Destruyó el bosque autóctono en su práctica totalidad, para beneficio único de los propietarios de los montes y, sobre todo, de la industria maderera.
Pero tampoco sería ético diseñar para Galicia un jardín precioso de bosque autóctono, mientras nos dedicamos a importar la madera que necesitamos del Amazonas, pulmón del planeta y objeto de un expolio salvaje que a pocos parece preocupar. Ambas estrategias -lo autóctono y la industria de la madera- han de ser compatibles, aunque no estaría de más un apoyo formativo (y con rigor científico, no la propaganda de reciclaje con fines políticos a la que nos tienen acostumbrados) para reducir en lo posible nuestra dependencia de los bosques.
servido por artedi
sin comentarios
compártelo
favorito
12 Agosto 2006

El 9 de agosto expresaba mi coincidencia de criterio con lo que le escuché decir al naturalista Luis Miguel Domínguez, relativo a que es necesario que la sociedad sea informada por los que saben de cada tema, y al mismo tiempo reducir -al menos un poco- la impune ocupación masiva de pantallas y ondas que ejercen los políticos.
Ayer a la noche, cuando ya no tenía la más mínima esperanza de que los medios tuviesen la decencia de reservar ¡algunos segundos!, y permitir que algún experto de verdad nos contase algo interesante, ocurrió el milagro: En CNN+ habló uno de los que saben*.
Y en ese breve lapso de tiempo, contó cosas muy interesantes sobre los incendios, los montes, los eucaliptos, los pinos, y las posibles causas de esta negra situación.
Quizás no fuera un milagro sino un sueño, ya que esta mañana, tras hacer zapping hasta que se acabaron las pilas del mando, no hubo forma de ver a nadie de los que saben, sólo imágenes de más incendios aderezados con la manipulación mediática de los mediocres habituales.
* - La persona que habló creo que tiene un artículo publicado en La Voz de Galicia de ayer, pero no lo encontré. Claro que en la prensa, y sobre todo en internet, la calidad informativa -por su diversidad, sobre todo- está muy por encima de radio y TV, excesivamente sectarias y crispadas en la dirección que les conviene.
La impresionante fotografía es de La Voz de Galicia
servido por artedi
sin comentarios
compártelo
favorito
9 Agosto 2006

Cuando ocurrió la catástrofe del Prestige, aún con el barco de cuerpo presente, los que mandaban entonces y los que querían mandar se enzarzaron en una importante discusión (para ellos lo era). Debatían la incompetencia de los unos, según los otros, y la falta de sentido solidario de los otros, según los unos. Mientras resolvían estos vitales asuntos, una marea de voluntarios, mariscadores y pescadores, recogían con sus manos las pestilentes galletas que malamente podían.
Cuatro años después, nadie aprendió nada. Si damos un rápido repaso por la hemeroteca digital de La Voz de Galicia, buscando la palabra "incendios", nos veremos abrumados ante la infinidad de promesas de unos y otros. Falsas varitas mágicas que, a la postre, han demostrado ser lo que se suponía que eran desde un principio, densas cortinas de humo, tupidas redes recolectoras del voto.
De nuevo vuelven liarse en polémicas trascendentales (para ellos los son, repito). La única diferencia es que los que antes eran los otros ahora son los unos, y dicen más o menos lo mismo que contaban los otros. Y los otros, ahora hacen lo mismo que antes los unos, y que tanto les disgustaba cuando ellos todavía no eran los otros.
Mientras, otra vez es el pueblo quién llega donde los servicios públicos no alcanzan. Se repiten las imágenes del Prestige: familias enteras haciendo filas con cubos de agua y jóvenes agarrados a una manguera, intentando sofocar, al menos, algunas llamitas del fuego que devasta su tierra. Una pena.
Hace un par de semanas vi un documental sobre la vida de Félix Rodríguez de la Fuente, y en él salía Luis Miguel Domínguez, naturalista y director de documentales, diciendo lo siguiente:
“La naturaleza es un todo. Si no es así, y vamos a crear compartimentos en la gestión de los recursos naturales, estaremos metiendola en el mismo saco que los yogures, las botellas de vidrio, las bolsas de la basura, las lavadoras, y mis calconcillos. La naturaleza es otra cosa.
¿Y quién puede dar a entender esto a la sociedad? Lo que saben, y los que saben no son siempre ellos (los políticos, en el contexto). Los últimos problemas medioambientales serios que ha padecido España, me estoy refiriendo al Prestige, o a los incendios forestales, o a la pérdida de iconos vivientes, como el lince ibérico, que se nos extingue... siempre, cuando analizas estas cuestiones, ves que la política lo invade todo y no deja espacio para los que saben. Yo, como ciudadano, no consigo escuchar en un informativo ni tan sólo dos segundos al que sabe: Hola, fulanito de tal, el que sabe de esto, va a contarnos qué hacer con los incendios forestales.”
Total, que en el siglo XXI, aquí estamos, recogiendo chapapote con las manos y apagando el fuego con cubos. Y esperando a que, algún día, en las noticias salgan los que saben.
Epílogo
Mientras escribo esto, la inmensa humareda de un incendio declarado al norte ya cubre parte de Coruña. Desde Oza, veo como los aviones acrobáticos que con sus piruetas animan la Tall Ship Races desaparecen por momentos entre el humo, y uno desearía verlos reaparecer convertidos en hidroaviones de los que apagan el fuego.
P.D. 1.- El año pasado ya comenté este triste tema en un mar de árboles. No mejoramos nada.
P.D. 2- Muy recomendable esta web sobre incendios forestales.
P.D. 3.- Artigo en "La Voz de Galicia" de Victoriano Urgorri, Catedrático de Zooloxía Mariña da USC.
Nota.- La foto es de un álbum gráfico de La Voz de Galicia, que está haciendo una excelente cobertura, como ya hizo cuando el Prestige.
servido por artedi
sin comentarios
compártelo
favorito
1 Marzo 2006

