Europa debate la energía nuclear, de Carlos Elordi en El Periódico
Como en alguna otra ocasión, los británicos se han colocado en cabeza. Tony Blair, personalmente, acaba de convocar a sus conciudadanos a debatir abiertamente en torno a algo sobre lo que desde hace un tiempo se reflexiona, eso sí, en privado, en toda Europa: la conveniencia o no de poner de nuevo en marcha programas de instalación de centrales nucleares, la energía que, salvo en Francia, está proscrita desde hace dos décadas en nuestro continente. Entre otros países, en Gran Bretaña. El Gobierno de Londres está decidido a acabar con ese bloqueo si se siente apoyado por la gente. "El lobi ecologista debería al menos estudiar la posibilidad de que el modo de producción nuclear sea el más eficaz cara al cambio climático", declaró el lunes el ministro de Industria británico, Malcom Wicks, en el momento de lanzar oficialmente el debate, que durará tres meses.
Y no han tardado mucho en manifestarse las distintas posiciones. Justo el día después de que Wicks hiciera su llamamiento, esto decía el editorial de THE TIMES: "La producción del mar del Norte ha caído. Gran Bretaña es ya un importador neto de gas y lo será de petróleo dentro de cinco años. ... El planteamiento económico de la energía nuclear ha cambiado en función de la subida de los precios del petróleo, y si los requisitos de seguridad de la misma satisfacen a los finlandeses, también deberían tranquilizar a los británicos".
Para no quedarse atrás, THE INDEPENDENT expresó la postura contraria: "No dudamos de que Blair vuelve a la energía nuclear por motivos honorables. El Reino Unido está luchando por reducir sus emisiones carbónicas y la energía nuclear aparece --superficialmente-- como una vía para lograrlo. ... Pero construir más centrales nucleares no es la respuesta. Los peligros son demasiado grandes. Y no sólo por el riesgo de accidentes, aunque Chernobil y Three Miles Island sigan grabados en la memoria. También debemos considerar los inmensos peligros que plantean los residuos nucleares. La energía nuclear tampoco es rentable. Siempre ha necesitado de subsidios estatales. La construcción y el desmantelamiento de las plantas nucleares son costosísimos. También son prohibitivas las primas de seguro".
Desde una posición mucho menos acuciada por la discusión --y es que la mayor parte de la energía eléctrica francesa es de origen nuclear, sin que eso se cuestione en el país con particular virulencia--, el editorial de LIBÉRATION de ayer adoptaba la siguiente posición: "Más que cualquier otro tema, la energía nuclear debería ser objeto de debates y alternativas racionales, lo más desapasionadas posibles. Pero los 'nucleócratas' hacen de ella un objeto de culto y la presentan como la solución milagrosa a los problemas energéticos del planeta, mientras que los antinucleares la rechazan dogmáticamente y la diabolizan como la encarnación moderna del mal absoluto, que habría de conducir a la humanidad a su perdición. Sin embargo, en todo el mundo crece el interés por lo nuclear. ... De repente, lo nuclear aparece como algo virtuoso. Y, sin embargo, no se puede ocultar que sus vicios son tan importantes como sus virtudes. ... El peligro más grave de lo nuclear es que anima a preservar un modelo derrochador de crecimiento y de consumo, en lugar de estimular la innovación".

sandra dijo
esta muy bien este articulo!!!
20 Abril 2008 | 02:13