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Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

Categoría: La Vanguardia

31 Diciembre 2006

Pocos frutos y buena cosecha, de Primo González en La Vanguardia

INVERSION COLECTIVA

El año 2006 se recordará como uno de los mejores de la historia de la renta variable, casi equiparable desde el punto de vista del mercado español (es decir, utilizando el Ibex 35 como índice de referencia) al año 1998, cuando el selectivo subió más del 35%. Este año, la bolsa nacional se ha quedado unos pocos puntos por debajo en ganancia anual (ha rozado el 32% al final), pero ello no ha impedido que los fondos de inversión se hayan proclamado vencedores indiscutibles de la lucha por la rentabilidad, con una ganancia media ponderada del orden del 34%, es decir, unos dos puntos por encima de lo que ha ganado el indicador de referencia de la bolsa.

La cosecha del año 2006 puede calificarse, por lo tanto, de muy buena, al estar indiscutiblemente entre las mejores desde hace unos cuantos años. Pero, a pesar de tan buenos resultados, los inversores que se han beneficiado de esta bonanza han sido bastante pocos y el dinero que se ha visto afectado por las altas rentabilidades de la renta variable es relativamente reducido en comparación con el volumen total de ahorro que manejan los fondos españoles.

A la postre, los frutos de tan excelente cosecha se han malogrado por falta de asistentes a la fiesta. Los inversores siguen valorando de forma excesiva el riesgo que implican las inversiones en renta variable y optan por refugiarse en los fondos de perfil más defensivo. Aunque parezca difícil de creer, en los fondos bursátiles apenas ha entrado dinero este año, el cuarto ejercicio consecutivo durante el cual las bolsas han ofrecido ganancias superiores a los dos dígitos.

Los fondos que invierten en la renta variable han cerrado el año con ganancias que oscilan entre el 30% y el 50% si nos fijamos en el centenar de entidades que han logrado los mejores resultados. Concretamente, 117 fondos han superado el 30% de beneficio en el ejercicio. Pero la demostración de que los inversores no han apostado por el riesgo a lo largo del 2006 queda patente en el hecho de que el patrimonio conjunto de estos 117 fondos no llega a representar más que el 4% del patrimonio total gestionado por todos los fondos domiciliados en España.

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31 Diciembre 2006

El año del molino… y las buenas migas, de Mario Gaviria en La Vanguardia

COYUNTURA

Los jóvenes viven el éxito económico mirando hacia otro lado y sin acabar de entenderlo

En China es el año del cerdo. Nuestro nuevo animal totémico, que tampoco tiene desperdicio, es el aerogenerador símbolo sostenibilidad: produce sin consumir ni contaminar. El plato del año van a ser las migas, pan reciclado con aceite sostenible, las buenas migas: la reconciliación que ya está en marcha.

El último año ha sido, una vez más desde hace veinte, el mejor de nuestra historia. La población joven vive el éxito mirando hacia otro lado sin acabar de entenderlo y al ministro Solbes le miran con condescendencia como si fuera el abuelo batallitas.La historia española en los últimos 50 años es el cuento de la lechera con final feliz.

Cuando el CIS pregunta a los españoles sobre los problemas señalan el paro, terrorismo, inmigración y vivienda. Para mí el paro y la vivienda son ya dos falsos problemas herederos no del pensamiento único sino del pensamiento inercial y rutinario. Se sigue hablando de paro a pesar de existir una situación de pleno empleo, veinte millones de cotizantes en alta de la Seguridad Social y tres millones de inmigrantes trabajando, cazados al lazo por empresarios agobiados por falta de brazos. Del paro se irá hablando cada vez menos como sucedió con la Inquisición, la España negra, la guerra de Cuba, la autarquía, los caciques, los señoritos, la reforma agraria o los sindicatos verticales. En España, como en Europa y en EE. UU., faltan muchos técnicos y científicos con muy alta preparación y de eso no se habla. El éxito económico de las empresas españolas y de la propia Administración, incluida la autonómica y municipal, es que, contra todo pronóstico, España es un país de excelentes gestores; ni somos especialmente violentos ni crueles ni ignorantes ni desorganizados. La gente llana paga religiosamente los impuestos y los corruptos y chorizos irán acabando en la cárcel.