Dicen los que saben de física que la teoría de la relatividad demuestra que desplazándose a grandes velocidades el tiempo pasa más despacio. Pues bien, por más rápido que intenté hacer las tareas diarias, no logré que los 1.440 minutos diarios durasen más. Y esto, unido a que entro en una época tan intensa como apasionante de proyectos profesionales y personales, me obligan a tomar un tiempo muerto indefinido en este blog.
Con este comentario espero ahorrar innecesarias pérdidas de tiempo a quienes, ya sea por azar o adrede (quiero pensar que alguno habrá...), se caen por aquí de vez en cuando.
Y para ilustrar este largo período de quietud he seleccionado una foto tomada varias millas mar adentro y en un mar de petróleo, por Eduardo González, patrón de pesca de mi pueblo, Cedeira, aquella infausta longa noite de pedra en la que nos sumió el maldito Prestige.
Podeis seguir accediendo a todo lo publicado pulsando aquí.
Lógicamente, los comentarios que se añadan en adelante tampoco podrán ser respondidos, aunque sinceramente espero retomar esto algún día. Gracias.
servido por artedi
1 comentario
compártelo
favorito
7 Febrero 2006

La fría tarde del domingo resultó ser ideal para revisar algunos antiguos documentales en VHS. Uno de ellos trataba de la vida profesional de David Attenborough y aunque ya lo había visto un montón de veces, la verdad es que no me canso de disfrutar con sus trabajos y de admirar su extraordinaria capacidad de comunicación. Casi al final, dice unas cosas que me parecen tan acertadas que decidí grabarlas en la pda y que hoy transcribo:
David Attenborough (voz en off, en la famosa secuencia de las orcas saliendo del agua para cazar leones marinos -“La vida a prueba” - Trials of life, 1990):
Es frecuente que una vez ha atrapado a su víctima, el cazador se la lleve mar adentro sin matarla, y juegue allí con su presa como si celebrara un triunfo.
Luego, en el documental sobre su vida, le preguntan: ¿Cómo puede ser el mundo natural tan innecesariamente violento?
Y responde David:
“A menudo la gente me escribe cartas contándome lo mucho que le gustan mis programas, pero que nunca reconozco el poder de Dios que ha creado la naturaleza, a lo que le respondo: - Bueno, es gracioso que esas personas que dicen eso de que es una prueba del Todopoderoso siempre citan cosas hermosas. Siempre se acuerdan de las orquídeas, de los colibríes, las mariposas o las rosas.

Pero también pienso en un niño sentado a orillas de un río en Africa occidental, que tiene un gusano que le taladra el globo ocular y lo deja ciego antes de cumplir los cinco años. Y mi respuesta es: - Bueno, supuestamente el Dios del que hablan también ha creado al gusano. Y eso me resulta desconcertante como para reconocer a un Dios misericordioso.
Por lo tanto, me parece más fiable mostrar cosas que sé que son verídicas y basadas en hechos reales, y dejar que la gente se forme su propia opinión sobre la moralidad de estas cosas o la teología que encierran.”
Comprometer sin exigir
Yo, personalmente, estoy harto de la gente que sale por la televisión diciendo: - Tú, vago, irresponsable, e ignorante, que estás sentado en tu cómoda casa de las afueras ¿por qué no te ocupas de esto, o apoyas aquello, o haces esto otro? De verdad creo que la mejor manera de transmitir un mensaje a la gente es hacer que lo pase bien. No es necesario decirle todo el tiempo que tiene que hacer algo al respecto, si no decir: Mire, ¿no es precioso?
Y el resto vendrá por añadidura.
David Attenborough
servido por artedi
2 comentarios
compártelo
favorito
22 Diciembre 2005

