En un día como hoy necesito en mi vida a un Atreyu, que tire de mí para que no me hunda en los pantanos de la tristeza...
Llevo todo el fin de semana recordando la película La Historia Interminable, en la que Atreyu debe ayudar a que la nada no destruya fantasía. Y me vino a la cabeza porque, desde este viernes, mi interior se está consumiendo con ese "nada". Pero a lo mejor esto no es malo del todo, porque digo yo, si ya no tengo nada dentro, (a excepción de las ...