Nunca me han parecido dolorosas las despedidas; decir adiós es cambiar de pareja, de trabajo, de vida o pantalón, y eso, al fin y al cabo, no es tan malo. Un adiós en esta esquina es un hola en otros frentes. En mi rincón he vomitado dos mil quinientas ochenta y tres veces, una por cada descubrimiento que he ido haciendo en este último añ...
En un día lluvioso, unas cervezas siempre te arreglan todos los males. Y si encima son en Vallecas, mejor.La mejor opción para salir del encorsetado centro de Madrid y volver al momento más primitivo de tu vida, es sin duda dejarte caer por el Val...
Me he comprado un libro. Es lo que pasa cuando tienes tiempo para pasear y ronronear cerca de las tiendas más madrugadoras. Al final siempre acabas dejándote seducir por las "buenas ofertas".En este caso, fue una compra premeditada.Y no hay cosa ...