Como sabeis, el año 2005 fue declarado "Año Mundial de la Física" al coincidir con el centenario del Annus Mirabilis de Albert Einstein, quién, en 1905, publicó la impresionante serie de artículos sobre el efecto fotoeléctrico, la teoría especial de la relatividad, la equivalencia entre materia y energía, y el movimiento browniano.
Por otra parte, seguro a nadie se le escapa que en 2005 se celebró el cuarto centenario del Quijote. Para conmemorar esta efeméride, los gurús de la cultura oficial (recuerden que sin ciencia no hay cultura) nos han aturdido con tanto sancho-quijote-quijote-sancho que ya no sé si a muchos les quedarán ganas de leerlo... porque, seamos sinceros, ¿cuantos han leído el Quijote?. Hagan una encuesta y verán que la mayoría sabemos de sus peripecias gracias a los dibujos animados y a la serie que protagonizó el coruñés Fernando Rey.
Hay, sin embargo, otro novelista, también homenajeado este año, del que practicamente todos habeis leído alguna de sus novelas, en su infinidad de versiones, o visto las numerosas películas que generaron. Porque 2005 también fue el año de Julio Verne. Entre el resplandor de Einstein y el bombardeo del Quijote, ha pasado de puntillas por este año, en el que se cumplieron cien de su muerte.
Aquí teneis un fragmento de "20.000 leguas de viaje submarino" y un link a la mejor película basada en la novela.
Pulpos gigantes y obispos
"-¿De modo que el señor no cree que existan esos pulpos? -¡Quién demonios iba a creer en ellos!, exclamó el canadiense. -Mucha gente, amigo Ned. -Pero no los pescadores. ¡Tal vez los sabios! -Perdone usted, Ned. ¡Pescadores y sabios! -Pues yo que les estoy hablando, dijo Conseil con el aire más serio del mundo, recuerdo perfectamente haber visto una gran embarcación arrastrada bajo el agua por los brazos de un cefalópodo. -¿Ha visto usted eso?, preguntó el canadiense. -Sí, Ned. -¿Con sus propios ojos? -Con mis propios ojos. -¿Y dónde, si puede decírmelo? -En Saint-Maló, respondió imperturbable Consejo. -¿En el puerto?, dijo Ned Land irónico. -No, en una iglesia, respondió Consejo. -¡En una iglesia!, exclamó el canadiense. -Sí, amigo Ned. Era un cuadro que representaba al pulpo en cuestión. -¡Bueno está!, dijo Ned Land soltando la carcajada. El señor Conseil me hizo caer en el lazo. -En verdad, tiene razón, dije yo. He oído hablar de ese cuadro; pero el tema que interpreta está tomado de una leyenda y usted sabe lo que debe pensarse de las leyendas en materia de historia natural. Por otra parte, cuando se trata de monstruos, la imaginación se complace en los mayores extravíos. No solamente se ha afirmado que los pulpos podían arrastrar navíos, sino que un tal Olaus Magnus se refiere a un cefalópodo de una milla de largo, que más se parecía a una isla que a un animal. Cuentan, también, que el obispo de Nidros levantó un día un altar en un peñasco inmenso. Al concluir la misa, se puso en marcha la roca y se volvió al mar. Aquel peñasco era un pulpo. -¿Y eso es todo?, preguntó el canadiense. -No, le respondí. Otro obispo, Pontoppidam de Berghem, habla igualmente de un pulpo sobre el cual podía maniobrar un regimientode caballería. -¡Vaya, cómo las gastaban los obispos de otros tiempos!"
Os recomiendo visitar esta web. Hay mucho material para pasar un buen rato.
Y como es Navidad, aquí teneis de regalo el libro completo de 20.000 leguas de viaje submarino, pues al haber superado los cien años de su muerte, está exento de derechos de autor.
P.D.- Por cierto, 2005 fue también el tricentenario el año del nacimiento del desconocido Peter Artedi.
servido por artedi
4 comentarios
compártelo
favorito
15 Diciembre 2005