No estamos ante un problema de vivienda sino de insolvencia de un 10% de la población que se quedó sin chollo en propiedad. España tiene la mayor tasa del mundo: una vivienda cada dos habitantes. Tenemos ciudades excelentes, unas 150 mayores de 50.000 habitantes. La calidad de las viviendas están entre las mejores del mundo. Tenemos magníficos arquitectos e ingenieros, albañiles e incluso promotores. Solo así se pueden fabricar 17 viviendas cada 1.000 habitantes y año, record mundial aquí erróneamente vivido como un fracaso. A la población no se le explica que la vivienda no es un consumo sino ahorro e inversión, una producción, la producción del espacio que es más importante que la producción de otros bienes (automóviles, por ejemplo).

El 90% de los españoles habitan viviendas de su propiedad (el 30% aproximadamente pendiente de acabar de pagar las hipotecas). La revalorización de la vivienda, como la revalorización del Ibex 35 no puede ser vivida como un gran mal sino como un gran éxito. No había ningún argumento razonable para que las ciudades, las viviendas o las empresas españolas estuvieran infravaloradas con respecto a Francia, Inglaterra o Alemania. La ventaja de la vivienda en propiedad es que la revalorización ha llegado como el buen sorteo del gordo, muy repartido, bien distribuido. Al 10% de españoles que todavía no tienen vivienda en propiedad, ni la van a heredar de manera inmediata, y a los cinco millones de inmigrantes hay que integrarlos en la sociedad española implantando un nuevo derecho, el Duvipro, el Derecho Universal a la Vivienda en Propiedad, como la salud, la educación y los servicios sociales: que accedan a la vivienda con precios del 2000 financiados con un pequeño impuesto de plusvalía sobre las viviendas de los demás ya revalorizadas.

La inmigración es el otro éxito español en los últimos diez años. Han llegado cinco millones de personas que están arrimando el hombro y que se quedarán, como uno más, entre nosotros. Vamos a llegar a sesenta millones de habitantes que van a disfrutar del capital público, de los más modernos equipamientos e infraestructuras acumuladas. Los judíos hablan de la tierra prometida de Israel, los musulmanes de Al Andalus pero la verdadera tierra, no prometida sino sudada a pulso, es la península Ibérica, la tierra de María Santísima, el luminoso objeto de deseo residencial de nuestros compatriotas europeos que también bienvenidos sean. España es para los inmigrantes, tierra de poblamiento, espacio de integración, una máquina de asimilar. Para los turistas clínica de rehabilitación de la fuerza de trabajo y un geriátrico soleado, el goce merecido. La producción del espacio va a continuar. La ministra de Medio Ambiente acierta cuando propone limitaciones, exige honradez, y un gran debate sobre la Ordenación del Territorio y los recursos naturales.

En el 2007 entramos en la generalización práctica y concreta de la idea de sostenibilidad. España está entre las tres primeras potencias mundiales en tecnología y producción de energías renovables que van a crecer exponencialmente gracias a un hecho nuevo en la historia económica y energética de España: los beneficios, los excedentes, las plusvalías de las grandes empresas constructoras e inmobiliarias, gente dinámica y audaz, se están pasando a las energías renovables (Acciona, Ferrovial, ACS, etcétera). TheEconomist viene advirtiendo que va a llegar el boom mundial de las renovables. En España ya llegó gracias, entre otras cosas, a la continuidad y acertada colaboración entre el PP y el PSOE en la política de tarifas para las renovables en los últimos 25 años. La Unión Europea la ha reconocido como el mejor modelo y las constructoras y las inmobiliarias también. El ladrillo produce kilovatios sostenibles. A final del año 2007 habrá en España 15.000 megavatios eólicos de potencia instalada, doble que la energía nuclear.

Tanto crecimiento y tanta riqueza generados por el mercado han agravado las desigualdades en España, especialmente para el 5% de la población en situación de exclusión social, gran parte de los cuales son inmigrantes africanos-musulmanes incrustados, la pobreza y marginación que más debe preocuparnos y sobre la que hay que intervenir de manera urgente antes de que sean insostenibles.

