Y la respuesta es... ¿No? (2)
CONTINUACIÓN del anterior post
Y diréis... ¿asi acaba todo? ¿Ya está? Eso mismo me pregunté yo cuando salí por la puerta de la clínica, después de darla dos besos que casi le robé sin querer, porque ella no hizo amago de dármelos (quizás porque ya estábamos en la sala de espera con bastante gente), pero vamos, creo que es una despedida de lo más normal, por eso me extrañó un poco... Al salir con esa sensación me sentía raro, como vacío. Es evidente que a nadie le sienta bien eso, pero como es un rechazo a medias sigue sobrevolando la pequeña duda: ¿Si hay buen rollo entre nosotros, por qué alguien iba a rechazar una simple amistad? Ya digo que no voy a insistirla más, he hecho todo lo que he podido y más.
Ahora la pelota queda en su tejado totalmente, porque yo al final decidí dejarle mi número de teléfono, asi ella misma disipará las dudas si quiere hablar algo conmigo fuera de la clínica o no. Era el último recurso que me quedaba y esa pequeña esperanza, porque lo raro es que en ningún momento tuve la sensación de que me dijera que no, aunque fuera sutilmente. Creo que por un lado quiere corresponder mis atenciones, pero por otro no quiere complicarse la vida (cosa que entiendo, por otra parte).
Asi que me quedo con el rechazo porque esa es la impresión que me queda de toda una conversación agradable pero complicada de descifrar entre líneas, y porque hay que tener los pies en el suelo: Si hubiese querido de alguna manera me lo hubiera hecho saber, supongo. Aunque guarde ese último recurso de que me llame, pero al final se dio a medias una de las dos posibles respuestas, y por desgracia para mi fue el "no", subyacente pero un "no".
Pero yo me quedo con lo bueno de todo esto (qué remedio): Me ha costado (y bien lo sabeis si habéis leído el blog desde que lo empecé en octubre, precisamente para dar salida a las dudas que me provocaba este asunto que por aquel entonces era el inicio de lo que ha terminado siendo) pero creo que por primera vez en mi vida me propuse un reto de este tipo y terminé por llevarlo a cabo, pese a los enormes miedos que me provocaba y me ha seguido provocando. De verdad que lo veía como algo que hacían otros pero que yo jamás haría.
Ni yo mismo me creo, echando la vista atrás, que haya dado todos estos pasos que hace solo unos meses me parecían imposibles para mi, que alguien como yo no era capaz. Puede salir bien o mal, pero nadie te quita la experiencia de haberte superado a ti mismo, para mi creo que es una de las evoluciones a nivel personal más profundas de mi vida.
Como comprendereis ahora mismo no me siento especialmente bien, tampoco mal, sigo teniendo una sensación extraña después de todo, pero sé que he conseguido algo importante, que para unos será una tontería pero para mi me vale. Quizás sea demasiado pronto para valorar todo lo que ha pasado y lo que ha significado, pero el caso es que al final llegó la situación y la llevé a cabo. Lo demás, pues ya tendré tiempo de divagar sobre ello, de fijarme en los detalles y de ver qué pasa a partir de ahora... y queda eso del teléfono (a esta hora ella sigue trabajando, asi que no puedo saber si tiene el impulso de llamarme para aclarar algo, al menos hasta esta noche o mañana), quién sabe... pero intento evitar la esperanza, porque creo que eso me puede hacer más daño. Habrá que ir pensando en pasar página, supongo.





mary-chan dijo
Tampoco se puede decir que te haya rechazado y más cuando tú solo le has dicho que quieres conocerla mejor, no te has declarado ni nada de eso.
Puede que todo esto le haya pillado de sopetón y no sepa como tomárselo, pero si quiere seguir en contacto contigo, te llamará.
Tú ya has hecho todo lo que tenías que hacer, le has dicho las cosas claras y le has dado el teléfono.
Hoy si que has dado un paso de gigante y el próximo le toca a ella. Ahora sigue con tu vida y no te quedes esperando una llamada, porque es lo peor que puedes hacer.
Saludos *
28 Diciembre 2007 | 09:02 PM