Todd Solondz.

Solondz es mordaz, crudo, pesimista y agridulce. Desconfiamos del realismo escatológico y excesivo que nos ofrece. Nos aterra reirnos de la miseria de sus personajes, esa miseria tan actual y concreta. No hay sugerencias en Solondz, todo ocurre frente a la cámara, todo chorrea y cuelga. Alejandro dice que lo que intenta es «revelarnos lo asqueroso», crítica social de alto impacto. De pronto tiene razón, no estoy seguro, Solondz parece estar de acuerdo (ver cita más abajo).
El trabajo de Solondz nos atrae porque sus personajes lucen familiares, cercanos: el tímido vecino que saluda en el ascensor, la señora gordita que siempre nos saluda en la panadería, el niño amigable que empaca en el supermercado. Lo que hace Solondz entonces es responder las preguntas que a veces nos hacemos: «¿Y qué ocultan?, ¿Qué tan lejos están de éso que pretenden ser? ¿Qué tan felices son esas sonrisas?» Y somos básicos, sí, porque cuando Solondz nos descubre las macabras respuestas, las disfrutamos, nos reimos con ellas, las miramos con la curiosidad del que no es visto pero vé. Lo que nos gusta no es lo que vemos sino la manera como lo apreciamos desde la silla segura, a través de la cámara.
Nadie en sus cabales quiere estar en el escenario en Laura en America pero no conozco a nadie que no haya sido cautivado, así sea unos minutos, por el placer de apreciar la miseria humana de primera mano sentado cómodamente en su sala, con un vaso de jugo de lulo en una mano y un pan en la otra. Por la misma razón vemos a Solondz, y lo seguimos viendo.
Cita:
"No es para todo el mundo, no está diseñada para todo el mundo y yo no pienso nunca escribir algo que sea diseñado para agradar a todo el mundo. Es fácil crear personajes que produzcan simpatía, basta enfermarlos de cancer y, claro, todos nos sentimos horriblemente tristes y apenados. Siempre que uno crea una víctima la gente se siente de esa manera. Como cineasta y escritor, éso no me interesa. Podré ser acusado de misantropía pero yo pienso que podría argumentar lo opuesto. Yo creo que es solamente tras reconocer los errores, las falencias y las fallas que se puede realmente aceptar y apreciar todo lo que somos. La gente dice que soy cruel o que la película es cruel, pero yo pienso que, al contrario, la película muestra la crueldad y yo creo que precisamente la capacidad de ser crueles es la que más nos cuesta reconocer, la que más nos duele. Todos somos capaces de ser crueles asi como todos somos aptos para ser condecendientes y sólamente los mejores logran suprimir, sublimar y recanalizar estos instinctos básicos, pero yo siento que de cualquier manera estos instintos juegan un rol regular en nuestra vida en formas sutiles y no tan sutiles. Yo no creo que luego de séptimo grado estos impulsos se evaporen. Desde mi perspectiva yo estoy tratando de ser honesto con lo que veo y lo que he presenciado y lo que yo creo que es cierto acerca de nuestra naturaleza." (Acerca de Happiness)
Peliculas recomendadas: Welcome to the dollhouse (1995), Happiness (1998), Storytelling (2001) y Palindromes (2005).
Suele trabajar con: Si mismo, escribe sus películas y hasta termina financiándolas si el dinero no aparece por ningún otro lado.
Sus ídolos: Samuel Beckett y Woody Allen (?).
Sus obsesiones: El suburbano New Jersey, las familias judías, la aproximación y descubrimiento del sexo, las prácticas sexuales no estandar y las tipificadas popularmente como perversiones, la violencia norteamericana, la exclusión y el desarraigo, el suicidio, la muerte, el olvido, los secretos que nos avergüenzan.

Scrabers dijo
Quien quera que lea esto y le agraden las paliculas de TODD SOLONZ
MAndenme un MAIL:scrabers_ron@yahoo.com.mx
9 Noviembre 2005 | 10:35 PM