Estaba haciendo un poco de espacio en el disco duro cuando encontré algunas colaboraciones que hice con medios de comunicación. Me llamó la atención una de ellas, al traerme a la memoria lo incómodo que me sentí aquel día, hablando en calidad de experto de un tema del que desconozco mucho más de lo que sé. Y así surgió la idea de tratar el tema de los florecientes “expertos en todo”.
Los "expertos en todo" están por todos lados y son fáciles de hallar. No sólo no se esconden, sino que, a menudo, sus ansias desmedidas de lucimiento hacen que evitar su encuentro sea poco menos que misión imposible. Ya sea al poco rato de sintonizar un programa generalista, o bien al pasar la página en la prensa diaria… ahí están, no falla. Desde sus púlpitos unidireccionales, interactivos sólo con el conductor del programa, no vacilan en predicar o sentar jurisprudencia escrita sobre lo que sea menester. Así, por muy grande que sea la burrada que se diga, nadie lo replica. Y lo que es peor: la mayor parte de los receptores, ya sean oyentes o lectores, están absolutamente convencidos de que quién habla o escribe es un experto, por lo que ni siquiera ponen en duda la veracidad de lo que dice.
Afortunadamente, no todo es harina del mismo costal. A veces -las menos- el tertuliano o escritor es un experto real en lo que dice ser. Esta circunstancia se cumple cuando se trata de alguien que ha dedicado muchos años de su vida al estudio de algún campo concreto de la cultura, ya sea historia, literatura, música, ciencia, tecnología... O cuando quién habla es poseedor de una larga experiencia a pie de campo, lo que le autoriza y le permite enriquecer la disertación con vivencias propias. También a menudo resulta atractivo el enfoque personal que el autor da al tratamiento de temas de interés general, pues siempre aporta algo, con mayor o menor fortuna. Dentro de este grupo están, como no, los blogs, que incluyen la ventaja -que no es poca- de que se puede insertar un comentario de modo inmediato, ya sea para añadir unas observaciones, dar estopa al autor, o felicitarlo.
En otras ocasiones, el emisor del mensaje no es un experto sensu strictu en el tema que aborda, pero a través de un concienzudo trabajo documental y una esmerada redacción, produce un texto de lectura muy agradable. En este caso, su presencia en los medios de comunicación está más que justificada, dado el carácter ameno que imprime a materias que, de otro modo, suelen ser de lenta y correosa digestión.
A modo de ejemplo, es muy posible que a mí me interese lo que cuente una persona que ha visitado un buen número de museos de historia natural del mundo; lo que escriba alguien que se ha empapado en las obras de ictiología de la alta Edad Media; lo que narre el cámara que acompañó a finales de los 70 a Rodríguez de la Fuente; o lo que se publique sobre materias de mi interés, siempre y cuando se halle respaldado por un trabajo de documentación serio, seguido de una narración bien estructurada y sugestiva.
Lo que no me interesa nada es que alguien me suelte el rollo tal cual lo copió y memorizó de alguna web de otro autor o publicación, sin aportar ni la más mínima observación personal, al carecer de conocimientos reales de lo que cuenta, y con el agravante de que intente venderlo como de cosecha propia. O bien dejar caer, subliminal o expresamente, que es fruto de sus extensas lecturas y experiencias.
En otras palabras: hacerlo bien exige esfuerzo y, hoy en día, hay formas mucho más sencillas de ocupar esos espacios sin tener que estudiar, documentarse, o vivir la experiencia. Para convertirse en un experto en todo basta con disponer de un ordenador con acceso a internet, cierta pericia en los buscadores -lo que por otra parte se adquiere con la práctica- y bastante caradura. Claro que, a la postre, estos usurpadores sólo son expertos en decir que lo son.
Por último, conviene aclarar que lo dicho nada tiene que ver con las infinitas posibilidades que nos ofrece internet. No en vano la red ha supuesto un duro golpe para los eruditos-preinternet, privilegiados que gozaban del exclusivo acceso a las costosas fuentes de información (libros, revistas, enciclopedias,....), al democratizar notablemente el acceso a la información. En todo caso, lo que no es de recibo es querer engañar a todo el mundo dando charlas de lo que se tercie, mientras se guarda discretamente en el bolsillo un copia impresa del tema del día, recién obtenido de Google.
Ya lo decía (o eso dicen), Abraham Lincoln:
Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.
P.D. .- Acerca de los eruditos google, os recomiendo leer esto. No lo malinterpreteis: no va contra internet, sino que ataca a quién usa el conocimiento y esfuerzo de otros, vendiéndolo como propio.
servido por artedi
sin comentarios
compártelo
favorito