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31 Diciembre 2006

¡Cuéntame otra historia!, de Norberto Gallego en La Vanguardia

EN PORTADA

La telefonía móvil se abaratará en el 2007 gracias al aumento de la competencia

La machacona campaña navideña de los operadores de telefonía móvil, con ofertas increíbles pero con fecha de caducidad, ha servido para ensayar las armas que se usarán en las batallas del 2007: a los tres operadores que hasta ahora se repartían el mercado, les saldrán numerosos competidores, con los precios como principal argumento para seducir a la clientela. Y como ésta no puede crecer mucho en cifras absolutas, habrá que repartir de nuevo las cartas, ahora entre más jugadores.

Las tarifas bajarán, de esto no hay dudas. "Mejor sería decir que seguirán bajando", puntualiza un directivo de Telefónica. "Históricamente, la tendencia es decreciente a una media anual del 10%, pero en el 2006 se ha acentuado y suponemos que lo mismo ocurrirá el año entrante", ratifica José Luis Cuerda, director de proyectos estratégicos de Vodafone. "No es justo decir que la competencia empieza ahora - intercede el portavoz de Orange- porque desde que entró en vigencia la portabilidad, nueve millones de usuarios han cambiado de operador".

Según un estudio encargado por Yoigo, cuarto operador con licencia que acaba de entrar tardíamente al mercado, el 64% de los usuarios españoles no tiene idea de cuánto le cuesta cada llamada. Johan Andsjö, consejero delegado de la compañía, confía en que a finales del 2008 esa proporción habrá bajado al 30%. ¿Cómo? La presión competitiva obligará a todos los operadores, sin excepción, a simplificar su cuadro de tarifas, y el que mejor gestione sus costes saldrá ganando.

Andsjö sostiene que Yoigo ha abierto el juego con una fórmula "que puede explicarse en diez segundos y todo el mundo puede entender": 12 céntimos por establecimiento de llamada, 12 céntimos por minuto, 10 céntimos por SMS, a cualquier hora y destino, con un consumo mínimo de seis euros al mes. La oferta se dirige - dice el ejecutivo sueco- "a los que se sienten frustrados con su operador actual, a los que sólo quieren servicios básicos, a los que envían muchos mensajes", un planteamiento con el que esperan reclutar 350.000 clientes el primer año, el 0,8% del mercado.

De pronto, se ha acelerado una carrera que parecía congelada. A los tres grandes grupos europeos - Telefónica, Vodafone y Orange- que hasta ahora tenían el 100% del mercado español se ha sumado en diciembre el cuarto operador - controlado por TeliaSonera- cuando a punto estaba de perder la licencia. También entran en liza los primeros operadores virtuales, aquellos que no tienen red propia y que la alquilan a otro operador para comercializar servicios bajo su propia marca.

A priori, a los operadores con red propia no les viene mal la entrada de los virtuales. Suponen que éstos se dedicarán a competir con sus rivales, sin tocar la clientela del que les cede la red, y el alquiler puede ser un buen negocio. Los primeros oficiantes de esta fórmula ya están en el mercado: son Carrefour y el distribuidor británico The Phone House, ambos como inquilinos de Orange. Carrefour Móvil esperaba cerrar el año con 40.000 abonados, todos en prepago, gracias al fuerte vínculo que ha establecido con la clientela de sus hipermercados, a los que cobra una tarifa de 15 céntimos por establecimiento de llamada, 12 céntimos por minuto y 13 céntimos por mensaje. Por su lado, Happy Móvil apuesta por un colectivo que considera desatendido, los inmigrantes. A éstos les ofrece tarjetas de prepago para llamar a sus países de origen, "a precios de locutorio": una llamada de móvil a un fijo en Latinoamérica cuesta entre 5 y 18 céntimos por minuto; a Europa del Este, entre 8 y 20 céntimos, mientras que con Marruecos son 15 céntimos por minuto.

Un caso especial es Euskaltel, que tras romper el acuerdo que tenía con Amena (ahora Orange) ha pasado a utilizar la red de Vodafone. Está por ver qué proporción consigue retener de los clientes que aportaba en el País Vasco a su anterior socio.

