Uno tiene sus ideas firmes, una ideología clara, unos gustos invariables, un pensamiento inamovible en algunas posturas. Y llega el día en que algo acontece en nuestras vidas porque nosotros así lo hemos escogido y nos hace arrepentirnos para siempre. Ese desasosiego (conciencia) aparece cada vez que lo recordamos, y a veces crece sin que pod...
Me voy quemando y consumiendo, y es que muchas veces no me veo capaz de salir a flote, no veo el interminable fondo del pozo por el que voy cayendo, y voy arrastrando conmigo a personas. Lo que auténticamente me preocupa es que hay gente que va a tocar fondo conmigo, de las cuáles algunas no se lo merecen. No se lo merece. Puede que sea la ú...
Todos los días nos miramos en el espejo. Pero llega el día en que nos miramos y, además, nos vemos. Es entonces cuando pasa. Miras tus manos, amargamente, pensando qué has hecho, qué haces y qué harás a partir de ahora, desde que al fin nos hemos visto. Es ahora cuando apreciamos ese olor que impregna nuestra ropa, que otros ya habían olido,...
Como el deseo de que la resaca que parece interminable termine. Como el deseo de que los cigarrillos de Marlboro no desaparezcan de tu paquete, e intentas apurar (puede que sin disfrutar) cada calada como si fuera la última. Como las ganas de que la discusión familiar navideña más desagradable e incómoda termine. Como cuando no tienes excusa,...
Muchos momentos. Muchos se escapan. Algunos se olvidan, otros quieren ser olvidados, y puede que lo consigamos. Podemos no prestar atención a muchas cosas de las que vivimos, muchas cosas que nos pasan. Pasamos sin atender, pasamos por pasar o porque no nos queda otro remedio. Es más, a veces recordamos momentos que no pensabamos que íbamos a re...
Y otra noche más, una vela se consume, mientras miro su llama. ¿Qué tienes tú que otras, antes, no hayan tenido? Ahora mismo no podría pensarte. Será porque esos zapatos rojos tuyos que siempre llevas cuando pasas ante mi casa ocupan cada rincón de mi pensamiento. No sé describirte en tu conjunto, pero sé que empiezas en esos zapatos rojos y ...
Dado que la perfección no existe...sólo me queda esperar hasta encontrarme con mi rayo de luna.
El ser humano es la criatura más egoísta que conozco. Uno no se sacrifica por otro por aprecio, cariño, amor ni por altruísmo. No lo hace por esa otra persona...sino por sí mismo. Para evitar esa posterior sensación de desasosiego, para conseguir algo...por cualquier cosa que le ofrezca bienestar propio. El ser humano es un animal que posee la ...