ETA nos despierta, de Pablo Mosquera en La Voz de Galicia
FRACASARON las esperanzas. Se salieron con la suya los pesimistas. No hubo tregua que soportara la presión de quienes precisan de las páginas negras del terror para dar carta de naturaleza a sus pretensiones.
Poco tiempo pudo ganar la última iniciativa de los negociadores. Hasta es posible que Ternera el general haya pasado a la reserva en un golpe asambleario de una organización en la que los duros siempre se han impuesto al resto.
Y puede que la bomba de Barajas haya sido un mensaje con tres receptores. El Gobierno, que había empeñado esfuerzo y riesgo en un proceso complicado. Batasuna, que pudo tener la tentación de desmarcarse y de esta manera ETA la coloca a la orden del jefe militar. Los presos y sus familias, que ven que sigue presente la utopía de la victoria a costa del sufrimiento.
Perdemos todos. Algunos más. Los que vivimos en Euskadi volvemos a sentir la inseguridad del día a día. Volverán las escoltas. Volverán los comunicados de condena. Volverán las manifestaciones contra la violencia que no hace efecto en quien sostiene la subcultura de su uso con fines políticos.
Hemos vuelto a fracasar como generación. Hemos vuelto a dar rienda suelta a los más bárbaros, que volverán a convencer a la juventud vasca de que ser patriota vasco es hacer la mili con el MLNV.