Desde hace meses se espera la entrada de El Corte Inglés en la telefonía móvil, pero la empresa rehusa hacer comentarios. En principio, utilizaría la red de Telefónica, pero desde marzo las negociaciones han encallado varias veces en un punto crítico: la delimitación de estrategias comerciales, para evitar que su potencia de marketing arrebate clientes a su suministrador y, en cambio, actúe como ariete contra otros operadores. Mientras se demora el anuncio, Telefónica ha cerrado otro acuerdo de trascendencia: el operador de cable Ono se valdrá de sus enlaces de radio para integrar la telefonía móvil en los servicios que presta a 1,8 millones de abonados.

Aparte, hay rumores con mayor o menor fundamento. Se dice que Ya. com, filial de Deutsche Telekom, negocia con Telefónica, mientras que cualquier intención de Jazztel - liberada por una sentencia judicial para vender servicio residencial- sería recibida a cara de perro por Telefónica. Idéntica hostilidad puede esperar la sueca Tele2, conocida por su agresividad comercial, si intenta hacerse un hueco en esta guerra. Quien sí ha revelado la intención de participar en el negocio de la telefonía móvil es el empresario radiofónico Blas Herrero, que bajo la marca Kiss Móvil se orientaría al público juvenil, y estudia la posibilidad de bajar radicalmente los precios a aquellos consumidores que acepten recibir publicidad en sus móviles.

Un modelo inconcluso

En teoría, los operadores con red propia estarían conformes con la aparición de operadores virtuales, predispuestos a especializarse en nichos de mercado a los que ellos no llegan oque son poco rentables para sus estructuras comerciales. Las cuentas pueden cuadrar si tales especialistas muerden en la clientela de los competidores y respetan la suya.

Para José Luis Cuerda, el 2006 ha sido un año de captación de abonados: de hecho, Vodafone ha arrebatado 810.000 a los otros dos operadores. A lo que en Telefónica replican que, naturalmente, el más expuesto es quien más clientes tiene, en su caso el 46% del total. Pero ambas compañías coinciden en que el 2007 se caracterizará por el esfuerzo para retener clientes. Su primer objetivo será la contención del "churn" - así llamanen el sector ala rotación de abonados- que en España es del 20% anual. Mientras se espera a conocer los primeros resultados de los nuevos operadores, en Orange se declaran " muy cómodos con los acuerdos que hemos firmado, alosqueseañadirá alguno en los próximos meses. Estamos cómodos porque van a cubrir huecos de mercado en los que no estamos presentes."

Las dudas, que las hay, proceden del hecho de que el mercado español roza la saturación, y se diría que sólo se puede crecer sobre la clientela ajena. Pero es también uno de los pocosde Europaen losque elingreso medio por abonado sigue creciendo. De lo quese puede deducir que los operadores establecidos preferirían apostar por estrategias de convergencia con la telefonía fija. Según Cuerda, el tráfico en minutos crece - un 26% en el primer semestre, en el caso de Vodafone- fundamentalmente a costa de la telefonía fija y por nuevos servicios. Este operador no es proclive a entrar en las ofertas y contraoferta a tanto el minuto, pero no abandonará el negocio del prepago. " Hay que evitar los errores de quienes, en otros países, eligieron concentrarse en los clientes de valor, renunciando a segmentos que tienen una demanda real, que permite ganar dinero."

La experiencia, puesto que se alude a ella, no es concluyente. En Europa hay países como Dinamarca, donde los operadores virtuales acumulan hasta el 27 % del mercado, y otros como Francia - con menos antigüedad- donde una docena de nuevos actores no ha conseguido pasar del 2% conjunto. Este modelo de negocio, que al nacer en 1999 pudo parecer sencillo, evoluciona en dos direcciones: una (inspirada en las aerolíneas de bajo coste), vende o revende prestaciones, mientras que la segunda desarrolla ofertas diferenciadas por contenidos y convenientemente segmentadas. El consumidor saldrá ganando, siempre y cuando se mantenga el ritmo de inversión, del que depende la calidad del servicio.

