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Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

20 Diciembre 2006

Demagogia barata, de Juan Neira en El Comercio

EL máximo líder de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ha decidido dejar de ser un aliado preferente del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Llamazares basa esta decisión en la derechización del Ejecutivo central.

Izquierda Unida no puede apoyar en el Parlamento a un Gobierno de derechas, aunque sí puede participar en un Ejecutivo de derechas y con rasgos etnicistas, como el que preside Juan José Ibarretxe en Vitoria. Zapatero es muy conservador, pero Ibarretxe es muy progresista. ¿Vaya empanada!. El grupo de Llamazares cuenta con tres escaños en el Congreso de los Diputados, y otros dos de sus socios catalanes, con los que se reparte el tiempo de las intervenciones. Tres diputados sobre un total de 350 no creo que le permita a Izquierda Unida ser socio preferente de ningún Gobierno. Creo que más que un vínculo de preferencia hay una relación de deferencia por parte de Zapatero, al llamarle a La Moncloa para contarle secretos del llamado proceso de paz o al tratarlo con guante blanco durante los debates parlamentarios.

Llamazares echa mano de una disculpa ideológica, derechización del Gobierno, para ocultar la verdad: la cercanía de los comicios autonómicos y locales. IU quiere recuperar sus más prístinas esencias de fuerza opositora y necesita margen para descalificar la política de Zapatero en los mítines, diciendo frases tan huecas, como «tenemos un Gobierno plegado a los intereses de la banca y la patronal».

Uno comprende que cuando se es socio preferente del presidente del Ejecutivo no se pueden hacer esas críticas, pero hay que buscar una disculpa mejor que el manido giro a la derecha.

Llamazares debe ser el único dirigente político del país que ve a Zapatero escorado a la derecha, cuando todos lo ven anti-yanqui, entregado a los nacionalistas y simpatizante de los movimientos anti-energía nuclear.

La postura de Llamazares, máximo líder de Izquierda Unida, ha tenido reflejo en el marco de la política asturiana, al salir a la palestra el dirigente de la cvoalición en esta comunidad, Jesús Iglesias, para decir que a Zapatero le falta voluntad política para sacar adelante compromisos con nuestra región, como la supresión del peaje del Huerna y la alta velocidad ferroviaria. No sé a qué llama Iglesias «voluntad política», pero nunca hubo inversiones mayores en los Presupuestos Generales del Estado para Asturias que en los de los últimos ejercicios.

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