El cantante - modelado 55x30x30 cm.
27 Junio 2008
27 Junio 2008
18 Junio 2008
18 Junio 2008
18 Junio 2008
18 Junio 2008
18 Junio 2008
Teoría del pelusonirismo La teoría del pelusonirismo postula que la pelusa domiciliaria de color azulado, que se junta en ángulos de habitaciones y patas de muebles es un producto residual de la actividad desarrollada durante el sueño nocturno. Esta teoría, elaborada por mí, responde al interrogante ¿de dónde viene la pelusa? Después de una ardua observación me atrevo a afirmar que la pelusa no proviene del deterioro imperceptible de colchas, ropas de abrigo o de otros objetos que son de uso frecuente en mi dormitorio. Proviene de la acumulación de residuos de la actividad onírica, mixtura de ideas o sensaciones inconclusas, dolores abandonados y alegrías olvidadas. Los ciclos de formación y acumulación de la pelusa en los rincones coinciden, según mis notas de investigación, con los momentos de aparición de sueños a veces vislumbrados al despertar antes que con el uso de la aspiradora o el escobillón. Esto también explica la caída del pelo durante la noche, sin lugar a dudas, los pelos en su afán de aventura se desprenden de la cabeza siguiendo las peripecias de la historia soñada convertida ya en pelusa, para arremolinarse juntos alrededor de las patas de sillas o bajo la biblioteca.
Confieso no haber realizado ningún análisis químico de la pelusa, sin embrago, los días en que se ausenta por completo de mi vista son vividos en la monotonía de los movimientos que responden a la conservación del empleo, la respuesta al sonido de la llamada del teléfono o el calentamiento del agua para el mate sin un mínimo recuerdo de la actividad nocturna.
Y los otros días, cuando me asaltan desde todos los ángulos de la cama colchones de pelusa azulada que pateo abriéndome paso hacia el baño, abro los ojos con la sensación de imágenes dentro de ellos, emociones inesperadas en el pecho, nostalgias o temores.
Esta extraordinaria aparición y mis sensaciones matutinas me confirman que durante la noche, pensamientos crecen hasta florecer y morir. Las pelusas, esas cascaritas del espíritu desprendidas de mis sueños son mi esperanza de sanación de viejas heridas en el perdón y el olvido y la alegría de la visión de la luz del día que inicia.
21 Febrero 2008
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):