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31 Diciembre 2006

A veces no va estar a la defensiva, de José Manuel Garayoa en La Vanguardia

OBSERVATORIO

2006 será recordado durante muchos años como el ejercicio en que la bolsa española explotó. Con un alza de casi el 32%, el Ibex se ha colocado en la primera posición europea y el 4 º en el ranking bursátil mundial. Al cierre, es el momento de repartirse las ganancias entre los inversores en fondos de inversión , que pueden ser bastante más exiguas de lo que las cifras de las pantallas pintan.

Según datos provisionales de Inverco, se puede decir que, salvo excepciones, el dinero que se van a embolsar los ahorradores particulares va a seguir el trazado de una escalera descendente a partir de ese nivel del 32%. En concreto, la rentabilidad media de los fondos de inversión será de tan sólo el 4,96%.

Empecemos por tanto de arriba abajo. Según datos de Inverco, los fondos de renta variable nacional conseguirán una revalorización del 32%, un tesoro, mientras que los de renta variable que invierten en emergentes, del 25%, los de renta variable de la zona euro, del 21%, y los de renta variable del resto del mundo, del 18,76%. Unos resultados sensacionales.

Pero el mundo no termina aquí y el mundo de la inversión tiene una cara menos visible, que este año puede tener una expresión bastante contrariada.

Hay tener en cuenta que, en España. un ahorrador medio tiene un tercio de sus inversiones en fondos de renta variable y dos tercios en renta fija, y aquí vienen ya las rebajas al por mayor.

Los fondos de renta fija darán este año en torno al 2-3% anual, por debajo o cubriendo apenas la inflación en 2006, que cerrará máo o menos en el 2,7%. La renta fija es, como diría Keynes, la eutanasia de los inversores. De hecho, los fondos de renta fija internacional y a largo plazo sufrieron pérdidas, según Inverco.

De modo que sopesando todo, el inversor medio obtendrá apenas un 2,5% del 66% de sus ahorros, un auténtico agujero negro.

En cuanto a los fondos garantizados, cabe decir que, precisamente por serlo, pagan muy poco en un año alcista como éste.

Al echar las cuentas finales se observa que, con una rentabilidad media del 4,96% en el conjunto de los fondos de inversión, las estrategias marcadamente defensivas se han mostrado completamente inadaptadas para situaciones nuevas en las que se acumulan cambios tanto de orden económico como financiero.

De la dirección de estos cambios dice algo Mario Gaviria en la crónica de la página, para quien 2006 habrá el mejor año de la historia de este país. En su opinión, la subida de todos sus activos (bolsa, inmobiliario, etc) no esel reflejo de una burbuja especulativa sino que refleja la evolución espectacular del país. España, simplemente, vale más. Y feliz 2007.

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31 Diciembre 2006

La fusión que esperó 300 años, de Mar Galtés en La Vanguardia

EN LINEA

Construimos pistas ilegales, pero el enfrentamiento político era tan fuerte que teníamos que seguir adelante y empezamos las obras antes de tener los permisos". Joan Viladomat y Conrad Blanch consiguieron en el 2003 una alianza que puso fin a más de tres siglos de rivalidades: ellos fusionaron las estaciones de esquí andorranas de Pas de la Casa-Grau Roig y Soldeu-El Tarter, de las que son consejeros delegados respectivamente. Y para unirlas necesitaron construir sobre un territorio de 400 hectáreas que históricamente había enfrentado a los comuns de Encamp y Canillo por los derechos de pasto del ganado. En 1672 los dos municipios establecieron el acuerdo de La Concordia, que se quedó sólo en un bonito nombre, porque es así como se llamó a ese terreno; pero la discordia volvió con el esquí convertido en la explotación moderna de la montaña. "El acuerdo preveía cuántas vacas podían pastar en la zona, pero no la tala de árboles o la instalación de remontes. Tuvo que ser un tribunal quien autorizara la fusión".

La tenacidad de Viladomat y Blanch por encima de las peleas de los alcaldes, de la antropología andorrana y de la férrea competencia que mantenían las dos estaciones hay que entenderla en un contexto que supera con creces el alcance empresarial. "El proceso climático va acortando la temporada de esquí. Tendremos que ir subiendo precios y también los servicios que ofrecemos". Y es que el tiempo no entiende de negocios: "Nuestro enemigo es el anticiclón: si se queda en las Azores, tenemos frío y nieve. Pero si se acerca o entra en la península, estamos mal. Como ahora".

