Vuelta al trabajo: Crónica de la 2ª carrera del Zapillo
Aún no tengo fotos de la carrera pero el careto que llevé el Sábado fue similar a esta última "Media Maratón de El Ejido": 21 kms a 4 “pelao” con casi 30º
Por fin, tras mapoma y el parón anual aderezado con diversas viandas para alegría de mi barriga, volví a una carrera popular. Los 10 kms “fiestas del Zapillo”, al igual que el año pasado , han sido el punto de partida para una temporada en la que tengo que, como minimo, intentar igualar las marcas del extraordinario año anterior. Esta humilde carrera de unos 150 participantes, que nació mirando a la playa al igual que su barrio, ha sido obligada por diversos impedimentos a convertirse, en esta segunda edición, en un cross por el famoso “rio” de Almería: el Andarax. Fijaros el caudal del rio que siempre se ha dicho esta frasecilla-juego de palabras: “Andarax, andarax y no te mojarás”.
Las fotos siguientes son del equipo de Veteranos del Almerinvest. La historia que encierra cada uno de estos atletas es digna de contarla. Historias asombrosas de superación; historias increibles de gente que desafía barreras de edad. Por poner un ejemplo, aún no he conseguido ganar en velocidad al presidente Florencio, esto sería normal si no fuera que hablamos de un “venerable abuelito” de más de 60 años. El que quiera correr unos 200 metros con él que me llame, eso si... ¡preparad las piernas! J
En fin, que allá nos lanzamos casi todos los del equipo de veteranos. A disfrutar de lo que es la salsa del corredor popular, lo que le pone sentido a tanto entrenamiento: las carreras. Mis pretensiones para este dia eran conocer desde qué punto de partida empiezo la temporada y a juzgar por los resultados, la verdad es que acabé muy contento. Esas viejas sensaciones de hace unos meses volvieron a mis piernas, a mi corazón, a mi cabeza.... ¡que emocionante la competición!.... Siempre digo que el diez mil es para mi la carrera más dura que hay si la corres empleándote: Es rápida, es larga, necesitas potencia, velocidad.... sin duda lo tiene todo. Tan rápida como para no ventilar comodamente y tan larga en duración como para sentirte inmensamente desgastado, harto de correr, casi pidiendo el final desde que sales. Parecerá masoquismo pero esas sensaciones me encantan.
Y por supuesto la crónica de la carrera se ciñó a ese guión: Ritmo fuerte desde el principio y al km 3 o 4 el cuerpo destrozado quejándose y pidiendo parar. Lo bueno de eso es que te das cuenta de cómo en lugar de desfallecer y rendirte, comienza una lucha sin cuartel contra lo físico y contra “el coco” para llegar hasta el km 10 a ese mismo ritmo más o menos. Y eso fue lo que pasó. Contra mi pronóstico esos 4 kms los hice muy rápido para los 34º que nos azotaban. Correr a 3’ 50” y con 30º menos en el benigno invierno almeriense está en mis planes pero aquel infierno lleno de piedras y arena era otra cosa. Así que comprobar como mis piernas “recordaban” los ritmos y como lo hicieron en circunstancias adversas me ha llenado de ilusión de cara a unos meses. Pero si me quedo con algun recuerdo, es con las pequeñas sensaciones que vives en carrera: esos pequeños fogonazos que te emocionan: el instante previo a la salida todos allí nerviosos, apretados, esas pequeñas descargas de adrenalina cuando en carrera alguien te anima gritando tu nombre o al revés cuando ves a alguien y le gritas tú. En ese sentido, el circuito era bueno porque te cruzabas con los compañeros y eso es animado y emocionante.
Además tuve la suerte de vivir la carrera con una compañía de lujo: el gran, como atleta y como persona, José Soriano se empeñó que le “tirara” en carrera... ¡¡que gracia!! Yo le decía con el poco aire de mis pulmones: “pero si tú vas al 80% y yo al 115%”. Pero a pesar de eso, corrió toda la carrera a mi lado y su ánimo y apoyo fueron determinantes. A pesar de que le invitaba a que corriera más, en ningún momento quiso adelantarme, siempre a mi lado o medio paso por detrás. Animandome cuando a partir del km 5 comprendí que iba muy rápido, animando cuando en el km 6 me dio flato... y así, animando a no parar, conseguí marcar todos los kms, menos dos, debajo de 4’. Aunque el crono final marcara por encima de 40 minutos por un error en el circuito que nos llevó a salirnos de carrera en algún lugar entre el 8 y el 9 y tener que volver atrás. Que aventura y menudo lio. Hubo gente que entró por otra calle... Pero bueno, ninguna queja y menos en una ciudad en la que escasean las carreras. En fin, me encantó entrar en meta cogido de la mano de un compañero excepcional cuya historia de su progresión es muy parecida a la mia. Asi que gracias desde aquí por esos ánimos que me diste. Y bien que sirvieron porque aunque bajaba el pistón un poco no llegaba a levantar el pie del “acelerador” del todo.
Y ya está, buen inicio de temporada que me anima a seguir en la linea del sueño cumplido que fue el año pasado... Respecto a la gente del club fue emocionante ver a Pepe corriendo y poco a poco volviendo a ser el que era. Emocionante el “duelo” entre Angel y Ramón, el retorno de Juan y Diego... triste ver al presi parándose por una puñetera contractura en el biceps femoral. Emocionante ver la ilusión que han puesto los del club de atletismo Zapillo en organizar este evento... ¡¡Gracias a ellos!!... En fin, que por mucho que necesitemos salir a correr a diario, como las carreras populares no hay nada. En ellas las sensaciones se multiplican y algunas son nuevas y únicas. Y para alguien como yo, que está en esto precisamente por vivir esas sensaciones, es lo importante. Besitos a tod@s.
Pd.- Como no he podido escribir mucho en el blog en este que se ha convertido en mi "mes más horrible del año", os pongo un trocito del video que salió en la tele en el que salgo yo en Mapoma mandando saludos a Alex.


lander dijo
Buen inicio de temporada Barney...jodo que tiempazo te marcas. Pero lo más importante son esas buenas sensaciones que comentas.
Te ví en el video ese en Telemadrid... y tu querías chupar camara bribon, que casi te llevas por delante a uno jajajaj.
Saludos.
22 Julio 2008 | 06:17 PM