Bip Bip, me sonó el móvil con el familiar sonido de cuando recibo un mensaje al Facebook. Busco mi teléfono y lo encuentro. Era un mensaje privado, lo abro y empiezo a leer “Pere, ¿te irá bien cenar con los compis del Voramar?” Era Marta Fornés que me invitaba a un reencuentro con mis antiguos compañeros del Voramar. En seguida me dije que...
Com un ganivet que talla tot un dia enter en trossets, Com si el temps es pogués dividir com si res, És com dir que el temps és un rellotge Ja fa massa temps que ens hem deixat endur pel ritme feixuc, Ritme que no és vida ni present ni futura, Hi ha un soroll que viu entre nosaltres Temps fa que vàrem deixar de jugar, Que...
Es la segunda vez que me levanto pronto para hacerme un café y no me da tiempo a bebermelo.
Lo bueno de vivir en un nuevo barrio a 25 minutos del centro, es que como minimo tengo 25 minutos para leer.
“Os diré algo sobre la cuestión de las historias. No son únicamente un entretenimiento, no os engañéis. Son todo lo que sabemos, daos cuenta, todo lo que sabemos para combatir le enfermedad y la muerte. Si no tenéis historias, no tenéis nada.” Leslie M. Silko
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