Viladomat y Blanch son dos personajes muy diferentes, incluso en su manera de vivir la pasión por la nieve. De sobras conocida es la experiencia de Conrad Blanch en la cima del Everest en 1985. Este químico de Sarrià (Barcelona, 1950) simultaneó la montaña y la gestión empresarial; fue profesor de Esade, consultor, trabajó para los Juegos Olímpicos de Barcelona y para Casa Tarradellas, hasta que en 1993 asumió la dirección general de Soldeu-El Tarter (la sociedad Ensisa fue fundada por las familias Baró, Salvans y Torrallardona, pero tiene como accionistas mayoritarios al Comú de Canillo y al Crèdit Andorrà). "A mí me ficharon como gestor, pero estaba todo el personal pendiente de cómo esquiaba, ¡como si yo tuviera que ser olímpico! Como alpinista necesitaba saber esquiar para bajar de las cimas, pero después he tenido tiempo para depurar mi estilo" bromea.

En cambio, Joan Viladomat prácticamente nació a pie de pistas: "Me puse los primeros esquís a los 2 años". Su padre, Francesc Viladomat, fue un catalán exiliado, esquiador olímpico con el equipo español, que construyó el primer remonte de Andorra y en 1956 fundó Pas de la Casa. La familia es la máxima accionista de la estación de Encamp (la sociedad Saetde) y gestiona otros negocios, como el inmobiliario. Joan Viladomat (1962) estudió en La Molina ( "esquiaba más que estudiaba", dice) y en Barcelona cursó COU y Esade.

"Joan tiene una técnica de esquí ortodoxa", asegura Conrad Blanch del que ahora es su vicepresidente en la nueva sociedad Nevasa, la que explota comercialmente el complejo fusionado Grandvalira. Blanch es el gestor mediático, el que está acostumbrado a salir en las fotos, mientras que Viladomat responde perfectamente al perfil de empresario familiar celoso de su intimidad y de la de sus negocios. "No podré agradecerle nunca lo suficiente a Conrad que se dedique al funcionamiento de la estación y yo pueda dedicarme a la expansión", explica Viladomat. Y ambos añaden: "Hemos hecho un buen tándem. Incluso cuando éramos competidores, sabíamos apreciar las cosas buenas del otro".

Con una facturación de 58 millones de euros, Grandvalira es el mayor dominio esquiable de los Pirineos y el vigésimo de Europa. Los despachos están en Andorra La Vella, pero las reuniones de equipo se suelen hacer en pistas. "La gente se piensa que este trabajo es para disfrutar mucho; pero aunque sea sobre esquís, estamos trabajando. Cuando realmente gozamos es visitando a la competencia, como en Baqueira". Aunque lo que más les gusta es probar la nieve en Canadá y los Dolomitas italianos.
"Hemos esquiado en todo el mundo: nos va mejor en Argentina o Nueva Zelanda, aquí es verano y no trabajamos".

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31 Diciembre 2006

El ciclón móvil virtual, de Carles Vilarrubí en La Vanguardia

TRIBUNA

Los operadores móviles virtuales (MVNO) están resultando una verdadera revolución durante estas fiestas. Carrefour-Orange, que salió al mercado el pasado 27 de octubre con una oferta básica de servicios prepago bajo la marca Carrefour Móvil, no ha sido la única novedad. A principios de diciembre apareció el cuarto operador móvil, Xfera, con la marca comercial Yoigo, al igual que Euskaltel, que gracias al acuerdo alcanzado con Vodafone y The Phone House con su Happy Móvil a través de la red de Orange, se han posicionado en una estrategia de precios muy agresiva y similar a la de Carrefour. El objetivo de todos ellos no es otro que conseguir parte del millón de clientes que cambiarán de operador móvil durante estas fiestas navideñas. Los Reyes Magos tienen donde elegir.

Pero la historia no termina aquí. Operadores ya existentes como ONO, Ya. Com, Jazztel o Tele 2 y otras empresas ajenas a las telecos, como Kiss FM, el Real Madrid y grupos de distribución como El Corte Inglés o Alcampo, se convertirán en nuevos MVNO durante el próximo año. Al igual que han hecho Carrefour y The Phone House, el 80% de los nuevos MVNO que irrumpirá en el mercado durante el año que viene desarrollará una estrategia de penetración basada en una oferta de servicios básica, llamadas y mensajes a precios muy agresivos, y esto provocará un descenso de las tarifas de entre el 10% y 15% durante el año próximo.

