
Foto del autor.
Por mucho que ellas no quieran, mis casas serán siempre mías. Lo serán por todos los recuerdos, por el cariño que dejé en ellas. Porque cada rincón fue mío, cada sombra, cada susurro en la noche, que ellas suspiraban, forma parte de mi memoria inevitable. Porque las quise y al quererlas parte de mi quedó entre sus paredes para siempre, puertos a los que mi deseo podrá volver traicionero. Allí quedaron mis dedos suaves, mis labios sedientos, mis ojos brillantes de anhelo. Casas que respiran conmigo el avance imparable de los días, entre risas y lágrimas, dolor agudo y placer sin fin. Casas que padecieron también el miedo rojo y la indiferencia, el olvido roto y el nervio eléctrico. Casas que gozaron la dicha de los niños, el calor de los amigos, la paz de los libros. Casas que escucharon sinfonías y oyeron conciertos, que vieron todas mis películas, mis fotos, mis dibujos, mis proyectos. Casas de vida y casas de muerte. Que amanecieron conmigo, que me esperaron acogedoras y fueron refugio de malos momentos. Que soportaron mis aristas, mis espinas, mis remordimientos. Que se embelesaron con mis historias y disfrutaron de mis cuentos. Que quizá también temblaron trémulas antes del encuentro. Que sintieron el vacío de las épocas, la tristeza azul del goteo de los minutos, el fluir quedo de los días grises. Así otros serán siempre ajenos, invasores temporales que nunca las amarán como yo.







Las casas no son lo significativo. Es la gente que las ocupa lo mas importante, lo vivido...
Las casas en si son meros objetos, como todo. Aunque tienen su importancia, por supuesto.
Pero lo mas maravilloso de cualquier objeto, es siempre lo que significa para nosotros. Vamos lo que se suele decir del valor sentimental, el valor humano.
Y ese valor no se pierde, hasta que los sentimientos no dejan de existir.
Hola Bluesea.
Me gusta mucho esta impresión que has dejado aquí de las casas.
Hay un libro de César García Ruano que me regaló un amigo de otros tiempos, tanto tuyo como mío, que se titula "Mis casas" donde describe las diferentes emociones que le producen las distintas casas donde vivió, que fueron muchas , a lo largo de su vida, que me lo ha recordado al leer tu escrito.
Un abrazo. LUZ
¡Ah!, ¿creéis que hablo de las casas realmente?. O al menos, ¿solo de las casas?.
Salu2.
Marinazul, cinco años intentando estudiar el interior de las personas y no nos hemos dado cuenta que bluesea no está hablando de las casas si no de su propio yo, incluido el ello y el super-yo.
Un abrazo a los dos.