Los años pasan volando. Miro hacia atrás y veo cuántas cosas he perdido, cuánto tiempo malgastado que no disfruté con quienes ahora no están o no son los mismos.
Yo ya me disfrazo lo suficiente todos los días como para hacerlo también en carnaval. Sí, hombre, para que todo el mundo vea mi verdadera cara.
Tú sí que escribes bien. Qué envidia más sana me ha entrado.
¡Qué razón tienes! Llegué a creerme un proyecto de árbol y el viento me tronchó. Ahora intento rebrotar como junco, en eso estoy, ojalá pueda.
Muy bueno, me encanta, es redondo. Y también como un balazo en el pecho para el lector.
Es precioso.
A mí me recuerda a cómo me quedan a veces las tortitas del desayuno, jajaja.
He tardado un año en encajar las piezas de un puzle, hasta que descubrí que me sobraba una. He vuelto, os echaba de menos.
Mejor que tres cigarrillos al día, son todas buenas opciones. Yo también me he quitado de otras cosas que me pesaban y he vuelto. Ahí sigo, donde siempre estuve.
En mi blog también entra gente que viene de búsquedas en Google un tanto extrañas, alguna hasta siniestra. Es curioso, desde luego, y sobre todo, cómo se dirigen al buscador, como si fuese una persona. Asimov tenía algo parecido en su visión del futuro, un superordenador-gran hermano que lo sabía todo de todo el mundo. Como Google, que lo sabe todo de nosotros, pero eso sí, hay que saber preguntarle.