Por otra parte, la importancia de los MVNO crecerá durante los próximos años, y su penetración de usuarios en Europa pasará del 7,5% actual hasta el 15% en cuatro años, alcanzando el 20% en 2015 e incluso el 25% en determinados países. Como ha sucedido en el resto de los países europeos, donde la presencia de MVNO es muy superior a la española, la supervivencia y la relevancia de este tipo de operadores dependerá, por un lado, de su capacidad para aprovechar su propios activos como su imagen de marca, su red de distribución o su rápida capacidad de acceder a determinados nichos de mercado, y por otro, de la elección del momento adecuado para evolucionar su oferta de servicios móviles desde una oferta básica a bajo precio hasta una oferta de servicios más completa basada en contenidos diferenciales y que aporte valor al cliente. Los nuevos operadores móviles están aquí para quedarse y que, de momento, constituyen la oferta de servicios móviles más atractiva para el cliente residencial durante estas fiestas.

Y a los más escépticos ante esta nueva situación, hay que recordarles que en el Reino Unido, Virgin Mobile se ha hecho con el 9% de cuota de mercado, superando los 5 millones de clientes, en sólo 7 años de existencia. Sin olvidar que The Phone House ha alcanzado los 3 millones de clientes desde su lanzamiento en el 2001. Pero es que, en Bélgica, Próximus, con sus 4,5 millones de clientes, ya está en el 7,5% de cuota de mercado, y Telmore en Dinamarca acaba de sobrepasar el 11% de cuota.

En Alemania, Aldi consiguió 300.000 clientes prepago dos semanas después de su lanzamiento, y Tchibo captó a más de 300.000 clientes en un año de operación gracias a su potente red de distribución propia. En nuestro país, Carrefour Móvil, con su media ininterrumpida de 1.200 nuevos clientes diarios, sólo acaba de abrir el tarro de un fenómeno que ya es un éxito y que sólo puede redundar en beneficio de los consumidores.

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31 Diciembre 2006

Cinco años del euro: un cumpleaños con pocas ganas de fiesta, de Esther Caballero en La Vanguardia

La mitad de los productos alimentarios ha subido más que la inflación

Mañana se cumple un lustro desde que el euro llegó a los bolsillos de los españoles y de los habitantes de otros 11 países europeos. Y si a cualquier ciudadano de a pie se le preguntan cuáles han sido sus efectos desde entonces, probablemente apuntará al encarecimiento generalizado de los precios.

No sólo lo ven así los españoles. Según un informe de la Comisión Europea, el 93% de los europeos piensa lo mismo, aunque un 68% está contento con la moneda.

Los datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo justifican en cierta medida dicha sensación, ya que la mitad de los productos de alimentación ha subido en los últimos cinco años más que el IPC, que ha crecido en ese periodo el 17%. Algunos alimentos han llegado a cuadruplicar sus precios, como es el caso de los yogures, los flanes o el kilo de pollo congelado. En otros casos, los incrementos han sido más moderados. Por ejemplo, los diferentes tipos de carne se han encarecido en los últimos cinco años entre el 27% y el 43%. El kilo de cordero lechal, tan de moda en estas fechas, ha oscilado entre el 13% y el 30%, dependiendo de si lo que se compra es una pierna o chuletas. No obstante, desde la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) señalan que las subidas o bajadas de una parte de los productos se deben a problemas de producción, cosechas o, simplemente, a la regla de la oferta y la demanda.

Es decir, se podría interpretar que la entrada en circulación del euro no ha sido el principal impulsor de determinados precios o, al menos, sólo lo fue a principios del 2002. En este sentido, el director del Instituto de Estudios Económicos (IEE), Juan Iranzo, explica que la base monetaria de los bienes y los servicios de bajo coste pasó de 100 pesetas a un euro ahora hace cinco años. Es decir, creció el 66% de un plumazo, lo que hizo que los productos baratos se encarecieran rápidamente.

