Libro cerrado
Yo no te busqué y sin embargo llegaste a mi vida. Yo estaba perdida en un mundo creado a base de golpes y desolación. Alguien te habló de mí y tú me ofreciste AYUDA. Yo no confiaba en nadie y no pensaba siquiera en la idea de poder contar mi vida a una desconocida. Un día tú me escribiste unas palabras tan hermosas que me ofrecían lo que me faltaba comprender. Trataste de ganarte mi corazón y de abrirme a tí, y lo hice.
No fue fácil contar, a la distancia y por e-mail, experiencias dolorosas de una vida que estaba hecha millones de pedazos. Había lágrimas y dolor mientras trataba todo esto y tú siempre lo sabías. Tus palabras seguían siendo dulces y alimentaban mi esperanza de recuperación. Yo te veía como la persona que siempre había necesitado para que me guiara y eso me daba confianza, seguridad y ganas de luchar. Mi mejoría fue notable en poco tiempo. Incluso te sorprendiste y así me lo comunicaste, que estaba sanando de forma muy rápida. Sin duda, tenía lo que necesitaba: una amiga que me escuchara, que me apoyara y que fuera capaz de darme lo que nunca antes nadie me dio.
Un día me atreví a contarte lo que nunca pensé que pudiera contar a nadie, fue bastante difícil, pero viendo mis resultados anteriores yo estaba animada y segura que todo cambiaría al igual que cambió lo anterior. Tú me escribiste un mensaje con unas palabras de esperanza que abrieron mi alma, mi mente y mi corazón a un mundo mejor. En esas palabras había frases que se grabaron en mí para siempre: "vas a salir de esto también", "todo tiene solución y juntas vamos a ponerle remedio", "no voy a dejarte sola", "recuerda que siempre sigo a tu lado", "esto queda entre tú y yo, puedes estar tranquila", "escribeme todas las veces que necesites, incluso creo que es importante que me escribas días seguido contándome como te sientes, temo que puedas caer en una depresión", "te escribiré estos días yo también", "gracias por abrirte a mí y confiar", "trataré de ayudarte en todo lo que esté a mi alcance", "te quiero"....

Yo estaba bastante mal pero albergaba las esperanzas de recuperación. En esos días intercambiamos varios e-mails, yo sentía gran apuro y a veces trataba de no escribirle tanto porque comprendía que ella tenía su vida y ya hacía muchísimo por mí. Pero ella insistía en que siguiera escribiéndole e incluso si algún día no le escribía me enviaba un e-mail para saber si me encontraba bien.
Unas semanas después sus mensajes empezaron a desaparecer, y yo imaginé que estaba muy ocupada y decidí no escribirle tampoco. Pasó un mes, pasaron dos y no obtuve ningún mensaje. Yo estaba un poco preocupada y mi mente me hacia ver cosas que no sabía si eran real o producto de mi imaginación. Pensé que tal vez algo que yo escribí la hubiera molestado, pero al mismo tiempo pensaba que sería algo absurdo, pues ella me lo hubiera dicho.
Mi estado fue empeorando hasta llegar a hundirme de nuevo, y entonces le escribí un mensaje corto, explicándole como me encontraba y preocupandome si estaba bien o algo le había molestado.
Ella respondió ese mismo día, con mil disculpas, y explicando que había estado super ocupada. Seguimos todo normal, incluso hablamos dos veces por teléfono, para mí fue algo realmente importante.
Se fueron las ideas confusas y volvió la confianza, ella me había ayudado tanto que yo no podía pensar nada malo de ella. 
La escena se repitió: fueron dos o tres meses más sin tener noticias de ella. Yo me hacía en mi mente historias de todo tipo. Pero ella luego volvía, se ganaba mi confianza y plafff...de nuevo imagenes y escenas repetidas en tiempos diferentes.
Meses de ausencia, dos, tres, cuatro...donde yo había caido y me había vuelto a levantar con ganas de seguir luchando sola.
Varias veces le he pedido que sería mejor dejar esto porque me estoy haciendo daño. Mis palabras la confunden y cree que yo lo que busco es el suicidio.
Me pide que no dejemos esto, que no volverá a suceder y que mi seguimiento hay que llevarlo hasta el final hasta que yo sea libre de todo lo que me ata.
