La crisis de la democracia, las mentiras de los políticos
Hace treinta años votar era algo maravilloso, era decidir tu futuro. Ahora es un acto que te obliga a elegir al menos malo, y no al más bueno. Por aquel entonces los políticos tenían la ilusión de mejorar la sociedad, pero hoy día ya sólo piensan en ellos mismos y sus amiguetes.
Aquel 15 de junio de 1977 los españoles casi no sabían votar, hoy los que vienen no quieren aprender a votar, y ni siquiera se enseña en el instituto. Antes, queríamos ser cultos, ahora sólo queremos que nos den todo hecho
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El mejor ejemplo: Navarra. Aquí el PSN nos estaba vendiendo el cambio, y muchos le votaron (yo no, por suerte), con ese lema. A todo esto hay que señalar que el lema de UPN era exactamente el mismo que el de esos demonios de Nafarroa Bai que van a vender Navarra, romper España y no sé qué cosas más. Porque vamos, cualquiera que no sepa euskera sabe que Nafarroa es navarra y Bai significa sí. ¿Y cuál era el lema de UPN? Sí a Navarra. Y por si alguno se pone puntilloso con la preposición "a" recuerdo que el euskera es un idioma declinativo, como el latín o el alemán.
Vamos, el mismo perro con diferente collar.
Y en medio está el PSN, a quien las cosas se le han complicado con las dos actas de concejales que obtuvo ANV en el ayuntamiento de Pamplona. ¿Qué debería hacer?
Para respetar lo que ha vendido a sus votantes, el PSN debería pactar con NaBai e IU en el parlamento (pese a quien pese, los tres partidos han vendido el cambio, y suman más votos que UPN). Y, en el ayuntamiento, debería votar en contra de la candidatura de Barcina, y si no quiere coincidir con ANV, que se abstenga respecto a Uxue Barkos. Actitud que, por cierto, obligaría a convocar nuevas elecciones, que conllevarían el peligro de que CDN e IU traspasaran la barrera electoral, lo que podría desequilibrar el tema.
Al fin y al cabo, ni Navarra se va a romper ni nada, pero no vendría nada mal quitar a un partido que lleva haciendo y deshaciendo a su antojo durante años en el poder, y que ha logrado que en cinco años la sanidad navarra haya pasado de ser la envidia del estado a ser una completa basura; así hacen el favor a sus amigas las clínicas privadas que reciben a todos los rebotados del servicio navarro de salud, y podrán llegar a eliminar la sanidad pública. Por no hablar del trato de favoritismo que el gobierno da a la universidad privada respecto a la pública, que por cierto es de las más caras de España, por mucho que sea pública. Una pública en la que la cultura está totalmente aparcada y sólo se centra en carreras de ciencias o de economía, y que tiene una laguna impresionante en estudios humanísticos: vamos, ni que fuera tan caro poner una carrera de humanidades, de filosofía o algo así.
¡Ah, espera, que eso da cultura y sentido crítico!
Por supuesto, no estoy diciendo que un nuevo gobierno vaya a ser mucho mejor, pero por lo menos entrará sangre nueva a las instituciones y por sus promesas electorales estará obligado a prestar más atención a las políticas sociales.
Pero lo más importante es que, por mucho que los políticos sean unos impresentables, NUNCA olviden que están ahí gracias a nosotros, y que a nosotros se nos deben.