La Comisión Europea insiste en que no se produjo una subida generalizada de precios, ya que la inflación sólo ha sido ligeramente superior al 2%, y atribuye esta percepción a "algunos abusos en ciertos sectores" de países concretos.

Así, los servicios y productos más caros no han experimentado tales subidas. Por ejemplo, la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España (Aetic) señala que la electrónica de consumo es "claramente deflacionaria". Los productos informáticos, en cambio, sí han subido sus precios, en torno al 50%, según Asimelec. A grandes rasgos, lo que más ha tirado del IPC estos últimos cinco años ha sido el vestido y el calzado, la hostelería y la restauración y la enseñanza, donde los precios han crecido más del 23%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

A diferencia de lo que opina el común de los consumidores, los expertos insisten en que, cinco años después de que desapareciera la rubia,su sustituto ha traído más ventajas que desventajas. Según resume Juan Iranzo, el euro ha sido una de las claves del crecimiento español. Además, señala que la moneda única está luchando en la actualidad contra la inflación, ya que su fortaleza abarata las compras que se realizan al exterior e impide que los que venden en Europa suban los precios, ya que si lo hicieran, dejarían de ser competitivos.

Sea como fuere, el corazón y la mente de muchos españoles se han quedado con las bondades de la peseta. O incluso con la propia moneda. En concreto, con pesetas por valor de 1.829 millones de euros, que están desperdigadas. Además, según el director del IEE, dos de cada tres españoles y, probablemente, tres de cada cuatro siguen pensando en pesetas. Y es que algunos cumpleaños resultan agridulces.

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31 Diciembre 2006

Burka callejera, de Albert Gimeno en La Vanguardia

El presidente del grupo municipal del PP ha querido despedir el año con una bomba de relojería. Pide, como pudieron leer los lectores en la edición de ayer del Vivir, que la ordenanza de civismo de Barcelona ponga cortapisas legales a la utilización de la burka en la calle. Alberto Fernández Díaz al hablar de la burka - esa especie de máscara de tela con una rendija a la altura de los ojos que lucen algunas mujeres musulmanas- conecta con una parte de la población barcelonesa, aquella que manifiesta abiertamente su preocupación por la escalada de los usos y costumbres de ciudadanos de otras razas y religiones que puedan atentar contra los derechos individuales y también con quienes piensan lo mismo pero jamás se atreverán a admitirlo en público. El dirigente del PP ha tenido la valentía de plantear un tema que generará debate, pero en la contundencia de su propuesta lleva adherida la etiqueta de la desmesura. Creo que muchos barceloneses pueden estar de acuerdo en que ver a una mujer con la burka provoca un retortijón en el estómago. Uno puede pensar que quizás lo luce de forma voluntaria, pero ¿y si lo hace obligada por su marido? Intentar poner barreras a algo tan delicado como las costumbres de cada pueblo se antoja complicado. La estructura democrática de nuestro país debe conseguir que quien desee ir con la cara tapada por la calle pueda hacerlo en libertad del mismo modo que quien se sienta obligado a lucir esa prenda por cuestiones morales, religiosas o por temor a las represalias pueda soltarse del yugo de una tradición que, sin ánimo de ofender, me parece vejatoria con la condición humana. Creo que la burka no debe permitírsele a una niña musulmana en una escuela donde a los alumnos se les debe inculcar valores de igualdad de hombres y mujeres. Muchas generaciones han luchado para que hoy ambos sexos puedan mirarse de igual a igual, algo que hasta hace pocos años no ocurría. Basta en fijarse en detalles como, por ejemplo, que una mujer necesitara para mil yuna gestiones la firma de su marido. En cambio, veo difícil una prohibición justa en la calle. ¿Perseguiremos la burka, pero permitiremos que alguien circule con un gorro y una bufanda calada hasta los ojos? ¿Lanzaremos alguna advertencia a los que cubren su rostro con una gran pelambrera de dudosa higiene? ¿Nos parecerá bien que haya en el siglo XXI monjas cuyas normas les impidan comunicarse con el mundo exterior?

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Lector de artículos de opinión, sobre política y economía, que cree que este mundo podría tener arreglo si dialogásemos más

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