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LO QUE SE TERCIE (el blog de betialai)

Libertad no es sólo una palabra.Es una forma de entender la vida.

5 Diciembre 2006

CANTIDAD Y CALIDAD

Parece que la polémica está servida entre rebanadas de pan brioche y que la conocida multinacional yankee incumple con unos preceptos encaminados a evitar que la obesidad se apodere de nuestros gentiles cuerpos mediterráneos, como ya lo ha hecho de muchos de los que habitan de costa a costa entre el Atlántico y el Pacífico. No es cuestión, por lo que se ve, de discernir tanto sobre la calidad de lo que nos venden como de la cantidad y que ésta se ajuste a unas determinadas normas. En el fondo, además de que, seguramente, tratan de velar por nuestra salud, son cuestiones estéticas y hoy por hoy, en esta sociedad, pienso que nada ni nadie debería tratar de arbitrar lo que cada uno se mete entre pecho y espalda, en nuestro libre albedrío gastronómico.

Sobre el mismo tema, cantidad y calidad gastronómica, habla Eva Celada en su libro Los secretos de la cocina vaticana. Y así nos enteramos de lo que se cuece en las cocinas de la sede de la mayor multinacional del mundo. Miren por dónde, Wojtyla parece que era menos refinado que Ratzinger y mientras al polaco le iban más las raciones pantagruélicas y se las hacía acompañar de vino, el alemán es casi abstemio y menos glotón pero más sofisticado y prefiere las delicatessen. En cualquier caso, la autora llega a la conclusión de que en los fogones del Vaticano se oficia una coquinaria de las más complejas y ricas del mundo, mucho más que en cualquiera de las casas reales que en el orbe existen. Cuestión de ética, supongo, de los que sentados a sus mesas velan por la salud espiritual de su rebaño siguiendo al pie de la letra el mensaje que hace dos mil años dejó un carpintero de Nazaret que la vispera de ser ejecutado compartió viandas y mantel con una cuadrilla de pescadores palestinos.

servido por betialai 10 comentarios compártelo favorito

10 comentarios · Escribe aquí tu comentario

javier

javier dijo

Pues yo me apunto al lechazo y al buen vino vino antes que a las delicatessen.

5 Diciembre 2006 | 06:54 PM

betialai

betialai dijo

Vale, Javier, yo también. De momento en el marcador: Wojtyla 2 Ratzinger 0

5 Diciembre 2006 | 07:04 PM

njimenez79

njimenez79 dijo

Y yo, mientras, con una nueva dieta proteica para perder los tres kilos que me traen por la calle de la amargura...
Aunque... a ver... lechazo... son proteínas... ¡¡¡me uno a vosotros!!!

5 Diciembre 2006 | 09:47 PM

betialai

betialai dijo

Variación, por tanto, en el resultado. Noe acaba de conseguir el tercer tanto para Wojtyla. Actualizamos: Wojtyla 3 Ratzinger 0

5 Diciembre 2006 | 09:51 PM

burillo

burillo dijo

una curiosidad Betialai: en Nueva York,Pekin Y Pamplona las big mack SABEN IGUAL. Por que?,no lo se ,pero fue un detalle que me fije.

5 Diciembre 2006 | 11:59 PM

betialai

betialai dijo

Tienes toda la razón Boris. ¿Sabrán igual en los Burgers Kings cercanos a la Plaza de San Pedro?.

6 Diciembre 2006 | 12:30 AM

njimenez79

njimenez79 dijo

Burger King contraataca...

www.manthem.com

6 Diciembre 2006 | 09:10 AM

betialai

betialai dijo

Ya veo, Noe. Pero la polémica, por muchas vueltas que le den en www.manthem.com, no se ha montado por el contenido del anuncio, sino por anunciar un producto que aporta más de la mitad de las calorías que se necesitan diariamente. Y no, exactamente, porque las aporte, más bien porque se había llegado a un acuerdo con Burger King en el sentido de que no iba a haber promociones de productos que excediesen ciertas cotas establecidas. Me parece una chorrada todo este rollo y creo que la cosa no está en censurar anuncios, sino en educar debidamente a los ciudadanos en la práctica de una alimentación sana. Luego, cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo y ponerse o no hasta el culo de lo que le apetezca o considere conveniente.

6 Diciembre 2006 | 11:33 AM

javier

javier dijo

Lo de lechazo y vino leo escribì por el menù que se zamparon el carpintero y los pescadores

6 Diciembre 2006 | 11:43 AM

betialai

betialai dijo

Ya me imagino, Javier, quién lo pillara. Lo que pasa es que descartado el cerdo, al que consideraban animal impuro y por tanto ni lo criaban ni consumían, por aquellas calendas el cordero era el manjar más asequible para las clases humildes. Seguro que los escrivas y fariseos se pusieron aquella noche moraditos de cuellos de oca rellenos, patos confitados, chuletas de buey y solomillos de ternera.

6 Diciembre 2006 | 12:15 PM

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