Pero la escena se ha vuelto a repetir, estuve 3 meses o mas sin saber nada y cuando le comuniqué a los 3 meses que era mejor dejar esto, que comprendía perfectamente que estaba muy ocupada y que no puede estar pendiente de mí, me escribió suplicando que no lo deje que esta vez de verdad ibamos a seguir adelante.
Escribí un mensaje difícil para mí porque eran asuntos muy delicados, y hoy ha pasado un mes....
No hay respuestas, no hay indicios, pero el silencio me dice más que mil palabras...
Tal vez no tiene el valor suficiente para decirme que no me puede ayudar, tal vez piensa que si me dice eso me voy a hundir, tal vez le he hecho daño con algo que dije y no se atreve a decirme por temor a dañarme, tal vez esté cansada de mí, tal vez me esté dando una lección, tal vez....
Todo lo que piense es producto de mi imaginación, solo es real mi corazón. Ya no soporta esta incertidumbre "hoy sí, mañana no"...no es una tontería, son mis sentimientos, son mis hechos de toda una vida, son acciones que otros depositaron en mi vida y con las que yo aún cargo. ¡¡YA NO MAS!!
Hoy escribo esta carta contando todo lo que no puedo decirle a ella porque no la tengo de frente. Podría escribirle un e-mail o podría llamarla por teléfono pero esa persona por ser PERSONA y por ser alguien que ayuda mucho a los demás no se merece que alguien que está aquí a miles de kilómetros, con miles de problemas le escriba o la llama para decirle lo que cree que hizo mal. 
Una confusión en un e-mail que me envió "sin pensar" me hizo ver que ella está cansada de mí, de mis problemas.
No sé si esto lo hace para que yo me de cuenta o para qué. Yo tenía ganas e ilusión tremenda de conocerla personalmente, ella decía que también. Yo hoy no tengo ganas de nada, mañana no lo sé. Me ha ayudado mucho y estaré eternamente agradecida, pero también, siento que me ha FALLADO cuando más la necesitaba. La próxima semana se va de viaje hasta después del verano, sé que el contacto no va a seguir, soy realista.
Esta ultima vez, después del error de mail, me di un ultimatum...ya es un reto personal. Esta era la última semana....porque después se va...y aunque escriba antes de su partida...a mí ya no me sirve de nada porque ni le puedo responder porque se va, y porque sé que si le escribiera, mi mail y mis dudas quedarían perdidos como otros que quedaron sin respuesta...
Definitivamente en esta carta firmo a día de hoy 21-Abril-2006, que me desvinculo de esto, me gustaría que -para siempre-
Hoy cierro este libro que me aportó cosas positivas pero al mismo tiempo me hizo aprender de algo super importante:
- Nunca cuentes tu vida a un desconocido aunque te ofrezca el oro y el moro.
- Nunca confies demasiado, siempre guardate un as.
- Nunca podré saber si lo que se me dijo fue real, si en verdad es una persona legal, si es una persona que me conviene, si es una persona de mis mismas ideas, de mi misma religión, si es una persona con problemas, si es una persona que realmente busca ayuda y no escribir un libro de experiencias frustrante de otros...
Tal vez esto pase porque realmente esta persona no tiene que estar en mi vida.
GRACIAS POR TODO LO QUE ME DISTE, DESEO LO MEJOR PARA TI Y PARA LOS TUYOS. Y TE PIDO DISCULPAS SI ALGUNA VEZ TE HICE DAÑO, NO FUE MI INTENCIÓN. SIENTO TODOS LOS SENTIMIENTOS NEGATIVOS HACIA TI QUE ME PRODUCE LAS SITUACIONES DONDE NO SÉ QUE SUCEDE. OJALA ALGUN DÍA TUVIERAS EL VALOR PARA DECIRME: "NO PODEMOS SEGUIR ADELANTE CON ESTO", SOLAMENTE ESO ME HARÍA PENSAR QUE DISTE LA CARA POR MÍ.
ME DESPIDO, DEFINITIVAMENTE, CERRANDO LIBRO PARA SIEMPRE O HASTA SIEMPRE.


"Ser feliz no significa que todo sea perfecto, quiere decir que has decidido ver más allá de las imperfecciones"
Rosario dijo
Sin conocer a las personas involucaradas es muy difícil hacer un comentario acertado, por lo tanto cualquier cosa que diga está de más. Creo que lo más importante es que tomes la decisión que más autonomía te de... depender tanto de alguien no lleva a la felicidad. Suerte en tu nuevo camino!
21 Abril 2006 | 04:06 PM