Cuando el sol despide la tarde, tu estás ahí, esperándome a la despedida del viento, habiendo hecho de tu tarde el disfrute para ahora vernos. Sólo las lágrimas y la soledad saben de este mi secreto, mi jardín de rosas rojas cultivadas para amar nuestro amor sincero, donde los espejos son risas de nuestra alma en comunión y celo, y donde el gra...
Sentir el alma vacío, sentir la gravedad del frío en este alma incierto. sentir la gravedad del absurdo frío de un lento enero. Escuchar tu voz, a lo lejos, como un susurro, sentir en la lejanía tu música al amparo de un intenso frío, a punto de helarse el alma, a punto de congelarse el miedo. Sentir, con recelo, un poco de...
LA DUDA NO ME OFENDE
37 comentarios